UN TRABAJO de TRES AÑOS

Hallan el palacio perdido de Calígula: un jardín exótico lleno de animales salvajes

Un equipo de investigadores de Roma ha conseguido encontrar los restos en buen estado de uno de los palacios más lujosos del que fuera el tercer césar del Imperio romano

Foto: Calígula, tercer césar del Imperio romano. (CC/Wikimedia Commons)
Calígula, tercer césar del Imperio romano. (CC/Wikimedia Commons)

Investigadores romanos acaban de llevar a cabo un impresionante descubrimiento: el hallazgo de un palacio perdido que perteneció a Calígula bajo un bloque de edificios construidos en el siglo XIX. Después de tres años de trabajo, el equipo de expertos ha podido desentrañar todos los misterios que escondía esta desconocida edificación, que pudo ser uno de los lugares de recreo preferidos del mandatario romano, que pasó a la historia por su hedonismo, glotonería y violencia extrema.

Los expertos hallaron hace unos años una serie de restos arqueológicos bajo unos edificios de hace dos siglos ubicados en Roma (Italia) que, en la actualidad, son utilizados como oficinas. Tras llevar a cabo las investigaciones y las excavaciones pertinentes, pronto descubrieron que lo que tenían entre manos era algo realmente importante. No en vano, se trataba de uno de los palacios de recreo del tercer césar de Roma, Cayo Julio César Augusto Germánico, conocido como Calígula.

Se trataba de un palacio lujosamente decorado, donde su principal característica a destacar radica en los impresionantes jardines con los que contaba. No solo por su increíble tamaño, sino sobre todo por los secretos que escondía en su interior. No en vano, contaba con una monumental colección de animales salvajes que, muy probablemente, utilizaba en sus juegos de circo privados, además de contar con numerosas especies de plantas exóticas imposibles de hallar en la zona.

Así, se han encontrado huesos pertenecientes a la pata de un león, varios dientes de diferentes especies de osos, restos de avestruz y varios esqueletos de ciervo, junto a numerosas semillas de plantas que provienen de muy diferentes puntos del planeta. Pero, además, destacan algunos de los ornamentos que se hallaron en el exterior del palacio, donde destacan varias fuentes de agua y una impresionante escalera de mármol blanco que servía para unir las diferentes alturas del jardín.

Las escaleras de mármol que conectaban los diferentes niveles de los jardines. (Foto: Soprintendenza Speciale Di Roma)
Las escaleras de mármol que conectaban los diferentes niveles de los jardines. (Foto: Soprintendenza Speciale Di Roma)

"Podemos imaginar al emperador Calígula caminando sobre esta escalera monumental para disfrutar de los espectáculos", explica Mirella Serlorenzi, experta del Ministerio de Patrimonio Cultural y Actividades de Italia y responsable del sitio arqueológico. "Era un palacio construido según un modelo helenístico y oriental, que combinaba la grandeza arquitectónica y el gusto decorativo con el virtuosismo de las ninfas, las fuentes y los espectáculos acuáticos", añade Serlorenzi a 'The Times'.

Pero no son los únicos hallazgos que se han llevado a cabo en el Palacio. También se han recuperado miles de piezas antiguas en su interior, tales como ánforas, joyas, monedas o un broche de metal perteneciente a un guardia imperial, entre otras posesiones. Y, además, también se han encontrado algunos frescos en los muros de la edificación, que se encargaban de evocar escenas marítimas, además de varias decoraciones en mármol policromado. Incluso se halló una tubería que proveía de agua potable al palacio, si bien en ella aparece la inscripción del sucesor de Calígula, Claudio César.

Calígula nació en el año 12 d.C. y fue el tercer césar de Roma, cargo del que tomó posesión en el año 37. Sin embargo, a los pocos años de llegar al poder, algo cambió su personalidad. Los expertos creen que sufrió una grave enfermedad, posiblemente epilepsia o incluso hipertiroidismo, que hizo que su forma de ser virara de manera indescriptible hacia el más absoluto extremo: desde entonces, la violencia desmesurada y el sexo descontrolado se convirtieron en su modo de vida.

Esta parte de su personalidad hace pensar que el palacio recientemente hallado fue su principal sitio de recreo, el lugar en el que daba rienda suelta a sus deseos más primarios lejos de las miradas ajenas. Calígula murió en el año 41 tras ser asesinado a puñaladas por la guardia pretoriana. Ahora, dos milenios después, su memoria sigue más viva que nunca, gracias al descubrimiento de un palacio perdido hasta ahora. Un lugar donde el césar liberó sus pasiones más bajas.

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