Andy Mooney, un emprendedor hecho a sí mismo

Cómo un empleado enseñó a Disney a ganar 6.000 millones extras al año

Mooney no dudó en preguntar a la gente: '¿Compraríais un traje de princesa Disney si existiera?'. Las respuestas que recibió le hicieron ver que la compañía estaba perdiendo una oportunidad

Foto:

Disney es, sin ningún género de dudas, una de las empresas más importantes del mundo. Y no solo por sus películas, que se han convertido en el buque insignia de la compañía, sino especialmente por las oportunidades de negocio que han conseguido encontrar junto a sus animaciones. Una de ellas, la idea que Andy Mooney tuvo en el año 2000 gracias a su inspiración y que, a día de hoy, hace ganar a la compañía más de 6.000 millones al año. Casi nada.

Mooney es el protagonista de la última entrega de la serie 'The Boss', de la 'BBC', en la que en cada capítulo se cuenta la historia de un ejecutivo de éxito. Tras pasar dos décadas en Nike, fichó por Disney como director de la división de productos para el consumidor. El propio Mooney cuenta que es una persona que se integra rápidamente en sus empresas e igual que en Nike empezó a hacer running para entender al usuario, en Disney encontró su oportunidad.

Nada más fichar por la compañía, decidió acudir a ver uno de los espectáculos que la empresa acababa de poner en marcha, Disney on Ice. Se encontraba en la cola de una pista de patinaje en Arizona (EEUU) cuando de pronto se fijó en algo que no le pasó desapercibido: algunos niños, madres y padres iban disfrazados para ver el espectáculo... pero con vestidos genéridos, en algunos casos customizados por el propio usuario para que se parecieran a sus personajes favoritos.

En esa misma cola, Mooney no dudó en preguntar a la gente: '¿Compraríais un traje de princesa Disney si existiera?'. Las multitudinarias respuestas que recibió le hicieron ver que la compañía estaba perdiendo una importante oportunidad de negocio, por lo que al terminar el espectáculo no dudó en acudir a sus oficinas para contarle a su equipo cuál era su próximo objetivo: ofrecer disfraces de todos los personajes que la compañía había popularizado.

En cuestión del meses, el éxito de la propuesta fue evidente. En su primer año, la compañía ganó 300 millones al año gracias a la línea de Princesas Disney que ideó Mooney. Tras expandir el negocio no solo a disfraces, sino a otro tipo de complementos como libros, muñecas, revistas o pijamas, entre muchos otros, las ganancias se incrementaron de manera exponencial para la compañía: a día de hoy, esta línea de negocio es capaz de generarle a Disney más de 6.000 millones al año.

Un hombre creado a sí mismo

Según explica el mismo Mooney en 'The Boss', esta no era la primera vez que se le ocurría una idea brillante que llenaba las arcas de la firma para la que trabajaba. El empresario asegura que, estando en Nike, encontró una idea para multiplicar exponencialmente la venta de zapatillas. Afirma que, en aquel momento, conducía un Porsche 924 de segunda mano y que, al llegar a un semáforo, se situó a su lado otro vehículo igual... pero completamente personalizado.

'¿Y si pudiéramos hacer lo mismo con las zapatillas? Que cada usuario pudiera personalizarlas como quisiera...'. Dicho y hecho, la empresa norteamericana aceptó el reto y se convirtió en un gran éxito comercial. De ahí, ficho por Disney, donde estuvo otros 11 exitosos años para, después, fichar por Quicksilver. Tras un breve paso por la compañía, ficharía en 2015 por Fender, donde ha creado unos cursos para aprender a tocar la guitarra que espera que tengan el éxito de sus anteriores ideas.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios