EL MONTAJE FINAL

Vuelve 'Apocalypse Now': cuando EEUU perdió la inocencia... y la cabeza

Este fin de semana se ha estrenado en cines un nuevo montaje de la emblemática cinta bélica de Francis Ford Coppola

Foto: Robert Duvall se va a la Guerra de Vietnam en 'Apocalyse Now' (1979). (39 escalones)
Robert Duvall se va a la Guerra de Vietnam en 'Apocalyse Now' (1979). (39 escalones)

"Mi película no es una película. Mi película no trata de Vietnam. Mi película es Vietnam. Es tal y como fue. Fue una locura". La famosa presentación que hizo de su película Francis Ford Coppola en el Festival de Cannes de 1979 es tan necesaria como ha sido resobeteada. 'Apocalypse Now' fue una convulsión dentro de la industria de cine americana. Un director del Nuevo Hollywood se había empeñado en adaptar la novela 'El corazón de las tinieblas' de Joseph Conrad trasladándola más de tres cuartos de siglos después, en medio del conflicto bélico que marcó a varias generaciones y traumatizó un país entero: "como en Vietnam, estábamos en la jungla, éramos demasiados, tuvimos demasiado dinero, demasiado equipo y, poco a poco, nos volvimos locos".

Este fin de semana, más de cuarenta años después de su estreno, 'Apocalypse Now' vuelve a la cartelera con un remontaje de tres horas de duración, titulado 'Apocalypse Now: Final Cut', que el director considera más profunda respecto a la cuestión moral de la película que en las anteriores versiones (recordemos que existe un remontaje anterior, 'Apocalypse Now: Redux', estrenado en 2001 y con una duración de tres horas y veintitrés minutos. Dice Coppola que, desde el día que la rodó hasta hoy ha visto el metraje original muchas, muchas veces, en "varios estadios de pavor y miedo".

Como pavor, miedo y un chute de adrenalina es la combinación que ha convertido su ópera bélica en un título recurrente en la lista de las mejores obras de la historia del cine, por mucho que Werner Herzog se empeñe en negarla. La conjunción se produjo con John Milius, que dos años después escribió y dirigió 'Conan, el bárbaro', como responsable del guión, recopilando las experiencias de veteranos que habían vuelto traumatizados de la guerra; Walter Murch, de la pandilla de Coppola y George Lucas desde los comienzos de su carrera, se encargó del sonido, por el que ganó un Oscar, y un reparto que reunió a Marlon Brando, Michael Sheen –que vino a sustituir a Harvey Keitel dos semanas después de empezar el rodaje–, Robert Duvall y Dennis Hopper, entre otros, cada uno de ellos lidiando con su propia adicción. Brando apareció en rodaje con un sobrepeso inabarcable para la cámara y muy pocas ganas de aprenderse las líneas de diálogo, así que Coppola tuvo que adaptar los ritmos de rodaje y la caracterización del personaje a la apatía del actor, que además obligó a que le vistieran de negro y que no le sacaran la tripa para disimular su obesidad.

Herzog: "Al final Coppola solucionó todos los problemas de la película a base de dinero"

Dice Herzog que "'Apocalypse Now' es una mala película" y que su gloria está envuelta en la leyenda de "lo increíblemente difícil que fue de rodar". "'Apocalypse Now' fue como estar en una guardería en comparación con lo que nosotros tuvimos que hacer en 'Aguirre, la cólera de Dios', de los obstáculos que tuvimos que superar. Al final, Coppola solucionó cada uno de sus problemas con dinero. El resultado de la película es todo lo que cuenta y es lo que todos deberíamos tener en cuenta. De eso va la cosa y de eso ha ido siempre. Siempre he tenido problemas enseñando a los periodistas de lo que tenían que estar escribiendo, que no es sobre cuánto tiempo tardó tal película en hacerse, cuanto dinero se gastaron, si me afeité el bigote o no. Todo eso es irrelevante".

Los helicópteros estadounidenses se ciernen sobre la población civil.
Los helicópteros estadounidenses se ciernen sobre la población civil.

Desoyendo a Herzog, Coppola siempre ha reivindicado la guerra que fue su rodaje de, en principio, 14 semanas en Filipinas, en un momento en el que el presidente Ferdinand Marcos andaba a tiros con la guerrilla. Aparte, al comienzo el equipo se encontró con un tifón que paralizó el rodaje y sumó gastos a una cuenta que pasó de los 12 millones de dólares a los 31 y a Doug Claybourne, veterano de Vietnam, como asistente de producción que, rodeado de antiguos compañeros, estaba más interesado en preparar fiestas que en el plan de rodaje. Mientras tanto Coppola reescribía el guión a marchas forzadas y mientras su matrimonio de diecinueve años hacía aguas. Además se enfrentó a motines por parte del resto del equipo, hasta el punto de que Martin Sheen confesó que no sabía si sobreviviría a la película.

Uno de los ayudantes de Tavoularis espetó "¡Pues ya verás cuando se entere de lo de los cadáveres!"

En busca del realismo, hubo rumores de que se habían utilizado cadáveres de verdad. Es verdad que la ambientación de Dean Tavoularis utilizó ratas muertas y toneladas de basura para conseguir "una atmósfera real" y, cuando el coproductor Gray Frederickson llegó al set y se quejó de ello, uno de los ayudantes de Tavoularis espetó "¡Pues ya verás cuando se entere de lo de los cadáveres!". Habían llegado a un acuerdo con un tipo que proveía de cadáveres para autopsias a una escuela médica de la zona. Pero, en realidad, era un asaltatumbas. Contó el propio Frederickson que "la policía apareción en el set de rodaje y nos quitó los pasaportes. No sabían que no habíamos matado a esa gente, porque los cuerpos estaban sin identificar. Estuve acojonado durante varios días. Pero al final descubrieron la verdad y metieron al tipo en la cárcel".

Martin Sheen en 'Apocalypse Now'.
Martin Sheen en 'Apocalypse Now'.

Aun así, el viaje mereció la pena. 'Apocalypse Now' contiene una de esas escenas indelebles en la retina de quien la haya visto y que reaparece una y otra vez como uno de los momentos cumbre del cine bélico: cuando los helicópteros estadounidenses se acercan a los poblados vietnamitas con la Cabalgata de las Valquirias sonando cada vez más alto, ensordecedoras, mientras los soldados americanos piden que la pongan más alto y se preparan para entrar en combate. O, más bien, para arrasar. En estos últimos años, Coppola confiesa que no hizo una película antibelicista, sino que sublimó la épica de la guerra y le metió una dosis extra de macarrismo. Ahora, con este nuevo montaje, pretende reforzar los aspectos más críticos de su film.

"Mi sensación era que para que 'Apocalypse Now' siga siendo una experiencia iluminadora para el público necesitaba algunos ajustes", confesó el año pasado, cuando el nuevo montaje se estrenó en Estados unidos, a la revista 'Vanity Fair'. "Sentí que en mi necesidad de hacerla más corta y más extraña en el 79, me había llevado partes importantes. Cuando hice el montaje de 'Redux', simplemente pusimos cosas que habíamos quitado, pero sentí que para mucha gente e, incluso, para el tema de la película, requería de más tiempo del que me parecía bien a mí. Sabía que quería una película más equitativa". Y de estos cuarenta años de visionado obsesivo y de recortes y ampliaciones para encontrar el balance perfecto nace 'Apocalypse Now: Final Cut', que devuelve a las pantallas españolas la guerra alucinógena que hizo perder millones a Hollywood y a los americanos la cabeza.

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