EN BUSCA DE UNA LIEBRE DE ORO DE 35.000 EUROS

Masquerade, el libro que volvió loco a Reino Unido buscando un tesoro oculto

Un libro con una premisa muy sencilla: el primero que consiga desentrañar sus pistas ocultas, encontrará un tesoro real escondido. Una realidad que tardó tres años en saberse

Foto: Portada del libro que revolucionó Reino Unido.
Portada del libro que revolucionó Reino Unido.

Hace 40 años, en 1979, un libro revolucionó a Reino Unido. Un artista llamado Kit Williams decidió llevar a cabo algo que nunca antes se había hecho: contar una historia que con un premio real para el primero en ser capaz en resolverla. El protagonista de 'Masquerade' era Jack Hare (Jack Liebre), quien había perdido una joya que había sido recogida en la luna y debía de entregar en el Sol. El ávido lector que resolviera el misterio, encontraría la joya perdida del protagonista.

El libro de Kit Williams contaba con una serie de ilustraciones en las que se podían ver animales y personas en diferentes posturas. Alrededor de cada uno de los dibujos, aparecían una serie de escritos, que servían para ir contando la historia de Jack Hare. La lectura tenía un sentido completo, pero el verdadero éxito del libro estaba en que prometía que, cada ilustración, contenía un secreto: uniéndolos todos, se encontraría el lugar real donde estaba la joya perdida del protagonista.

El libro se convirtió en un verdadero éxito de ventas, acaparando todos los listados de ventas de Reino Unido en 1979. Tal fue la locura ante el miedo de que todo fuese una gran mentira que el propio autor tuvo que salir en los medios de comunicación, explicando que cada ilustración guardaba una clave que serviría para encontrar el lugar en el que se encontraba enterrada la liebre, una joya de oro de 18 kilates, con incrustaciones de rubí y piedras de luna, valorada en 35.000 euros de la época.

Solo dos hombres sabían dónde estaba enterrada la liebre de oro: el propio escritor y el presentador Bamber Gascoine, elegido como testigo, quien confirmó que la liebre estaba enterrada en una caja de cerámica lacrada, con la misión de que no se pudiera encontrar a través de un detector de metales. Pocas semanas después, la locura se desató, y la gente enloqueció tratando de desentrañar cuáles eran los misterios que aparecían en cada una de las quince láminas del libro.

*FOTO: Una de las ilustraciones del libro

No sería hasta 1982 cuando dos profesores de física consiguieron desentrañar el misterio: Mike Barker y John Rosseau. Tras mucho estudio, consiguieron descubrir un patrón: tirando una línea que partiera del ojo de cada uno de los personajes y saliera por cada una de las extremidades en un orden determinado, cada lámina daría como resultado una palabra o frase con sentido completo. Todas juntas, ofrecían una especie de acertijo.

Tras resolver las quince láminas, obtuvieron la pista definitiva: "El dedo largo | de Catalina | hace | sombra | sobre la tierra | enterrado | amuleto | amarillo | mediodía | apunta | la | hora | bajo | la luz del equinoccio | busca tú". Pero, dentro de esa pista, había otra: con la primera letra de cada frase, en inglés, se creaba otra nueva frase: 'CLOSE BY AMPTHILL' (Cerca de Ampthill). Solo había que esperar a mediodía del primer equinoccio para desenterrar.

Kit Williams, con la Liebre Dorada que escondió en Ampthill
Kit Williams, con la Liebre Dorada que escondió en Ampthill

Un nuevo misterio

Al llegar a Ampthill, descubrieron que había una estatua de Catalina de Aragón, cuya cruz hacía sombra sobre el suelo. Cuando encontraron el lugar, comenzaron a escavar... pero en el lugar en el que debía de estar la liebre de oro no quedaba nada y sí restos de haber sido desenterrado. Tras darse a conocer que el preciado objeto había sido descubierto antes, un buscador de tesoros llamado Ken Thomas salió a la luz, explicando que él lo había conseguido.

Durante muchos meses, fue un misterio saber cómo había llegado a la conclusión de que estaba ahí la liebre dorada... hasta que una investigación le destapó. Su nombre era falso, y se trataba de Dugald Thompson. ¿Cómo había hallado el tesoro? Muy sencillo: era la pareja de una exnovia de Kit Williams, quien tras conocer la existencia del libro recordó un parque en Ampthill con un monumento de Catalina de Aragón que ellos visitaban de manera habitual.

Así es como acabó el gran misterio de 'Masquerade', el libro que durante varios años hizo enloquecer a Reino Unido en busca de un tesoro real valorado en 35.000 euros que solo un 'tramposo' fue capaz de hallar. Dugald Thompson terminó vendiendo la pieza por sus deudas y, tras veinte años desaparecido, su dueño decidió devolver el legador al su autor, Kit Williams. Por cierto, un nombre que esconde un anagrama: 'I will mask' (Lo enmascaré). ¿Premonición o simple casualidad?

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