ENTREVISTA

Ketama vuelve: "Rosalía va a ayudar al flamenco"

El trío vuelve después de catorce años y recupera 'De Aki a Ketama', el disco que les cambió la vida; en febrero arranca una gira que pasará por trece ciudades

Foto: Antonio Carmona, José Miguel Carmona, y Juan José Carmona, integrantes del grupo Ketama (Daniel Ochoa de Olza)
Antonio Carmona, José Miguel Carmona, y Juan José Carmona, integrantes del grupo Ketama (Daniel Ochoa de Olza)

Se fueron hace catorce años y han vuelto "lokos de amor". Ketama renace al calor de un viejo conocido, su 'De Aki a Ketama' (1995), el álbum que les cambió la vida y al que han refrescado, remasterizado -en Abbey Road- y añadido nuevos temas y nuevas ganas. En formato trío, Antonio Carmona, Juan José Carmona y José Miguel Carmona permitieron al flamenco respirar pop y ritmos latinos en la década de los 90. Luego desaparecieron, dejando un hueco que ningún grupo supo llenar al mismo nivel. Cuando Antonio despertó del coma en 2017, "una de las cosas que le apetecía hacer era volver con Ketama". Y así ha sido.

“Las canciones son como hijos, elegir a quién quieres más es trabajoso”, dice Juan José Carmona comentando la reedición de ‘De Aki a Ketama’. Algunas las han elegido por el público, como ‘El problema’. “Nos han escrito para decirnos que se han enamorado con esa canción”. En el lavado de cara del que es el álbum que los catapultó a la fama en 1995 cuentan con la colaboración de Pablo Alborán o Jorge Drexler y numerosas fechas para presentarlo: la gira arrancará el 23 de febrero en Granada y se alargará hasta mayo para cerrar en Córdoba.

PREGUNTA: ¿Qué ocurrió hace 14 años? ¿Por qué os separasteis?

JUAN JOSÉ CARMONA: Fue una decisión porque nos dimos cuenta de que no estábamos tan frescos como debiéramos. Llevábamos mucho tiempo con muchos discos y giras. Diez o doce años. Nos dio la impresión de que necesitábamos un momento de realización personal cada uno a nivel musical.

JOSÉ MIGUEL CARMONA: Antonio estaba con ganas de hacerse sus discos y nosotros también. Nos pareció que era un buen momento para la pausa, para que la gente se quedara con ganas de más.

P: Hace un año, Antonio comentaba en una entrevista con Vanitatis sobre la vuelta de Ketama que cada uno tenía su vida musical y era complicado, ¿qué ha cambiado?

Juan: Todo fue a raíz de que mi hermano cayera malo. Se tiró como cinco o seis días en coma inducido y cuando despertó su cabeza empezó a decir cosas. Una de las cosas que le apetecía hacer era volver con Ketama, quería oír nuestras guitarras y estar juntos otra vez.

Gira de Ketama 2019.
Gira de Ketama 2019.

P: Fueron más las ganas de volver que una cuestión económica…

JM: Fue una sorpresa porque la verdad es que no lo teníamos planeado. Teníamos otros proyectos. Fue más el momento que nos removió a nivel más personal. Yo creo que la necesidad de volver estaba ahí pero nunca encontrábamos el momento. Hubo algún intento pero siempre estaba alguno ocupado.

P: Volvéis con ‘De aki a Ketama’, ¿por qué volver con una reedición? ¿es una manera de justificar una nueva gira?

J: La juventud no conoce el disco con el que pegamos el pelotazo. Hemos decidido remasterizarlo con temas nuevos. Uno es ‘Loko de amor’ y otro una versión de ‘Ángel caído’ de Antonio Vega.

JM: También hay una cosa honesta y es que el trabajo de una grabación no se hace en un mes, lleva un proceso de estar mucho tiempo juntos que aún no hemos pasado. Nos ha parecido más honesto no arrancar con un proyecto nuevo.

P: No descartáis entonces que dentro de un tiempo cuando os juntéis saquéis un disco nuevo.

J: No, no descartamos nada. Pero ahora estamos moviéndonos por el lema de nuestro entrenador Simeone: concierto a concierto y día a día (risas).

JM: De momento vamos a disfrutar de lo que estamos haciendo.

P: Habéis contado que ‘De Aki a Ketama’ (1995) lo hicisteis para poder ir de gira ese verano pero llegasteis a lo más alto, ¿cómo gestionasteis un éxito tan repentino?

JM: Con mucha alegría. Date cuenta de que éramos mucho más jóvenes. Fue en el 95, hace 24 años, y el día que el manager nos empezó a decir todas las fechas que teníamos no nos lo creíamos. Nos pensábamos que nos estaba vacilando porque las experiencias con los managers que habíamos tenido no habían sido muy buenas.

P: ¿Por qué?

J: Porque en la juventud no teníamos la capacidad de elegir bien las cosas. Teníamos la cabeza desordenada. Y hay gente que mira más por sus intereses que por los del artista. Nos ocurrió varias veces.

JM: Con el éxito teníamos mucha presión de que había gente que está esperando tu trabajo y en ese momento fue bonito porque nuestra intención era estar aprendiendo y dejarnos la piel en la música.

Cuando (Antonio) despertó, una de las cosas que le apetecía hacer era volver con Ketama, quería oír nuestras guitarras y estar juntos otra vez

P: ¿Cuál es el cambio más grande que notáis en vosotros desde que os separasteis?

JM: Los kilos y las canas (risas). A nivel musical yo creo que estamos en el momento justo. Al principio estás con mucho salvajismo y antes estábamos solo dedicados a Ketama. En este tiempo hemos hecho muchísimas cosas, colaboraciones con gente… La industria también ha cambiado mucho. Ya no te enfocas en un solo proyecto, eso hace que te vuelvas más ágil.

P: Empieza la gira el 23 de febrero. Vais a interpretar los temas de ‘De aki a Ketama’, que son de los 90, en 2019. ¿Los clásicos siempre funcionan?

JM: Yo creo que hay discos que envejecen peor y otro que envejecen mejor. Con las películas también pasa. El recuerdo que tienes es de ser sorprendente y la ves después de quince años y dices “hostia, no ha envejecido bien”. Y el disco yo creo que ha envejecido bastante bien. Yo lo sigo escuchando actual. Pero vamos a dejar un margen a la improvisación que es importante para que el espectáculo esté vivo, porque si no siempre es igual y eso aburre.

P: Probablemente conservéis al público de hace 14 años, ¿pero creéis que a la gente joven de ahora también puede interesarles vuestra música?

J: Yo creo que sí. Me han ocurrido varias anécdotas de amigos que hablaban con los hijos estando yo delante y les decían “vas a venirte conmigo al concierto, esta es la música que yo oía”. Creo que los padres van a tirar un poco de los hijos pero hay gente que también ha llegado sin habernos oído. Me están llegando por Facebook mensajes de veinteañeros que están locos por vernos que se pensaba que no nos iban a ver nunca

P: ¿Os gusta el trap y el reggaeton?

JM: Bueno, yo no soy muy reguetonero, me parece una música demasiado básica. Para mí. El trap es un poco más interesante aunque tampoco me parece que conozca demasiado, la que más conozco es a Rosalía. Que supongo que es la siguiente pregunta que me vas a hacer (risas).

(Foto: Daniel Ochoa de Olza)
(Foto: Daniel Ochoa de Olza)

P: Justo. Algunas asociaciones gitanas han acusado a Rosalía de apropiarse de su cultura, ¿como gitanos qué os parece?

JM: Yo creo que la música de la vida, del flamenco fusión... está ahí para quien la quiera coger. El flamenco también es el resultado de muchas fusiones. Lo que sí está bien es saber lo que es cada uno. Yo he estado un tiempo haciendo un poco de jazz y no por ello me considero un guitarrista de jazz. Me considero un guitarrista de flamenco que se acerca al jazz. Está bien saber que Rosalía no es La niña de los peines pero hace una música que me parece que es muy interesante y que me gusta mucho. Pero no es cantaora flamenca.

J: Y que va a ayudar al flamenco. Abre puertas. ¿Sabes qué pasa? Que con los ortodoxos pasa un poco como cuando a nosotros nos querían meter en el flamenco. Pero nosotros es que somos flamencos, antes de haber hecho Ketama hemos estado con todos los cantaores, con Morente, con Camarón, con Fernanda… con todos los grandes. Entonces sí tenemos de eso. Y ella puede haber oído cosas pero no se ha criado en el ambiente del flamenco y los flamencos quieren meterse con ella.

JM: es muy respetable, a mí me encanta que la gente se meta con respeto. Eso es bueno. A mí su fusión es de las que más me gusta. Hay otros que son como más transgresores que ya no me gustan…

P: ¿Cuáles?

J: Qué mala (risas)

JM: Por ejemplo, hay una foto de El Niño de Elche cantando en un váter que me parece innecesaria. Lo respeto pero no es algo que me emocione. No tengo nada en contra y el arte está para sentirlo cada uno como quiere.

J: Pero cuando alguien es artista no hace falta que haga nada del otro mundo. Camarón fue Camarón porque fue Camarón, Morente porque fue Morente. No todos tenemos que cantar boca abajo… Que Enrique sí lo ha hecho.

JM: Es verdad, yo lo vi de niño.

P: Volviendo a Rosalía, antes has comentado que está ayudando a que el flamenco se dé más a conocer.

JM: A mí me parece que va a ayudar a que lo pongan en el mapa. Y a partir de ahí que conozcan el flamenco más ortodoxo. Yo creo que todo ayuda. El arte es libertad y respeto. Es lo bonito de la música. Es una forma de ver el mundo diferente.

Rosalía va a ayudar a que pongan el flamenco en el mapa. Y a partir de ahí que conozcan el flamenco más ortodoxo

P: Con Ketama mezclasteis y abristeis el flamenco a otros estilos, como el pop, los ritmos latinos… y hubo sectores que os criticaron.

J: Nos tiraron a matar. Hubo periodistas que se cebaron con nosotros porque estaban aburridos. No tenían el conocimiento de lo que habíamos hecho nosotros antes, se basaron en lo que estaban oyendo en ese momento, no vieron el trabajo que habíamos hecho de flamenco. Yo me he tirado nueve años en el tablao de Manolo Caracol. Los flamencólicos trabajan para eso. Están aburridos y a la mínima que puedan cortarle el cuello, se lo cortan. No son constructivos. Yo creo que el flamenco se puede fusionar con cualquier música porque el flamenco ya es una fusión. No se sabe de dónde vino.

JM: De todas formas yo creo que también está bien quien quiera defender el flamenco ortodoxo que no puro. Porque puro es lo que sale del corazón. Pero está bien que haya gente que lo defienda para que se mantenga. Con respeto, claro.

P: Me gustaría hablar sobre talent shows como OT o La Voz. En una entrevista Zahara me comentó que estos programas y las productoras estaban destrozando las carreras a músicos jóvenes. ¿Qué opináis vosotros?

JM: A mí me da un poco de pena que no haya un movimiento de creación. Me parece que es más algo donde no se fomenta la personalidad, que es lo bonito del arte. Es una manera de darte a conocer. El otro día estuve con Amaia, con la que ganó, que es una pedazo de artista impresionante. Y le recomendé que fuera con tranquilidad, porque las prisas con las que se hacen las cosas en esos programas al final es difícil que te sientas orgulloso de lo que haces.

J: Con ella creo que lo están haciendo con un poco más de paciencia y me parece que han acertado. Que exista eso está bien, la pena es que no exista otra plataforma para que los artistas podamos poner nuestra música en directo a la hora de La Voz. Que hubiera un programa de entrevistas con música en directo como había antes… Una plataforma para que haya más gente porque si no siempre están los mismos. Ahora hay muchos problemas porque el único momento en el que salen los músicos españoles es por la noche a partir de las dos de la mañana. El 80% de las canciones que suenan en OT son extranjeras.

P: ¿Créeis que falta movimiento o más propuestas por parte del ministerio de Cultura?

J: Muchísimo.

JM: Yo creo que falta un apoyo del ministerio de Cultura al arte sin duda alguna. Empezando por la educación que se les da a los niños. Si un niño le dice a su padre que quiere ser músico, es un disgusto (risas). En vez de ser una alegría, que es algo que a él le gusta. No se estudia quién es Camarón ni Manuel de Falla… Se pasa por encima. La música es una asignatura extraescolar pero no hay profundidad. Y España es un país con mucho arte en todo: Lorca, Machado…

J: Y mujeres de la Generación del 27. Hablas de ella y todo el mundo de dice Lorca o Miguel Hernández pero también estaba Josefina de la Torre, Concha Méndez… Genios a la altura de ellos. Yo fui a gente de Cultura para que me ayudaran con un proyecto que hice sobre la Generación de 27 y hablé de Concha Méndez y no sabían quién era. Imagina cómo estamos.

JM: Todo esto es una crítica constructiva. Es decir cómo están las cosas y ojalá puedan cambiar.

J: Hay países en Europa que exigen a las radios y televisiones que el 60% de lo que suene sea de su país. Aquí sales a las dos de la mañana. Nos quejamos de que en los partidos políticos nadie le da sitio a la cultura. Sería genial que aprendieran música, sería de otra manera. Estamos en un momento en el que no se cuida nada la cultura y eso repercute a la juventud.

JM: A mí por ejemplo esto que hemos hablado antes del reguetón me preocupa. Porque las niñas están bailando unas letras… Yo tengo una hija pequeña y me preocupa y veo que todas las niñas del cole se saben unas letras que no saben ni lo que están diciendo.

Estamos en un momento en el que no se cuida nada la cultura y eso repercute a la juventud

P: Llegasteis muy alto con ‘De aki a Ketama’, habéis ganado varios premio Ondas, os convertisteis en los máximos representantes del flamenco fusión… y ahora volvéis. ¿Qué os queda por hacer?

Juan: Ahora mismo vivir el presente, que la gente sepa lo que estamos haciendo, que esta gira de invierno que vamos a empezar vaya bien, que el público esté con nosotros… De momento eso es lo que queremos y lo que nos va a dar fuerzas.

P: Vosotros sois de Granada. ¿La cultura andaluza necesita una defensa concreta como pide Vox? De la tauromaquia, la caza, la Semana Santa…

Jose Miguel: Por supuesto que la Semana Santa a quien le guste, genial, es algo histórico y bonito. Yo lo veo desde un punto de vista más personal.

Juan: El respeto es lo que ayuda a poder darle a cada cosa su sitio. No podemos ir y reventar los toros o ir a reventar la cabalgata de reyes y que salgan tres astronautas.

Jose Miguel: Los extremos son malos siempre. Hay que intentar llegar a un acuerdo.

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