Cine

Feliz día del orgullo friki: los marginados han tomado el poder

El 25 de mayo de 1977 se estrenó 'Star Wars: Una nueva esperanza', la película que hizo de la cultura friki el nuevo 'cool'

Foto: 'Star Wars: Una nueva esperanza' fue la película que cambió el concepto de cultura friki
'Star Wars: Una nueva esperanza' fue la película que cambió el concepto de cultura friki

Lunes 25 de mayo. No sólo Madrid entra por fin en fase 1. Hoy es el día en el que las "personas pintorescas y excéntricas", los que "practican desmesurada y obsesivamente una afición" celebran su extravagancia. Así define la RAE el término friki, un anglicismo sin serlo —en el mundo anglosajón se conocen como 'geeks' o 'nerds'—, y el 25 de mayo los que fueron los marginados de clase, las ovejas negras de las familias bien, los que se entregan en cuerpo y alma por ese hobby atípico enarbolan la bandera de la heterodoxia social para reivindicar la diferencia. Aunque ser friki dejó hace tiempo de ser friki. O incluso, el nuevo 'establishment'. Sólo hay que ver como las grandes fortunas están en Silicon Valley.

En el ensayo 'El frikismo posmoderno como etnicidad simulada', de Kom Kunyosying y Carter Soles, la cultura friki domina hoy en día los medios de comunicación. El top diez de la taquilla global está monopolizado por películas de superhéroes. 'Juego de Tronos' se ha convertido en una de las series más caras y más vistas de la historia de la televisión. 'The Big Ban Theory' es el 'Friends' de los 2010's. La Comic-Con de San Diego congrega no sólo a miles de seguidores, sino a celebrities que aprovechan para lucir palmito, porque una chica friki es el doble de sexy.

'Star Wars: Episodio IV. Una nueva esperanza',
'Star Wars: Episodio IV. Una nueva esperanza',

El Día del orgullo friki tiene la misma denominación de origen que la tortilla de patata. Por una vez España fue pionera y, como era de esperar, nació en internet. ¿Dónde, si no? En 2006, la web española www.orgullofriki.com, organizó una serie de actividades —proyecciones de cine, coloquios, exhibiciones— que fueron el punto de inicio de una celebración que luego adaptó el mundo yanki y que hoy se ha institucionalizado globalmente. Exactamente como la cultura friki.

Quizás, precisamente por eso, el día en el cini friki dejó de serlo y se convirtió en fenómeno de masas gracias a 'La guerra de las galaxias', estrenada el 25 de mayo de 1977, es la fecha conmemorativa elegida por un colectivo cada vez más amplio y con más poder dentro de una sociedad que hasta entonces les había dejado de lado. En 1974, George Lucas empezó a escribir el guión de una ópera espacial que poco tiene que ver con lo que finalmente llegó a la pantalla. Lucas ya había mostrado su afición por la ciencia ficción 'high-concept', un género que hasta entonces estaba circunscrito a la serie B y considerado para 'adultescentes' —aunque algo de eso queda—, con su cortometraje de escuela 'Electronic Labyrinth: THX 1138 4EB' en 1967, reconvertido cuatro años después en un largometraje protagonizado por Robert Duvall. ese mismo 1971 'The Observer' definió a los frikis como "gente que vive una vida sin sentido".

Un fotograma de 'Dune' de David Lynch
Un fotograma de 'Dune' de David Lynch

El éxito de 'American Graffiti' en 1972, una proyecto de bajo presupuesto que resultó ser un taquillazo le permitió a Lucas negociar su ópera espacial con los estudios desde una posición de mayor control creativo. Inspirada en 'La fortaleza escondida' de Kurosawa, en 'Dune' de Frank Herbert y en la serie clásica de 'Flash Gordon', a Lucas le costó encontrar productora para su proyecto de 11 millones de euros y tuvo que hacerla más asequible para todos los públicos, restándole violencia, quitándole densidad, reduciendo tramas y humanizando más a los protagonistas. Cambios que le permitieron llegar a un público masivo, recaudar cincuenta veces más de lo que la película había costado y convertirse en la punta de lanza cultural de un 'frikismo' que, como caballo de Troya, había entrado ya en el sistema.

Como explica 'The Geek Guide to SF Movies', de Ryan Lambie, a partir de entonces proyectos que no podían aspirar a grandes presupuestos y distribución de primera línea, de pronto, también entraron en el sistema de grandes estudios. "'Star Trek', cuyo culto había crecido desde su cancelación en los años 60, iba a volver a la pantalla pequeña en forma de una nueva serie. Pero en marzo de 1978, el jefe de la Paramount Michael Eisner anunció la vuelta del casting original para una nueva 'Star Trek' que no se vería en la televisión, sino en el cine", dirigida, además, por Robert Wise.

Una imagen de 'El abismo negro'
Una imagen de 'El abismo negro'

Incluso Disney quiso subirse al carro con 'El abismo negro' (1979), una producción de ciencia ficción que costó 20 millones de dólares con Maximilian Schnell y Anthony Perkins en el reparto. También se dio luz verde a la adaptación de 'Dune' dirigida por David Lynch, cuyo estreno se previó para 1984 y que debía ser la primera de una franquicia de cinco títulos. 'Dune' resultó un fiasco: "Universal <, que se había gastado 40 millones de dólares para tener su propia saga espacial con la que vender todo tipo de merchandising, se encontró con una fantasía épica barroca, excéntrica y bastante inquietante, con un tono que se aproximaba al terror, algo difícil de convertir en álbum de cromos o edredones infantiles. Irónicamente, Lynch había rechazado dirigir la tercera entrega de 'Star Wars', 'El retorno del Jedi'".

En 1978 se estrenó la primera película de 'Superman', dirigida por Richard Donner, el primer gran 'blockbuster' inspirado en un cómic de superhéroes, inicio de una saga y el título seminal de otro de los pilares de la cultura friki. Fue la película más vista en España en 1979: Costó 55 millones de dólares, recaudó seis veces más y consiguió cuatro nominaciones a los Oscar. A finales de los 80 llegó 'Batman' de Tim Burton, un director que a pesar de haber crecido como animador en el seno de Disney, decidió ir por su cuenta y explotar su faceta de marginado social con unas primeras películas de bajo presupuesto que más tarde le abrieron las puertas de Hollywood. La meca del cine no dejó pasar la oportunidad y en 10 años estrenó 'Flash Gordon' (1980), 'La Cosa del Pantano' (1982), 'Superman III' (1983), 'Supergirl' (1984), 'El Vengador Tóxico' (1986), 'Superman IV' (1987), 'El Castigador'(1989) y 'Dick Tracy' (1990).

'El resplandor', de Stanley Kubrick
'El resplandor', de Stanley Kubrick

Los años 80 también vivieron la explosión del cine de terror. Los estudios encontraron un filón en las novelas de Stephen King. Aunque Brian De Palma había estrenado 'Carrie' en 1976 , que consiguó dos nominaciones al Oscar, el presupuesto no llegó a los dos millones de dólares. En 1980 'El resplandor' de Kubrick consiguió financiarse por 19 millones de dólares; 'Cujo' (1983), de Lewis Teague, por 5 millones, 'La zona muerta' (1983), de Cronenberg, por 10 millones, 'Christine', de John Carpenter, por 9,7 millones. El terror, que hasta entonces también había permanecido en los márgenes, se hacía global a manos de directores que se movían entre el cine de culto, el 'blockbuster' y los premios de la Academia de Hollywood.

Los 90 mantuvieron esa tendencia, a la que se sumó el cine de autor americano de Todd Solondz, Kevin Smith, Quentin Tarantino y compañía. Cine protagonizado por inadaptados y dirigido por inadaptados que se fueron haciendo con los festivales. El género mantuvo su buen ritmo de producciones y aparecieron sagas tan taquilleras como 'Scream' (1997) y 'Sé lo que hicisteis el último verano' (1997). Al borde de cambio de década volvió 'Star Wars' con la trilogía de precuelas, que volvió a resucitar el fenómeno fan de la saga que a día de hoy sigue imparable.

Un momento de 'Batman vuelve' (1992)
Un momento de 'Batman vuelve' (1992)

El siglo XXI, de momento, es el siglo del frikismo. El auge de las películas basadas en videojuegos —otro de los hobbies adoptados por la cultura friki— y el siglo de la lucha entre los superhéroes de Marvel contra DC. Las y los sex symbols del momento quieren su papel en tal o cual franquicia superheróica y los directores mejor pagados se pegan por ponerse al frente del último blockbuster de turno. Quizás, lo más elocuente de esta absorción de la cultura friki por el mainstream —cuidado, que nadie quiere decir que sea algo negativo, pero, eso sí, sí menos exclusivo— haya sido la compra de Lucasfilms por Disney por 4.050 millones de dólares. Los frikis son —somos— la nueva normalidad.

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