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Las 10 mejores películas españolas de 2018: campeones, superhéroes y escalofríos

Después de la lista más cosmopolita de las mejores producciones extranjeras... toca el producto nacional

Foto: Najwa Nimri y Eva Llorach en un momento de 'Quién te cantará'. (Caramel)
Najwa Nimri y Eva Llorach en un momento de 'Quién te cantará'. (Caramel)

Frente a un 2018 no demasiado brillante a nivel internacional, el cine español ha firmado un año nada desdeñable en el que la taquilla ha remontado los datos del curso anterior a pesar de no contar con superproducciones del estilo de 'Tadeo Jones 2' o 'Un monstruo viene a verme', los taquillazos más importantes de 2017 y 2016, respectivamente. Tampoco ha sido un mal año para el cine de autor, con tres películas españolas participantes en el Festival de Cannes —'Todos lo saben', 'Petra' y 'Carmen y Lola'— y una Concha de Oro para 'Entre dos aguas', de Isaki Lacuesta.

Un año heterogéneo en el que, a pesar de que sigue creciendo la brecha recaudatoria entre el cine de encargo apoyado por las grandes cadenas televisivas y los proyectos autorales, ha habido un gran abanico de propuestas narrativas y formales, más allá de las fórmulas más desgastadas del 'thriller' convencional y la comedia castiza prototípica. Aquí ofrecemos una selección de lo mejor de la producción nacional estrenada en los últimos 12 meses.

Mención necesaria: 'Tiempo después', de José Luis Cuerda

Roberto Álamo y Blanca Suárez encabezan el reparto de 'Tiempo después', de José Luis Cuerda. (EOne)
Roberto Álamo y Blanca Suárez encabezan el reparto de 'Tiempo después', de José Luis Cuerda. (EOne)

La última película del director de 'Amanece que no es poco' llegará a la cartelera el 28 de diciembre. Antes pasó, aunque sin competir, por el Festival de San Sebastián, la primera pantalla de esta comedia distópico-filosófica en la que José Luis Cuerda recupera el humor surrealista de sus películas más icónicas.

En primavera-verano -supone una por el vertuario- de 9177, "año arriba o año abajo, que no queremos pillarnos los dedos", y después de un cataclismo gubernamental a escala mundial, sólo levanta del suelo un único Edificio Representativo en todo el planeta, y allí vive la clase privilegiada y las autoridades, monarca incluido. Fuera de las puertas del bloque de viviendas, el paro. Y es cuando un parado decide ponerse a vender limonada y ''desnaturalizarse" de su condición de parado cuando cuando estalla una revolución. Roberto Álamo encabeza un reparto en el que se suceden nombres como el de Miguel Rellán, Blanca Suarez, Gabino Diego, Joaquín Reyes, Raúl Cimas y Carlos Areces en una comedia tan absurda como perspicaz . Y muy muy divertida.

10.Campeones', de Javier Fesser

Un fotograma de 'Campeones', de Javier Fesser. (IMdB)
Un fotograma de 'Campeones', de Javier Fesser. (IMdB)

La gran sorpresa del año. La vuelta al largometraje de Javier Fesser cuatro años después de 'Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo' se ha convertido en la producción española más taquillera del año, la cuarta si obviamos nacionalidades —detrás de 'Jurassic World: el reino caído', 'Los increíbles 2' y 'Vengadores: Infinity War'—, con una recaudación de más de 19 millones de euros. Una comedia aguda, dinámica y con mucha mala baba que además es la candidata española para concurrir a los Oscar y la segunda película con más nominaciones de los próximos Goya. El paradigma de un proyecto con aspiraciones comerciales que no cae en la desidia de la fórmula desgastada y complaciente con el espectador.

Con el omnipresente y siempre eficaz Javier Gutiérrez como protagonista, 'Campeones' es una historia de superación doble: por un lado la de un entrenador de baloncesto en horas bajas —tanto ética como laboralmente— que aprende a apreciar la diferencia y, por el otro, un equipo de jugadores con discapacidad que se preparan para ganar un campeonato a nivel nacional a pesar de no ser, en principio, muy habilidosos con el balón. Una comedia que hasta bien entrado el final no cae en la sensiblería y que ha conectado con el gran público a pesar de contar con un reparto compuesto principalmente por actores no profesionales.

9. 'Tu hijo', de Miguel Ángel Vivas

José Coronado es el protagonista de 'Tu hijo'. (E One)
José Coronado es el protagonista de 'Tu hijo'. (E One)

En uno de los mejores papeles de su carrera, José Coronado interpreta a un padre en busca de venganza en 'Tu hijo', el quinto largometraje dirigido por Miguel Ángel Vivas. Un 'thriller' que engaña a primera vista y que juega con un gran giro final que coloca al espectador en el lugar incómodo de las ideas preconcebidas y los prejuicios. Rodada en Sevilla, con una fotografía exspresiva y sugerente y con Luis Bermejo como interlocutor en una escena en la que Vivas maneja la tensión y el suspense de manera magistral, 'Tu hijo' es la caída en barrena de 'un hombre bueno', un Jaime Jiménez cualquiera.

La vida tranquila de este cirujano queda trastocada después de que su hijo —interpretado por Pol Monen— quede inconsciente tras recibir una paliza a la salida de una discoteca. Cuando siente que las autoridades no pueden resolver el caso con la celeridad necesaria, Jiménez decide tomarse la justicia por su mano y se adentra en un mundo oscuro muy alejado de su rutina de hombre clase media-alta, ordenado y correcto. Una fórmula prototípica que estalla cuando Vivas decide llevar este 'thriller' a terrenos más pegados a la realidad social de una manera tan sorprendente como ingeniosa.

8. 'El reino', de Rodrigo Sorogoyen

Antonio de la Torre en un momento de 'El reino', de Rodrigo Sorogoyen. (Warner)
Antonio de la Torre en un momento de 'El reino', de Rodrigo Sorogoyen. (Warner)

También bastante pegada a la realidad social y política de la España reciente está 'El reino', el tercer largometraje como director en solitario de Rodrigo Sorogoyen. Tanto que alguna de las escenas se presentan como una fotocopia de hechos reales, aunque el nivel de vulgaridad y desfachatez parezcan salidos de un delirio cuñado. Sorogoyen ha escrito —junto a Isabel Peña— una crítica a las cloacas de la política española, centradas en un partido del que no se explicita el nombre pero que cualquier espectador que haya seguido la actualidad en los últimos consigue ubicar. Incluso la identidad de los políticos reales en quienes se basan los personajes transpira a través de los nombres ficticios.

El monarca de 'El reino' es el rey del cotarro, del cortijo de las licitaciones, de las comisiones ilegales, de los porcentajes de los presupuestos de las obras públicas, de la financiación 'en B', de las mariscadas y las putas a cuenta del erario público, de las luchas de poder y la hipocresía de quienes miran hacia otro lado. Un 'thriller' político protagonizado por Antonio de la Torre con momentos brillantes tanto de guión como de puesta en escena —y ese Luis Zahera que ya puede tocar el Goya a Mejor actor de reparto con la punta de los dedos— que no acaba de ser redondo —las secuencias de Andorra y la entrevista final no acaban de estar afinadas— pero que es un retrato corrosivo que, junto a 'B de Bárcenas', supone un registro necesario para entender la crisis de confianza en los partidos que vive España.

7. 'Superlópez', de Javier Ruiz Caldera

Dani Rovira es Superlópez en la película de Javier Ruiz Caldera. (Disney)
Dani Rovira es Superlópez en la película de Javier Ruiz Caldera. (Disney)

La última comedia de Javier Ruiz Caldera ('Tres bodas de más', 2013), escrita por Diego San José y Borja Cobeaga ('Ocho apellidos vascos', 2014), se postulaba como uno de los grandes taquillazos nacionales del año y está cumpliendo: es, de momento, el segundo título español con más recaudación de 2018. Números aparte, 'Superlópez' traduce por fin al cine la esencia del personaje de cómic creado en 1973 por Jan en la "gran comedia españolaza" —en palabras de la crítica de 'El Confidencial' Eulàlia Iglesias—, una película divertida y aguda que sirve como crítica de ese respeto por la mediocridad idiosincrásico de nuestro país.

Juan López (Dani Rovira) es un tipo extraordinario obligado a ser gris para integrarse en sociedad. Un superhombre con poderes extraterrestres que se oculta bajo el disfraz de un oficinista insulso, pero que está llamado a salvar el mundo de los planes de dominación de la supervillana Ágata (Maribel Verdú), paisana del planeta Chitón, también la tierra natal de López. Aunque también hay lugar para la comedia romántica —con Alexandra Jiménez en el papel de Luisa Lamas— y la acción, los mejores momentos de 'Superlópez' son los que explotan el humor costumbrista que ponen el espejo aberrado en los tópicos regionalistas y las formas de relacionarse —familia, amigos, trabajo— tradicionales de estas latitudes nuestras.

6. 'El hombre que mató a Don Quijote', de Terry Gilliam

Adam Driver y Jonathan Pryce en 'El hombre que mató a Don Quijote'. (Warner)
Adam Driver y Jonathan Pryce en 'El hombre que mató a Don Quijote'. (Warner)

La odisea de Terry Gilliam para estrenar su esperadísima 'El hombre que mató a Don Quijote' ha terminado en cataclismo económico, con una taquilla muy mediocre (192.000 euros en España, un total de millón y medio aproximadamente en el cómputo mundial a la espera de su estreno en Portugal a finales de este mes), muy lejos de los 17 millones que tuvo de presupuesto. Tampoco ha contado con el favor de la crítica, pero 'El hombre que mató a Don Quijote' es un concentrado de Gilliam, la película exagerada y barroca que cabría esperar del director de inglés, con las excentricidades, las hipérboles y la dispersión que unos critican y otros celebran, pero que son la esencia del ex Monty Python.

'El hombre que mató a Don Quijote' es el delirio —efectivamente— quijotesco en su máxima expresión. Es la persecución febril y tozuda de un fantasma y ¿qué si no eso es el cine? Toby (Adam Driver) es un director de cine que ha perdido la pasión y que ha construido su carrera dentro de la publicidad con aspiraciones simplemente económicas. En uno de sus rodajes, recala en un pueblo manchego cercano al lugar donde rodó su ópera prima, una película pequeñita sobre El Quijote. Después de encontrarse con el actor protagonista de su primer proyecto (Jonathan Pryce), un zapatero manchego que ha enloquecido y se cree el verdadero Quijote, Toby se ve envuelto en un libro de caballerías atemporal y fantástico, un desbarre estrambótico por el que pasan mercaderes gitanos, falsas princesas, trileros, gigantes y guadiaciviles.

5. 'Carmen y Lola', de Arantxa Echevarría

Rosy Rodríguez y Zaira Romero en 'Carmen y Lola'. (Super 8)
Rosy Rodríguez y Zaira Romero en 'Carmen y Lola'. (Super 8)

El primer largometraje de ficción dirigido por Arantxa Echevarría, 'Carmen y Lola', pasó por la Quincena de realizadores de la pasada edición de Cannes —consiguió la nominación a la Cámara de Oro y a la Palma 'Queer'—, un comienzo de trayectoria excepcional para una película pequeña y sencilla, con un elenco encabezado por actores no profesionales —Rosy Rodríguez, Zaira Romero y Moreno Borja optan a sendos goyas como actores revelación—.

Con una forma de contar tan poética como pegada al suelo, a veces rayana en el documental, Echevarría relata un amor aparentemente imposible contemporáneo, el de dos jóvenes gitanas cuya relación lésbica provoca que se enfrenten a los prejuicios de su entorno, pero también a los suyos propios. Echevarría se adentra con su cámara en las tradiciones gitanas, desconocidas para muchos fuera de la comunidad, y critica la opresión que sufren muchas mujeres en un ambiente todavía muy marcado por la exclusión, la religión y la costumbre. Una película de una intimidad y una naturalidad inusitadas, que calan.

4. 'Petra', de Jaime Rosales

Bárbara Lennie es la protagonista de 'Petra', de Jaime Rosales. (Wanda)
Bárbara Lennie es la protagonista de 'Petra', de Jaime Rosales. (Wanda)

La última película de Jaime Rosales ('La soledad', 2007; 'Hermosa juventud', 2014) también pasó por la Quincena de realizadores del último festival de Cannes, pero a diferencia de la cinta de Echevarría, 'Petra' ha pasado totalmente desapercibida para la Academia, que no la ha reconocido siquiera con una nominación al Goya. Este 'thriller' hipnótico, con una estética tan sobria como perfeccionista, es la disección de una familia burguesa catalana en la que la tragedia se abre paso como una amenaza latente.

Tras la muerte de su madre, Petra (Bárbara Lennie) decide descubrir la identidad de su padre, un tema tabú dentro de su familia. Sus pesquisas la llevan a un pintor famoso —interpretado por el también pintor Joan Botey— y desagradable que vive en un caserón ampurdanés. Allí conoce a su supuesto padre y a toda la familia y despacio, con planos largos y magnéticos, Rosales construye una telaraña oscura y envolvente que el director barcelonés filma sobre un guión de Michel Gaztambide ('No habrá paz para los malvados', 2011), Clara Roquet ('10.000 kilómetros', 2014) y él mismo. Una tragedia inquietante y envolvente, terrible y dolorosa, perturbadoramente bella.

3. 'Entre dos aguas', de Isaki Lacuesta

Isaki Lacuesta ha ganado su segunda Concha de Oro con 'Entre dos aguas'. (BTeam)
Isaki Lacuesta ha ganado su segunda Concha de Oro con 'Entre dos aguas'. (BTeam)

Doce años después de su celebrada 'La leyenda del tiempo', el director gerundense Isaki Lacuesta vuelve al 'lugar del crimen', las marismas de San Fernando (Cádiz), para recuperar la historia —mucha ficción, algo de documental— de los hermanos protagonistas de aquella película, Isra (Israel Gómez Romero) y Cheíto (Francisco José Gómez Romero), dos niños gitanos obsesionados con Camarón de la Isla. En esta secuela, Lacuesta se reencuentra con dos hombres ya treintañeros: Isra acaba de ser padre y cumple prisión por narcotráfico y Cheíto vuelve a casa después de una misión con la Marina.

Ganadora de la concha de Oro del pasado San Sebastián, 'Entre dos aguas' parece una película puramente observacional, aunque no lo sea. Su puesta en escena, con una iluminación, un sonido y un montaje que buscan la invisibilidad, plantean la duda al espectador sobre la verdad o la construcción de lo que está viendo. Un film a la vez social y poético que representa ese cine de autor propio que trasciende épocas, géneros y modas, y que conforma la médula espinal de la cinematografía de un país al tiempo que conjuga una vocación universal.

2. 'Apuntes para una película de atracos', de Elías León Siminiani

'Apuntes para una película de atracos', de Elías León Siminiani. (Avalon)
'Apuntes para una película de atracos', de Elías León Siminiani. (Avalon)

Elías León Siminiani ha hecho del documental autorreferencial su lienzo como cineasta. Con 'Mapa' (2012) apareció en el ídem del circuito de largometraje con nominación al Goya incluida. Ahora vuelve con una historia de atracos nada convencional, una comedia costumbrista protagonizada por un personaje real, Flako, conocido como el 'Robin Hood de Vallecas', el jefe de una banda conocida por un modus operandi más propio del cine clásico que de la actualidad: acceder a las cajas de las sucursales bancarias a través de las alcantarillas.

Con mucho sentido del humor y también ternura —la relación de Flako con su padre tiene mucho que ver con un método tan nostálgico como el del butrón—, Siminiani conduce al espectador a través del alcantarillado madrileño en una historia en la que la originalidad de la forma no opaca un trasfondo social y una distancia de clases representada por Flako y Siminiani mismo. Un documental que parece una ficción, una de las propuestas más divertidas, mordaces y refrescantes del año.

1.'Quién te cantará', de Carlos Vermut

Najwa Nimri en un fotograma de 'Quién te cantará', de Carlos Vermut. (Caramel)
Najwa Nimri en un fotograma de 'Quién te cantará', de Carlos Vermut. (Caramel)

'Quién te cantará' es una historia de terror probable rodada desde la fantasmagoría. En una de las escenas más escalofriantes de la película, la protagonista, Lila Cassen (Nawja Nimri), persigue su propia sombra, tan tridimensional y carnal como ella, pero a la vez intangible e inquietante. El tercer largometraje de Carlos Vermut ('Magical Girl', 2014) es un sueño devenido en pesadilla, una película de vampiras sin vampiros, de una belleza plástica misteriosa y envolvente, en la que cada encuadre pide una pared y un marco.

Todo empieza y acaba en el mar, fuente de vida y de muerte. Cuando Lila Cassen despierta en el hospital después de sufrir un 'accidente' en la playa no recuerda nada. No recuerda que es una cantante famosa en decadencia desde que hace diez años decidió dejar de cantar. No recuerda sus letras ni sus movimientos ni su color favorito ni sus gustos gastronómicos ni nada de aquello que, al final, conforma lo que somos. Pero con ayuda de una imitadora, Violeta (Eva Llorach), intenta, si no recordar, al menos copiar a la copia de lo que en algún momento ella fue. Una película sobre la identidad, el arte, el éxito, la fascinación y el sacrificio que vuelven a colocar a Vermut como el cineasta joven español más interesante de los últimos años.

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