Sala Galileo Galilei

Más de 50 años de la Canal: tres españoles, en una de las bandas más longevas del jazz

El quinteto popularmente conocido como la Canal, de orígenes madrileños, bebe directamente del estilo Dixieland importado de Nueva Orleans, al final charlamos con ellos

Foto: Canal Street Jazz Band. (Alejandro Mata)
Canal Street Jazz Band. (Alejandro Mata)

En este mundillo es muy poco común encontrarse con bandas que lleven más de 50 años tocando de continuo. Canal Street Jazz Band o la Canal, como también se la conoce, se creó en el año 1967, es un grupo de origen madrileño, y cincuenta y tres años después aún sigue dando el callo en los escenarios.

El grupo ha sido testigo —y aún lo es— de cómo han desaparecido muchos clubes de jazz en la capital y cómo las partidas presupuestarias destinadas a la música se van empobreciendo cada vez más en los consistorios. Pero a pesar de esta cariacontecida visión, los chicos no han parado de interpretar su alborozado estilo 'Jazz Hot' o como en los setenta apodó unos de sus baterías: 'Jazz Butano'.

Su estilo variopinto y plagado de florituras bebe directamente del Dixieland, un estilo del que precisamente se conservan las primeras grabaciones de la historia del Jazz.

Jim Kashishian, al trombón, marcándose un solo. (A.M)
Jim Kashishian, al trombón, marcándose un solo. (A.M)

Jim Kashishian, el líder de la banda —aunque realmente todos funcionan muy cooperativamente— da la señal y arrancan tocando un swing de orientación tradicional. El fraseo que produce Jim con su trombón cala rápidamente en el público de la sala Galileo Galilei, se le une con el fiscornio Eugeniy, "el Ruso", como lo llaman en el quinteto, pero que realmente es de Ucrania.

En la sección rítmica encontramos a los tres españoles: Fernando Sobrino al piano, a Antonio Domínguez al contrabajo y a Raúl Rodríguez a la batería. Llama la atención que en este quinteto todos tienen su propia personalidad, desde la calma y la precisión de Sobrino al piano y la vibración y el carisma de Kashishian al trombón.

Kashishian flipándolo con 'El Ruso'. (A.M)
Kashishian flipándolo con 'El Ruso'. (A.M)

Para hacerse una idea, suenan como los típicos desfiles festivos callejeros que emulan las películas basadas en la Nueva Orleans de los años XX. "Esta canción se titula 'Makin' Whoopee', pero no puedo deciros que significa", dice riendo Kashishian. Sobrino (al piano) le pregunta por qué, a lo que contesta pícaramente su compañero Jim, "porque es una forma de decir hacer el amor de los años 30". Ríe el público, cada vez más acostumbrado a los chascarrillos del líder de la banda.

Todos tienen su propia personalidad, desde la calma y la precisión de Sobrino al piano y la vibración y el carisma de Kashisian al trombón

El ambiente se calienta, Sobrino se quita incluso el jersey, parece que se pone serio. Comienzan a interpretar 'Original Dixieland One Step' o como dice Kashishian la de "El Papa", bromea con que después de tantos años el quinteto se refiere a las canciones por apodos.

Rodríguez, el batería, inaugura la pieza y despega marcando el paso con una base muy sonora que encandila al público. Se le van sumando piano y contrabajo. Toman el testigo Kashishian y Eugeniy con su fraseo, incluso de vez en cuando se pican entre ellos, para ver quien suena más.

Fernando Sobrino al piano. (Después de quitarse el jersey y ponerse serio) (A.M)
Fernando Sobrino al piano. (Después de quitarse el jersey y ponerse serio) (A.M)

Al terminar la pieza Kashishian dice que después de años y años tocando este tema, siempre se le olvida a alguien el final. "Hoy ha sido este", señala al 'Ruso' riendo. Durante el espectáculo interpretaron baladas románticas y clásicos como Mr. Sandman y La Pantera Rosa, en los que el propio Kashishian cantaba las letras de las canciones. Muy divertido.

"No nos metemos en el bolsillo del otro"

Al terminar el espectáculo nos acercamos a charlar con algunos de los integrantes. Preguntamos a Sobrino, que por cierto, ha sido pianista en los ensayos del Coro Nacional, que cuál es el secreto para que una banda se mantenga unida durante tanto tiempo, bromea que el secreto es que te paguen poco.

Kashishian piensa que la clave es que "No nos metemos en el bolsillo del otro". Nos explica que cada uno lleva su vida por separado y que mayormente se reúnen para ensayar. Piensa que cobran bien, un poco, por encima de lo que suelen cobrar otras bandas, "porque cumplimos con el caché que tenemos". "Pensamos que la banda es la leche" y sobre todo que "dividimos el dinero a partes iguales. Somos cinco, dividimos la tarta por igual".

Jim Kashishian dándolo todo. (A.M)
Jim Kashishian dándolo todo. (A.M)

El líder de la banda es un californiano con gran sentido del humor, que lleva tocando desde los diez años, empezó con un trombón y a los quince saltó al Jazz y desde entonces ha sido músico profesional. En 1966 era sargento en el ejército de EEUU y le destinaron a la base de Torrejón de Ardoz en España donde estuvo 3 años. En ese momento tenía 26 años, cuando se encontraba tocando en un concierto en un colegio mayor y por casualidad encontró a la banda que aún no tenía nombre, pero que posteriormente se convirtieron en la Canal. "Ellos necesitaban un trombón y yo llevaba desde los 10 años tocando ese instrumento".

"Hay muchas bandas de los años 60 que han dejado de tocar y ahora, otra vez, han empezado de nuevo y ya no es lo mismo"

Dejó el ejército en el 69 porque ya comenzó a hacer grabaciones con otros intérpretes de los que ya no recuerda muchos nombres, dice entre risas. Fernando Sobrino y él son los originales, en 1975 vino el bajo Antonio Domínguez, hemos tenido varios trompetistas y varios baterías. El trompetista, Eugeniy, lleva 11 años con ellos, él empezó como un sustituto de su trompeta que murió hace tres años, Pepe Núñez. "Aun así los tratamos como fijos originales."

Jim nos explica que hay muchas bandas de los años 60 que han dejado de tocar y ahora, otra vez, han empezado de nuevo y ya no es lo mismo y que por eso es un orgullo que lleven 53 años sin parar. De hecho, la Canal fue contratada para tocar en 2004 en el escenario de la Plaza del Callao de Madrid en la boda del, en ese momento, Príncipe Felipe y Doña Letizia.

Canal Street Jazz Band. (A.M)
Canal Street Jazz Band. (A.M)

Se hace un poco ridículo preguntar sobre los planes de futuro a una banda que lleva tanto tiempo tocando. La respuesta del californiano es previsible: "el plan es seguir tocando", dice entre risas.

"Desde 2008 se ha notado como ha caído la inversión de los ayuntamientos en detrimento de la música en general, no solo del Jazz"

Aunque lamenta que es más difícil porque cada vez van cerrando más locales de Jazz en la capital. "Es una lástima pero esto pasa por lo mal que va la economía". "Desde 2008 se ha notado como ha caído la inversión de los ayuntamientos en detrimento de la música en general, no solo del Jazz". Lamenta que ahora los artistas cobran la mitad o menos que antes y que precisamente hay menos de la mitad de los espectáculos que había antes. "Esto ya no ha vuelto, aunque dicen los políticos que todo va de puta madre, pero esto no es verdad", sentencia riendo.

El bueno de Jim y Antonio Domínguez. (A.M)
El bueno de Jim y Antonio Domínguez. (A.M)

"El plan es seguir tocando, cuando no tengo conciertos ensayo en casa todos los días y cuando voy de viaje me llevo la boquilla y toco todos los días la boquilla. Llevo 68 años tocando y no pienso parar" y ojalá nunca paréis.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios