'13 exorcismos'

Burgos, capital del terror: cuando un exorcismo acaba en los juzgados

Bambú prepara un filme sobre el exorcismo de una menor en 2014 que salpicó al Arzobispado de Burgos y derivó en batalla judicial inconclusa. ¿Posesión demoniaca o maltrato?

Foto: Jesús Hernández Sahagún, exorcista
Jesús Hernández Sahagún, exorcista

He aquí una historia polémica, pero sobre todo escabrosa y desasosegante. El 5 de diciembre de 2014, el 'Diario de Burgos' informó del intento de suicidio de una menor (17 años) tras 13 exorcismos bendecidos por el obispo de Burgos. Ese mismo día, el Arzobispado de Burgos reconoció el exorcismo, con matices. Lo pidió la familia, lo hizo un profesional "legítimamente nombrado" y fue bastante después del "intento de suicidio". Según el arzobispado, los 13 exorcismos —abril/junio 2014— acabaron cuando los padres decidieron que su hija estaba "sanada".

Seis tíos de la menor pensaron que la palabra correcta no era "sanada", sino "maltratada". Respaldados por su sobrina, denunciaron el caso en el Servicio de Atención de Menores (agosto de 2014).

Bambú Producciones ('Fariña', 'El caso Alcásser', 'Velvet' ) prepara ahora una película, '13 exorcismos', basada en el caso de Burgos. El filme, que se anunciará pronto, será el nuevo trabajo de los creadores de 'Malasaña 32' (estreno: 17 de enero). Doble apuesta de Bambupor el terror doméstico.

Volvemos al caso. El 26 de agosto de 2014: una jueza abrió diligencias tras tomar declaración a la presunta endemoniada. La autoridad judicial habló de "posible existencia de delito de violencia de género, lesiones y maltrato familiar".

La menor declaró a la policía que, desde 2012, tenía "anorexia y ansiedad", y había empezado a flagelarse: dejó de comer "para hacer penitencia" y se hacía "cortes en las muñecas". Aconsejada, según ella, por su madre y el grupo religioso Milicia de la Santa María.

A finales de 2012, inició un periplo por psiquiátricos. Tuvo varios enfrentamientos fuertes con sus padres. Intentó suicidarse (septiembre 2013) tirándose de un tercer piso. Sobrevivió por poco.

Anorexia, ansiedad, comportamiento límite... Asesorados por catequistas de su entorno, los padres decidieron que su hija estaba poseída por belcebú. La hora de los exorcismos.

Las dos versiones

¿Qué pasó durante los exorcismos? Las versiones de hija y padres en sede policial reflejaron subjetividades enfrentadas y puntos de vista antagónicos.

El relato de la hija:

"La tumbaron en el suelo a los pies del altar, pero como intentó escaparse, tras ponerse muy nerviosa, la sujetaron por los brazos y se sentaron encima de las piernas. Mientras un señor le sujetaba la cabeza, una señora 'le ponía un crucifijo y apretaba con fuerza'. Le hicieron daño y le causaron una herida, además de colocarle imágenes de santos por todo el cuerpo... El exorcista estuvo rezando el rosario y otras oraciones de sanación. Le hizo beber agua con sal exorcizada y se dirigía a ella voceando expresiones como: '¿Quién eres, Satanás, Belcebú, el diablo en persona?' Y también: 'Bestia inmunda, dixi mi como tu a dominaris'. Como el diablo no contestó, concluyó que la posesión era total y le recomendó, según la joven, que dejara de tomar la medicación prescrita por su psiquiatra. Durante el exorcismo sintió dolor, miedo e impotencia por no poder escapar, pese a que pidió varias veces que cesaran... Según la denuncia, esta ceremonia se repitió hasta en 13 ocasiones. En vista de que no tenían mucho éxito fue obligada a rezar todos los días y uno de ellos se desmayó por llevar mucho tiempo de pie. Su padre le dio varias patadas mientras le gritaba que se levantara. En otra ocasión, al no querer rezar el rosario, le ataron las piernas y las manos y le introdujeron una braga en la boca" [Reconstrucción de 'El Diario de Burgos' en base al atestado policial con la declaración de la menor].

El relato de los padres:

Mostró 'signos evidentes de estar poseída'. Escupió al sacerdote, le intentaba agarrar del cuello e incluso le mordió

"Cuando el exorcista intentó hablar con la muchacha, 'esta se quedó rígida —contó la madre— mirándole como endemoniada', momento en el que se decidió proceder al exorcismo... La niña se negó, pero su madre consideró que 'no era ella' la que hablaba, 'sino alguien que tiene en su interior' que tenía 'miedo a que acabaran con él'. Fue postrada a los pies del altar y sujetada por sus padres y otras personas, momento en el que mostró 'signos evidentes de estar poseída'. 'Escupió al sacerdote, le intentaba agarrar del cuello e incluso le mordió. Volvía los ojos y gritaba, no entendiendo lo que decía y creyendo que estaba hablando en otro idioma', a lo que el presbítero 'comentó que era una lengua antigua, pudiendo ser arameo'. Además, aseguran, 'cuando le estaban echando agua bendita empezó a dar saltos con el cuerpo'", según el mismo periódico.

Imputación y muerte

Los 13 exorcismos se hicieron en Valladolid, dirigidos por Jesús Hernández Sahagún, sacerdote de la Diócesis de Valladolid y canónigo penitenciario de la catedral. En diciembre de 2014, Hernández Sahagún defendió su trabajo en una entrevista en 'El Mundo/Diario de Valladolid': "Era un caso de posesión", "estaba poseída por el diablo", "no entiendo el revuelo", fue un "ritual perfectamente reglado y autorizado al más alto nivel".

"Póngase usted en la angustia de unos padres que ven cómo su hija padece anorexia o intenta suicidarse sin que ningún tratamiento parezca hacerle efecto. No es extraño ni anómalo que acudan a la Iglesia", añadió el exorcista.

La Sociedad Española de Psicología Clínica sacó un comunicado para "deplorar el desconocimiento de los problemas psicológicos. Los síntomas de ansiedad, anorexia, los deseos de suicidio o las ideas delirantes que haya podido sufrir esta joven (o quizás sus padres), con toda probabilidad, explicables contextualmente por sus circunstancias, su entorno y el marco social en el que están insertos, se tratan eficazmente con técnicas que cuentan con garantías experimentales".

Los síntomas de ansiedad, anorexia, los deseos de suicidio... que haya podido sufrir esta joven (o sus padres), se explican por sus circunstancias

El exorcista y una catequista fueron imputados en marzo de 2015, pero la joven cambió su versión. La Audiencia Provincial reabrió el caso al sospechar que podía haber sido presionada. El exorcista declaró en los juzgados en septiembre de 2016.

Pocos días después de su declaración, el exorcista habló con la prensa ('El correo de Burgos'): "Que los psiquiatras dejen en paz a los exorcistas: son campos distintos".

En marzo de 2017, el caso fue archivado por falta de pruebas porque la 'endemoniada' desmintió su primera denuncia.

La joven se suicidó el pasado mes de febrero. Tenía 22 años.

Una historia polémica, escabrosa y desasosegante.

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