'Jirafas en ensalada de lomo de caballo'

La película fallida de Harpo Marx y Dalí: historia de un 'bromance' imposible

Harpo y Dalí se admiraban. Comenzaron a escribirse. Se visitaron. Y decidieron hacer una película que jamás vio la luz

Foto: Una foto de archivo de Dalí y Harpo Marx
Una foto de archivo de Dalí y Harpo Marx

El flechazo ya venía de antes, pero el 'bromance' se desató en una fiesta en París en 1936. Uno, 'enfant terrible' del surrealismo, hombre orquesta, hombre anuncio, provocador en serie: Salvador Dalí. El otro, arpista enloquecido, comedia pegada a una peluca de rizos, astuta ingenuidad muda: Harpo Marx. Como regalo de cortejo, a la siguiente Navidad, el de Figueras le regaló al callado de los Marx una arpa recubierta de cucharillas con alambre de espino por cuerdas. Él le correspondió con una foto en la que se le veía tocando el instrumento con los dedos vendados, como si el alambre le hubiese rajado las yemas. Se encontraron de nuevo en enero, en la casa en Los Ángeles de Harpo, que se acababa de casar con Susan Fleming, 'la chica con las piernas del millón de dólares'. "Me lo encontré desnudo, con una corona de rosas, y en el centro de un verdadero borque de arpas (estaba rodeado, al menos, de quinientas). Acariciaba, como una Leda moderna, un cisne blanco y resplandeciente, al que daba de comer una estatua de la Venus de Milo hecha de queso, que rallaba con las cuerdas del arpa que tenía al lado", según le contó el propio Dalí al periodista y escritor Manuel del Arco. Groucho decía que Dalí estaba "enamorado" de su hermano Harpo "de una forma amable".

Portada de la revista 'Time'
Portada de la revista 'Time'

Siguieron telegramas, cartas, visitas y bocetos, hasta que ambos se siguieron la corriente en un "¿y si...?" y decidieron comprometerse en un proyecto común: la película 'Giraffes On Horseback Salad' —cuya traducción se acercaría a 'Jirafas en ensalada de lomo de caballo'—, conocida también como 'The Surrealist Woman' ('La mujer surrealista'). Dalí al guión, los hermanos Marx en la pantalla, una unión previsiblemente desbarrante a la que puso freno la Metro Goldwyn Mayer, que si bien recibió con los brazos abiertos la publicidad que le podría reportar la fama de Dalí —al que la revista 'Time' le había dedicado una portada—, no se arriesgó a financiar un delirio que no se las prometía demasiado rentable. Ahora, una novela gráfica ha puesto imágenes —eso sí, estáticas— a la película que nunca fue, la alianza perdida entre los cómicos más famosos del momento y el surrealismo encarnado —a pesar de la ruptura con Breton—: 'Giraffes On Horseback Salad', adaptada por Josh Frank y Tim Heidecker e ilustrada por Manuela Pertega.

Tras la muerte de Harpo en 1964, el guión desapareció. "Harpo dejó el guión a su bella esposa, Susan, la cual, hasta este momento, lo ha perdido", contó el escritor Joe Adamson en 'Groucho, Harpo, Chico, and Sometimes Zeppo' (1973). En la familia, la historia de este manuscrito siempre había sido una anécdota recurrente, pero sus hijos nunca llegaron a verlo. Esta colaboración había caído en el olvido hasta que el Museo de Arte Moderno de París adquirió en 1979 algunos de los bocetos que dibujó el artista para la película y una página de guión. Más tarde, el Pompidou adquirió un manuscrito de 68 páginas descrito como 'Scénario original de Salvador Dalí, projet de film avec les Marx Brothers. 'Giraffes on Horseback Courses'' ('Guión original de Salvador Dalí, proyecto de película con los hermanos Marx. 'Jirafas en ensalada de lomo de caballo'').

Una imagen de la novela gráfica recién publicada.
Una imagen de la novela gráfica recién publicada.

En febrero de 1937, Dalí escribió a su amigo y mecenas Edward James, cercano también a Magritte: "Muchos desiertos, indios congelados, excursiones a caballo entre los cactus más artísticos del mundo, 'bellas simetrías' de super-platino rubio, etc. [...] ARPA es una persona deliciosa y una de las más refinadas. Estoy haciéndole un dibujo con su arpa que pienso que queda encantador", según recoge el catedrático de Historia del Arte Fèlix Fanés.

Harpo tuvo que marcharse al rodaje de 'Un día en las carreras' y, mientras, Dalí empezó a desarrollar el guión

Harpo tuvo que marcharse al rodaje de 'Un día en las carreras' y, mientras, Dalí empezó a desarrollar el guión sobre una mujer extremadamente rica que vive de acuerdo a sus sueños y fantasías, como explica el historiador Elliott H. King en su ensayo 'Dalí, surrealismo y cine'. La trama, según el guión que conserva la Fundación Gala-Salvador Dalí, tenía a una mujer aún por concretar como protagonista, rodeada de una "pandilla de amigos fanáticos y leales" interpretada por los hermanos Marx.

"Una mujer muy rica, conocida como la Mujer Surrealista, personifica el mundo de la fantasía, de los sueños y la imaginación. Sus amigos son los hermanos Marx, los verdaderos protagonistas de todo lo que ocurre en la película. En el extremo opuesto de la Mujer Surrealista está Linda, también bastante rica. Es 'snob', ambicioso y sin imaginación, y está prometida con Jimmy, que cae rendido a los pies de la mujer surrealista nada más conocerla. Toda la película transcurre en la pugna entre esas dos mujeres, que personifican el mundo de la convención y el mundo de la imaginación. Su lucha culmina en un proceso en el que es imposible saber cuál de los dos mundos es más absurdo".

Un boceto de Harpo por Dalí.
Un boceto de Harpo por Dalí.

Lo que a Dalí le pareció el ingenio máximo, no era compartido por muchos de quienes lo rodeaban. Tampoco por el mayor de los Marx. Contaba Groucho en su libro 'The Groucho Phile' (1976) que un día Dalí se acercó a él en los estudios y le dijo que tenía una película surrealista escrita para ellos. "'Groucho, tengo el guión para ti', me dijo. Pero no lo tenía; ese guión no funcionaba". Aun así, Harpo siguió animándole para que lo puliera versión a versión. En una carta que le mandó Dalí a Harpo desde Austria, el pintor se deshacía en halagos para con el hermano naíf de los Marx. "Estoy pasando una semana en la nieve y voy a aprovechar para escribir el guión en el que tú eres el único protagonista, He decidido que haremos algo juntos porque realmente pensamos muy parecido y tenemos exactamente el mismo 'tipo de imaginación'. Estoy seguro que será un corto con un guión sensacional hecho expresamente para tu genialidad, con decoraciones extraordinarias, una música muy lírica, como la de Cole Proter, y que será una cosa alucinante que, además de divertirnos nosotros, podría convertirse en una revolución para el cine".

Pero tal genialidad nunca ocurrió. La suerte de Dalí en el cine fue más bien esquiva. Trabajó con Hitchcock, que le recortó la escena surrealista ideada para 'Recuerda' (1945), y con Walt Disney, que decidió apartarse del proyecto común por diferencias creativas. Dalí era demasiado surrealista para Hollywood, la fábrica de los sueños.... de masas. En 1973, en una entrevista, Joe Adamson preguntó a Dalí el porqué del proyecto frustrado. Según Adamson, el artista no se tomó muy bien la pregunta y empezó a espantar palomas con el bastón: "Nadie se atrevía a hacer el guión de Dalí", protestó exasperado. Y luego, más tranquilo, añadió: "A Harpo sí le gustaba".

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