LIBRO

Del maltrato a la enfermedad de su padre: el drama de Amy Schumer

Su libro 'La chica del tatuaje encima del culo' se edita en España; Schumer se sincera sobre su relación de maltrato, el éxito y el fracaso, sus filias y sus miedos

Foto: Amy Schumer en un momento de '¡Qué guapa soy!'. (E One)
Amy Schumer en un momento de '¡Qué guapa soy!'. (E One)

“Podría vomitar pensando en lo horrible que fue mi actuación”. Es 2018 y Amy Schumer ya es una de las cómicas televisivas más conocidas -un par de exitosas 'romcoms' y un especial de comedia en Netflix, ayudan- pero como todos, Schumer, de 35 años, tuvo un comienzo, tuvo unos desengaños, unos obstáculos y unos problemas familiares a los que debió enfrentarse y mirar de cara. La protagonista de ‘Y de repente tú’ (2015) se desahoga, se reconforta, se queja y se reafirma entre un par de chistes y algunos capítulos más livianos en ‘La chica del tatuaje encima del culo’ (Contra), publicado en EEUU en 2016 y que ahora ha aterrizado en España.

El libro que firma Schumer no es una biografía -”ya escribiré una cuando tenga noventa años”-, sino un conjunto de historias de “una capulla imperfecta” que escribe píldoras de humor, como una carta abierta a su vagina o listas sobre lo que le gusta y lo que no, pero que también oprime el pecho cuando narra algunas viviencias grabadas a fuego, como la enfermedad degenerativa de su padre o su tóxica relación con su madre. Amy se abre en canal y se recubre de humor para que sane la herida.

'La chica del tatuaje encima del culo' (Contra)
'La chica del tatuaje encima del culo' (Contra)

‘Y de repente tú es, “en muchos aspectos, una carta de amor a mi padre”, explica Schumer sobre la película de la que también firmó el guion. “Es mi manera de decir ‘a pesar de que has sido injusto con gente y te has equivocado, te quiero, y tu vida no ha pasado desapercibida”. Schumer repasa momentos desgarradores con una sinceridad brutal, directa, sabiendo que no tiene nada de lo que avergonzarse. “La gente que sufre esclerosis múltiple tiene muchos problemas: dificultades para comer, andar y controlar los intestinos, por no hablar de los efectos en las habilidades cognitivas y estabilidad emocional”, explica. En un momento, recuerda cuando su padre estuvo decidido a “tirar la toalla”. “Desde entonces, he estado llorando a mi padre cuando aún está vivo”.

Schumer dedica varios capítulos a tratar la enfermedad de su padre y su relación con él, sin edulcorar media palabra. “Cuando yo tenía catorce años, mi padre se cagó encima en un parque de atracciones”, escribe. La enfermedad le fue diagnosticada cuando Amy tenía diez años y cuenta que, varias veces, ha intentado hablar del incidente del parque -y de otros- en el escenario. “Muchas partes de estas historias son tan perturbadoras que me hacen reír, y es que de cualquier otra manera sería demasiado que digerir”. Cuenta que observa las cosas más tristes de la vida y se ríe de lo horribles que son. “En momentos dolorosos no podemos hacer otra cosa”.

No, el de Schumer no es un libro de humor, es un libro en el que una profesional del 'stand-up comedy' repasa los episodios más destacados de su vida, algunos traumáticos, otros graciosos. Claro que estamos hablando de Amy Schumer. El humor, aunque a veces crudo, termina brotando por algún lado.

"Estuve segura de que iba a matarme"

La relación que guarda con su madre, la relación -de maltrato- que ha tenido con su expareja o incluso la que tiene con el éxito, el dinero y el fracaso son dimensiones a las que la humorista también se abre. “Nuestros padres nos han jodido a todos de una manera u otra. Forma parte del orden natural. Es el círculo de la vida”, escribe al comienzo de uno de los capítulos que dedica a su madre, en los que deja plasmado lo “complicado” que fue crecer a su lado. Schumer relata cómo se terminó su amistad con su mejor amiga de la infancia cuando su madre se enamoró del padre de ella. Tanto Schumer como sus hermanos vivieron experiencias de “supresión o manipulación emocional” por parte de su madre. “No podía controlar la realidad o enfrentarse a ella, pero a mí sí me podía controlar”.

Uno de los primeros capítulos del libro se titula claramente: “Cómo perdí la virginidad”. En él, en lo que aún parece postularse como un ligero relato de humor, Schumer destripa una experiencia personal para hablar sobre el consentimiento en las relaciones sexuales. “En mi caso, los hechos siguen estando muy claros: él estaba dentro de mí de una manera para lo que yo no había dado el consentimiento”, zanja. “Me estoy sincerando sobre mi primera vez porque no quiero que algún día le pase a tu hija, a tu hermana o a tu amiga”.

Me estoy sincerando sobre mi primera vez porque no quiero que algún día le pase a tu hija, a tu hermana o a tu amiga

Esto es algo que se repite varias veces en el libro de Schumer: mensajes y aprendizajes extirpados de sus vivencias y que comparte con el anhelo de poder ayudar a quien quizá se encuentra en la misma situación. Lo hace también cuando recuerda a otro de sus exnovios. “Corría la cortina de la ducha y se reía de mi cuerpo desnudo. Una vez incluso meó sobre mis piernas mientras se reía”, relata. En otra ocasión, cogió un cuchillo de carnicero y comenzó a perseguirla por su apartamento. “Estuve segura de que iba a matarme”, escribe. En aquel momento, cuenta, era incapaz de darse cuenta de que era una víctima de maltrato.

Fama, fracaso y lágrimas en el bus

Varios momentos en la vida de Amy Schumer han sido, cuanto menos, duros, pero ahora, escribe, es feliz. Schumer irrumpió en la escena del 'stand-up' norteamericano después de quedar cuarta en el reality ‘Last Comic Standing’ de la NBC, es creadora del programa de sketches de humor ‘Inside Amy Schumer’ de Comedy Central y se ha dado a conocer al otro lado del charco con películas como la nombrada ‘Y de repente tú’ o ‘¡Qué guapa soy!’ (2018). En ‘La chica del tatuaje encima del culo’, cuenta las genialidades de haber conseguido hacerse un nombre por su cuenta, de ser “una nueva rica” y se lee con envidia cómo es subirse a un avión privado. Habla del éxito, pero también del fracaso que suele acompañarlo.

Schumer quedó cuarta en el reality ‘Last Comic Standing’, lo que le permitió irse de gira por el país con sus otros cuatro compañeros cómicos. Pero quedar entre los ganadores no fue sinónimo de éxito. “Cuarenta y dos ciudades y creo que la pegué en unas cuarenta”, recuerda. “Lloraba en la litera del autocar. Uno de los cómicos dijo que creía que tenía talento, pero que no iba a triunfar como monologuista. Me dolió. Viéndolo ahora, me doy cuenta de lo implacables que pueden ser los cómicos con experiencia”. Cuando ganó una de las pruebas del reality, uno de esos cómicos le dijo “No te lo mereces”.

Schumer cierra el libro más fuerte que cuando lo abre. Compara esas críticas con el tatuaje que tiene sobre el culo. Sí, el que da nombre al libro. “No hay nada que pueda decir nadie sobre mí que sea más permanente, dañino u horrendo que la proclama que me he tatuado para siempre en mi cuerpo”, escribe. “Estoy orgullosa de esa capacidad de reírme de mí misma”.

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