Galardones literarios

La católica SM premia un libro juvenil sobre transexualidad: "Hay una minoría rabiosa"

'La versión de Eric', de Nando López, con un protagonista trans, gana el Gran Angular de literatura juvenil. Carlo Fabretti consigue el premio Barco de Vapor con otra historia sobre la identidad

Foto: Detalle de portada
Detalle de portada

Una noche Eric se planta en una comisaría para hablar del crimen que se acaba de cometer. Tiene veinte años, altas capacidades, vive con su madre y tiene muy buena relación con su abuelo. Eric es como cualquiera. Es un chico transexual. Y es el protagonista de 'La versión de Eric', la novela con la que Nando López (Barcelona, 1977) ha ganado el Premio SM Gran Angular de literatura juvenil 2020. “Es una novela que tiene que ver con la identidad, con lo complejo que es hacerse visible, porque existen todas esas casillas en las que quieren enclaustrarlo. La adolescencia es el momento para romper esos límites, pero estas personas tienen más problemas porque el prejuicio es mayor”, ha comentado López en rueda de prensa virtual este lunes. El escritor, que es activista LGTBI, ha tocado ya el tema en otras novelas como 'La edad de la ira' o 'La inmortalidad del cangrejo' y conoce bien el mundo LGTBI de los adolescentes: “De hecho, esta novela nació de un DM (mensaje directo) que me enviaron por Twitter. Quería hablar de la búsqueda de nuestra propia voz. Y ojalá despertara la voz de los jóvenes que lo lean”, ha recalcado.

Portada de 'La versión de Eric' ilustrada por Rafael Martín Corral
Portada de 'La versión de Eric' ilustrada por Rafael Martín Corral

La editorial SM, cuya fundación está ligada a la Compañía de María (marianistas) desde inicios del siglo XIX y cuyos primeros libros editados en San Sebastián eran de enseñanza religiosa, ha querido también otorgar el premio Barco de Vapor de este año -para edades infantiles- a otra historia sobre la identidad: '¿Quién quieres ser?', del físico y matemático Carlo Fabretti (Bolonia, 1945), que además de su amplio recorrido como profesor de ciencias, también ha escrito para jóvenes y niños como la serie del enano Ulrico. “Es la historia de una niña que siguiendo a una ardilla que habla se encuentra con un anciano que le ofrece la posibilidad de darle clases en la multiversidad a medida, una especie de universidad que supuestamente trata a los alumnos de una manera personalizada. Así se inicia un diálogo con el anciano y se mezcla con una trama detectivesca, pero es un pretexto para ese diálogo en el que la niña busca su identidad y su lugar en el mundo”, ha comentado Fabretti.

Rueda de prensa virtual: Carlo Fabretti (izquierda), Nando López (derecha) y Gabriel , gerente de SM
Rueda de prensa virtual: Carlo Fabretti (izquierda), Nando López (derecha) y Gabriel , gerente de SM

Casualmente, las dos novelas premiadas para niños y jóvenes de este año tienen que ver con lo identitario y con la diversidad sexual, que son temas que están en la conversación desde hace unos años. Y también en la política. Y en las redes sociales. Y de ahí que no hayan tardado en llegar a los libros infantiles y juveniles, como ya ha ocurrido en otras editoriales con historias como 'El arte de ser normal' (destino Infantil & Juvenil); 'Ni guau ni miau' (Nube Ocho), sobre un perro que, en realidad, se siente gato; 'Ahora me llamo Luisa', de Jessica Walton (editorial Algar), donde el protagonista es un peluche osito que se siente osita; 'Niñas y niños', de Aingeru Mayor y Susana Monteagudo (editorial Litera), en el que se indica que no hay cosas propias de un género; y 'Con Tango son tres', de Peter Parnell y Justin Richardson (Kalandraka), que retrata la historia de dos pingüinos macho que cuidan de su bebé pingüino y que está dirigido para niños de entre 4 y 7 años.

SM: "Tratan de la aceptación, de buscar el bien común, de la solidaridad, las relaciones auténticas. Da gusto sacar estos libros en este momento"

“Las dos novelas tienen que ver con la identidad y nos dan pistas para comprendernos y comprender la realidad. Son novelas de identidad, diversidad y de los misterios que nos plantea la vida. Una es un thriller y la otra un libro que invita a filosofar desde lo más sencillo, que es lo más difícil. Tratan de la aceptación, de buscar el bien común, de la solidaridad, las relaciones auténticas”, ha manifestado el presidente de SM, Nando Crespo, que además ha insistido en que “en este momento crítico da gusto sacar estos dos libros que nos hacen pensar sobre nuestra identidad”, con temáticas que no chocan para nada con el proyecto de SM sino todo lo contrario: “SM quiere seguir siendo un proyecto educativo que busca el bien común. Eso es li que ha sido siempre. Encontremos quienes queremos ser”.

Discursos públicos y pin parentales

El hecho de que esta temática sobre la diversidad sexual no esté recluida en las esquinas de las bibliotecas y las librerías, como podía suceder hace años, y que incluso ya ganen premios, parece a priori una buena noticia. Pese a los gritos y los pin parentales, como ocurre con otros temas como el cambio climático y el feminismo, hay una realidad que se impone (y se acepta).

La literatura infantil y juvenil suele ser bastante pionera y transgresora. La labor es seguir diversificando y creando historias

“La sociedad ha evolucionado bastante. Gracias al feminismo y la liberación homosexual, cuestiones sobre la identidad que antes eran tabú han empezado a formar parte del discurso público, y es posible abordarla desde distintos ámbitos y saliendo del etiquetado oficial”, ha indicado Fabretti, que todavía recordaba como “cuando yo era un niño, un chico con pendiente hubiera sido lapidado. Los roles de género se han ido relajando y esto ha permitido un debate en todos los ámbitos”.

Portada de '¿Quién quieres ser?', ilustrada por Joan Casaramona
Portada de '¿Quién quieres ser?', ilustrada por Joan Casaramona

Para López todo esto también tiene que ver con que “la literatura infantil y juvenil suele ser bastante pionera y transgresora. La labor es seguir diversificando y creando historias. El feminismo y el movimiento LGTBI ha hecho que esto salga de la oscuridad”.

No obstante, los dos autores son conscientes del discurso contrario “y de que hay una minoría rabiosa y enfurecida con este tema”, ha incidido López. Para este autor, que suele tener charlas y mucho contacto con adolescentes que le hablan de homofobia y transfobia, “es una realidad minoritaria, pero es global y es fácil caer en ello. Yo no puedo bajar la guardia. Creo que tenemos que ser muy comprometidos con lo que hacemos. Necesitamos que nuestra infancia y juventud piense y sea muy crítica con estos discursos de odio”.

Hay una minoría rabiosa y enfurecida con este tema y por eso no hay que bajar la guardia

Fabretti se ha mostrado de acuerdo con la necesidad de no bajar la guardia. También porque, según él, hay un discurso soterrado que no se muestra tan sin complejos pero que tampoco es de aceptación. “Claro, expresar la homofobia no es nada progre, y por eso hay gente que se calla, pero en el fondo… Pasa lo mismo con la igualdad de género. Nadie dice que las mujeres son inferiores a los hombres o que no son aptas, pero en la práctica cobran menos que los hombres. Hay que seguir luchando”, ha manifestado.

Más diálogo y menos monólogos

Las dos novelas premiadas también coinciden en el recurso estilístico del diálogo. La de Fabretti parte del diálogo socrático y de citas como “el diálogo es el camino más seguro al conocimiento; no hay conocimiento sin diálogo”. Para el físico y matemático, que ha insistido que en las ciencias también hay mucho de intercambio dialógico, ya que no hay otra manera de aprender que preguntando, ha recordado que de los niños se suele decir como tópico que preguntan mucho. Y es lo que tienen que hacer. “Los niños que nos piden diálogo y le damos consignas. Yo intento sustituir el adoctrinamiento por el diálogo. Además, vivimos en una época de monólogos a todos los niveles”.

Los niños nos piden diálogo y le damos consignas. Yo intento sustituir el adoctrinamiento por el diálogo

En 'La versión de Eric López plantea tres diálogos generacionales'. Uno de Eric con su mejor amiga, “otro muy complicado con su madre y otro con su abuelo, que acaba siendo la persona más transgresora de los tres”, ha admitido el escritor, que tampoco cree que haya que lanzar mensajes machacados. “El personaje habla y el lector decide y juzga. No hay que subestimar al niño o adolescente. La buena literatura juvenil e infantil es la que interpela”, ha añadido.

De mercados y youtubers

Precisamente, de literatura infantil y juvenil y mercado y youtubers también se ha hablado en la rueda de prensa. “Vivimos en un mundo mercantilizado y todo se convierte en mercancía. Lo sucedido en las últimas décadas con los libros para adultos ha sido brutal. Creo que en LIJ [Literatura Infantil y Juvenil] hay editores y editoras que no se preocupan solo por vender y después hay una criba importante de profesores y profesoras por lo que el terreno está bastante preservado”, ha señalado Fabretti. “Sí, los docentes buscan títulos que provoquen, y la infancia/adolescencia también sabe bien lo que quiere y si no lo desechan. Hay mucha diversidad y hay voces que suenan con fuerza, pese al márketing”, ha zanjado López. En definitiva, insisten los autores, el mercado no siempre lo pervierte todo.

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