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Gavin Francis, el médico escritor más seductor: "Nunca venceremos a la muerte"

Publica en nuestro país 'Mutatio corporis', un libro delicioso sobre medicina, literatura e historia

Foto: Gavin Francis
Gavin Francis

Hace 500 años Leonardo Da Vinci intentó representar en un dibujo 'como a través de rayos X' a un hombre y una mujer copulando para intentar arrojar luz sobre lo que entonces era el milagro de la concepción humana. Leonardo era un anatomista excepcional pero había tantas cosas que no se conocían entonces que gran parte del dibujo tuvo que inventárselo. El útero de la mujer se conectaba por un tubo con los pechos (pues se creía que la leche materna se convertía en sangre menstrual) y en el hombre, el semen descendía por otros largos vasos de la columna vertebral directamente desde el cerebro a los testículos. Pues bien, aunque parezca mentira, el desconocimiento acerca del funcionamiento práctico del sexo se mantuvo hasta anteayer.

Leonardo Da Vinci - 'Estudio del acto sexual'
Leonardo Da Vinci - 'Estudio del acto sexual'

No sería hasta los años 90 del pasado siglo cuando un fisiólogo holandés consiguió convencer a siete parejas para que practicaran sexo dentro de una cámara de resonancia magnética y resolver por fin mucho aspectos aún desconocidos de la actividad. Por cierto, sólo una de las parejas participantes en el experimento logró prolongar el acto sexual lo suficiente en lugar tan angosto y agobiante como para ofrecer imágenes precisas: la formada por el propio fisiólogo holandés y su mujer.

Este es sólo un ejemplo del extraordinario botín de maravillas a caballo entre la medicina, la literatura y la historia que incluye 'Mutatio Corporis. Medicina y transformación', el delicioso libro del escritor y doctor escocés Gavin Francis (1975) que acaba de publicar Siruela en nuestrio país traducido por Pablo González-Nuevo. A la sombra de Ovidio e Hipócrates, con tanta sabiduría como encantadora prosa, Francis va alternando los relatos de su trabajo en la consulta ocupándose de pacientes aquejados de toda clase de patologías con historias como la del síndrome de María Antonieta que hizo que el cabello de la reina encaneciera por completo en la noche en que esperaba su ejecución en el cadalso o como la redención de un toxicómano que fue en paralelo a la reducción del número de tatuajes que llenaban su cuerpo.

PREGUNTA. Las sombras de Ovidio e Hipócrates se ciernen sobre este libro. Afirma que al escritor que hay en usted le interesa el cambio como metáfora milenaria de artistas y pensadores y, al médico, también, pues la medicina persigue el cambio positivo del paciente. ¿Es un médico que escribe o un escritor que practica la medicina?

RESPUESTA. No puedo contestar a eso, porque verdaderamente siento que soy las dos cosas. La mitad de la semana trabajo de médico y otra mitad escribo, mientras mis hijos están en el colegio. Y una refresca a la otra, en el sentido de que después de un día completo dedicado a la medicina, disfruto teniendo un dia sentado, en silencio, pensando y escribiendo. Disfruto del proceso de escribir -tratar de articular lo que quiero expresar de la manera más elegante o más concisa-, pero tras un largo periodo sentado y en silencio, no veo el momento de volver a la clínica, de conocer gente, involucrarme, hablar y tratar de averiguar qué les ocurre. Es como si la medicina y la escritura fueran mi pie izquierdo y mi pie derecho -necesito los dos para mi equilibrio.

P. Se lo digo porque 'Mutatio corporis' es un libro extraño, uno aprende mucho de medicina leyéndolo pero también de literatura, historia, arte… ¿Cómo se decidió a escribirlo?

'Mutatio Corporis'
'Mutatio Corporis'

R. Me gusta abordar la escritura sobre el cuerpo humano como un paisaje que se puede explorar, como un país en sí mismo, con su propio idioma, historia cultura y mitología. Y así escribí un libro titulado 'Aventuras por el Ser Humano' con ese enfoque -ser un escritor de viaje por el paisaje humano. Pero en ese libro faltaba la idea de dinamismo y transformación, tan importantes no sólo para sustentar la vida sino también para la práctica de la medicina. Por eso quise escribir un libro que estuviera centrado no sólo en la geografía del cuerpo sino también en su dinamismo.

P. Hay cambios obligatorios y voluntarios pero en cualquier caso el cambio es ley, como bien explica su libro. ¿Cómo es posible que después de tantos cambios como sufrimos a lo largo de una vida nos sigamos sintiendo los mismos? ¿O es que la identidad, el yo, no es mas que una ilusión persistente?

R. Es una pregunta muy buena. Hay algunas tradiciones filosóficas que piensan así -que la idea del yo es una ilusión, una ilusión de la que seria mejor librarnos. Me gusta la teoría de que el yo es un manojo de identidades diferentes entre las que nos movemos -unas veces tengo la identidad de un médico, otras la de un marido, padre, hijo, hermano, amigo- si la unidad que genera todas estas identidades distintas comienza a quebrarse, tenemos un problema.

A menudo los pacientes sobrevaloran el poder de la medicina moderna, que puede lograr cosas increíbles pero no puede lograrlo todo

P. Después de más de veinte años de carrera médica y con 4.000 registradas en su consulta… ¿cuál diría que es el error más habitual que cometemos los pacientes? ¿Y ustedes los médicos?

R. A menudo los pacientes sobrevaloran el poder de la medicina moderna, que puede lograr cosas increíbles pero no puede lograrlo todo y todavía hay muchas cosas sobre el cuerpo humano que no entendemos. No sabemos mucho del sistema inmune, por ejemplo, y sabemos muy poco aún sobre el cerebro. Los médicos por supuesto cometen muchos errores -todos somos humanos. Pienso que los mejores médicos son los que rápidamente se dan cuenta de qué tipo de médico necesita cada paciente, quien puede dar con la mejor manera de relatar una historia que le explique la enfermedad y le señale el camino para la recuperación.

P. La medicina se basa en la ciencia pero… ¿es una ciencia? ¿Usted se considera un científico?

R. Brevemente, no. Muchas de las cosas que hacemos en medicina están basadas en la ciencia y la ciencia nos ha hecho regalos increíbles. Pero calculo que solo alrededor de la mitad de mi trabajo se basa en ese tipo de pensamiento científico; la otra mitad se basa en la implicación, en la narración, en perspectivas humanísticas mucho más amplias que no pueden expresarse en números.

Aquellos que engañan con pseudoterapias peligrosas debería esperar que el peso de la ley caiga sobre ellos

P. ¿Por qué en la farmacia de al lado de mi casa venden píldoras de agua con azúcar recetadas por médicos que se dicen homeópatas para curar patologías que evidentemente no pueden curar? ¿Es peligrosa la medicina llamada alternativa o naturista? ¿Debería prohibirse?

R. Tengo una opinión mixta de las terapias alternativas y naturales. Mi instinto es decirle a los pacientes que hagan cualquier cosa que les funcione a ellos -si se sienten mejor tomando píldoras azucaradas pueden hacerlo, pero que no esperen que yo se lo aconseje porque estoy educado en un método diferente. Pero la medicina herbolaria es diferente -por supuesto toda la medicina empezó con las hierbas y muchas de nuestras medicinas más potentes proceden de las plantas, desde la aspirina hasta la vincristina. Creo que los fármacos son efectivos y eficaces porque la calidad y las dosis de sus componentes han sido controladas en modos que las hierbas no lo son (por ejemplo, una planta varía en intensidad dependiendo de si se trata de las hojas, tallos o raíces, como ha sido desecada, donde ha estado almacenada, etc).

La homeopatía es otra cosa -hasta donde yo sé ningún control aleatorio ha mostrado ningún beneficio de las pildoras homeopáticas sobre las azucaradas. Pero la acupuntura ciertamente sí ha demostrado ayudar a aliviar el dolor crónico, y también cosas sencillas como exponerse a la luz del sol y hacer ejercicio son beneficiosas. Recientemente vimos el caso de Belle Gibson en Australia -mintió acerca de haber sido curada del cáncer que padecía con estas terapias y lanzó una app y un libro de cocina sobre cómo vencer al cáncer, ¡pero es que ella nunca lo padeció!- Algunos pacientes podrían haber confiado en ella y abandonar la quimioterapia por culpa de sus mentiras. Esto es lo que resulta peligroso y la gente que engaña de esta manera debería esperar que el peso de la ley caiga sobre ellas.

P. Recientemente se supo que la farmacéutica PFizer había ocultado el efecto anti alzheimer de uno de sus fármacos porque no le salía rentable investigarlo. Y hace unos años un compatriota suyo, Ben Goldcare, causó gran conmoción al afirmar en su libro ‘Bad pharma’, que la poderosa industria farmacéutica engañaba y compraba a los médicos y lesionaba a los pacientes. ¿Cómo pueden mantener los médicos su independencia de las farmacéuticas?

R. Nunca me reuno con representantes de las compañias farmaceúticas y la zona de Escocia en la que yo trabajo, bajo la Seguridad Social Británica, creo que tiene un sistema relativamente bueno, aunque ningún sistema es perfecto. En este sistema, un comité local formado por distintos especialistas y expertos tiene en cuenta todas los datos de un medicamento sobre otro, los costes de los distintos medicamentos, la disponibilidad presupuestaria y crean lo que se denomina un 'formulario' que es aprobado para su uso.Todos los medicamentos en ese formulario están descritos por su nombre genérico, no por su nombre comercial. Así, cuando estoy recetando algo para el asma o la diabetes o enfermedad coronaria sé que estoy recetando no solo un medicamento eficaz, sino uno que ha sido aprobado y no porque la compañía hizo una eficaz campaña publicitaria. En el Reino Unido también existen comités orientadores que eligen las medicinas más eficaces para cada enfermedad, a los que se supone inmunes a la corrupción o soborno (el Instituto Nacional para la Excelencia Clínica y la Red Intercolegial Escocesa de Orientación). Seguimos sus recomendaciones y no las de las compañías farmaceúticas.

Tengo la fuerte convicción de que cuando pagas directamente por la atención sanitaria esto al final conduce a una mala medicina

P. Como médico europeo que ejerce dentro de un sistema sanitario universal, ¿entiende las razones del modelo anglosajón que lo fía todo a la supuesta libertad del paciente a costa de jugarse su salud si le ocurre algo y no puede pagarse el tratamiento?

R. Me resultaria muy dificil trabajar en el sistema americano por la obligación, incluso antes de empezar a hablar con el paciente, de asegurarte de que tienes todos los datos de su tarjeta de crédito. Estoy agradecido de poder trabajar en el Reino Unido,donde la gente paga sus impuestos al gobierno y éste luego es proveedor de los servicios de sanidad, por lo que puedo dar mi consejo profesional y el tratamiento basándome en la necesidad y no en la preferencia. Tengo la fuerte convicción de que cuando pagas directamente por la atención sanitaria esto al final conduce a una mala medicina -demasiadas pruebas, demasiadas operaciones innecesarias, demasiada gente emitiendo demasiadas opiniones. Y cuando el dinero se acaba, te abandonan y como dice usted, mucha gente acaba en bancarrota y pierde su casa por una enfermedad. El Sistema Nacional Británico de Salud fue creado con una bonita idea -que toda la sociedad pagaria en conjunto las desgracias de las enfermedades- esto es justo y significa que tenemos una medicina mucho mejor.

P. ¿Cómo se le explica a un ser humano que se va a morir? Dice al final del libro, nada es inmortal, nada es eterno. ¿No resulta frustrante para un médico que la irrupción de su principal enemigo, la muerte, sólo pueda retrasarse pero no vencerse? ¿Es la muerte un problema técnica que podremos solventar algún día y convertirnos en inmortales como dice su compatriota Aubrey de Grey?

R. Nunca es fácil y creo que cada cual preferiria recibir la noticia de manera distinta. Siempre es mejor disparar unas salvas de aviso primero, para calibrar la reacción de cada paciente hacia la noticia. Asegúrate de que tiene a sus familiares o amigos cerca, no se lo digas a alguien que está solo o que pronto lo estará.Y luego, utiliza un lenguaje claro y directo.Utiliza la palabra 'morir' o 'muerte' pero de la manera más suave que puedas. No lo encuentro frustrante, porque realmente en la naturaleza no hay nada inmortal, todo muere. Y sin muerte no habría renovación. Por lo que no, no creo que finalmente venzamos a la muerte, porque si lo hiciéramos ya no seguiríamos vivos. Podemos prolongar y alargar la vida, pero no podemos retrasar el reloj y no podemos garantizar la juventud. Así que, si no tenemos cuidado podemos acabar viviendo vidas muy largas, quizás llegando a los 130 o 150 años,pero entonces casi la mitad de nuestra vida la viviremos en un cuerpo frágil, débil y quebradizo.

P. Para terminar le pregunto cómo médico y como británico. Dicen que el Brexit ha convertido a Reino Unido en el enfermo de Europa y que los síntomas son la crisis política, la división de la sociedad, el fanatismo o el resentimiento. ¿Qué terapia de choque le aplicaría usted?

R. Si supiera el remedio para la ola de locura que actualmente barre a Gran Bretaña y cuyos síntomas, debo decir, veo también en otras democracias occidentales... ¡me presentaría para el cargo de Primer Ministro! Tal y como están las cosas creo que debemos aferrarnos a los valores que juzgamos importantes -tolerancia,respeto por el conocimiento,cooperación,internacionalismo- y esperar que la locura pase pronto. Y a los españoles decirles que no olviden que sólo el 37% del electorado votó a favor del Brexit tras una campaña que demostró estar basada en muchas mentiras.

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