TRAS UN ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD TOR VERGATA

Resuelto el gran misterio sobre Rafael: sí, está enterrado en el Panteón de Roma

A uno de los grandes pintores del Renacimiento siempre le ha rodeado el misterio, especialmente tras su muerte: 500 años después, los expertos han encontrado respuestas

Foto: Imagen del Panteón de Roma en el que se encuentra enterrado Rafael. (CC/Wikimedia Commons)
Imagen del Panteón de Roma en el que se encuentra enterrado Rafael. (CC/Wikimedia Commons)

"Aquí yace Rafael. Mientras vivió, hizo temer a la naturaleza que fuera superada por él. Cuando murió, la naturaleza temió morir con él". Esta es la famosa inscripción que podemos encontrar en el Panteón de Roma, donde se encuentra enterrado uno de los grandes héroes del renacimiento, Rafael Sanzio. Precisamente este 2020, se cumplen 500 años desde que falleciera de manera prematura, y esa tumba ha escondido durante siglos un secreto que, por fin ahora, ha conseguido ser resuelto: ¿está realmente enterrado el genio de Urbino allí?

Desde que Rafael muriera en el año 1520, existían muchas referencias históricas que aseguraban que el artista estaba enterrado en el Panteón de Roma, pero nada más que eso. Con el paso de los años, tanto la población como los expertos comenzaron a dudar de que Rafael estuviera descansando allí, un rumor que se ha ido extendiendo lo largo de los años hasta llegar a nuestra época, donde las dudas razonables continuaban existiendo. Por esa razón, coincidiendo con el quinto centenario de su fallecimiento, los expertos trataron de encontrar la solución definitiva.

De hecho, las investigaciones por tratar de descubrir si Rafael se encuentra enterrado en esta histórica tumba se llevan realizando desde hace muchos años y, de hecho, la última realizada en el año 1833 ha sido definitiva para dar luz al misterio en la actualidad. Por entonces, en pleno siglo XIX, se decidió exhumar los restos de Rafael, rescatando de la tumba numerosos restos óseos que no solo presuntamente pertenecían artista, sino que se especulaba que podrían corresponder algunos de sus discípulos. Fue el atomista Antonio Trasmondo quien se encargó de llevar a cabo el análisis.

En aquella época, evidentemente las técnicas utilizadas eran mucho más rudimentarias que las actuales, por lo que las conclusiones que se obtuvieron no pudieron ser fiables al cien por cien, aunque ya se especulaba con que algunos de los restos encontrados efectivamente coincidían con las características físicas que tenía Rafael. Curiosamente, en aquella investigación el escultor Camillo Torrenti decidió hacer una copia exacta del cráneo del artista, que es el que actualmente se exhibe en el Museo Casa Natal de Rafael. Esa copia sería a la postre fundamental.

El modelo en 3D del retrato de Rafael. (Tor Vegata)
El modelo en 3D del retrato de Rafael. (Tor Vegata)

Dos siglos más tarde, los investigadores de Universidad Romana Tor Vegata han llevado a cabo el último estudio para tratar de comprobar si efectivamente Rafael se encuentra enterrado donde históricamente dicen. Para ello, utilizaron la réplica del cráneo realizado por Camillo Torrenti, que fue usada como base para un modelaje 3D con el que tratar de recomponer los rasgos faciales del artista. El resultado fue impresionante: la información resultante del modelo realizado por ordenador se corresponde casi en su totalidad con los numerosos autorretratos que se conservan de Rafael, así como otros retratos que sus discípulos la hicieron en vida.

O, dicho de otra manera, aquel cráneo que ya se investigó en el año 1833 es, sin ninguna duda, el de Rafael Sanzio. Los expertos de Tor Vergata concluyen que "los resultados finales obtenidos son coherentes y completamente coincidentes con el perfil de Sanzio que nos han transmitido la evidencia histórica y sus obras artísticas".

De igual manera, una investigación publicada en la revista de Sociedad Italiana de Medicina Interna considera que Rafael no murió de sífilis como el mito aseguraba. Los escritos de la época aseguran que la principal causa de la muerte está relacionada con una infección que le provocó altas fiebres, pero los expertos a día de hoy consideran que poco o nada tuvo que ver esta enfermedad sexual, y si posiblemente una neumonía complicada con las sangrías practicadas por los médicos de la época.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

Lo más leído