entrevista al ministro de cultura

José Guirao: "Ojalá no tenga que intervenir la SGAE como me piden todos los sectores"

Cree que hay demasiados "fuegos artificiales" en la política y pide tranquilidad para hacer políticas a medio y largo plazo. Además, advierte de que está preparado para intervenir la SGAE si es necesario

Foto: El ministro de Cultura, José Guirao, en su despacho. (Enrique Villarino)
El ministro de Cultura, José Guirao, en su despacho. (Enrique Villarino)

Dicen que José Guirao Cabrera (Pulpí, Almería, 1959) aporta sensatez y calma a los consejos de ministros de Pedro Sánchez. Y esa imagen encaja con el tono de la entrevista. El titular de la cartera de Cultura y Deporte consigue desactivar las preguntas con respuestas largas y ponderadas. No entra a trapos, ni los busca, y se queja de la política "de fuegos de artificio" que ve a su alrededor. En su despacho ministerial, sentado en un cómodo sofá con una botella de agua ("bebo mucha"), confiesa que le encanta el último disco de Rosalía y que desde que es ministro se pasa el día viajando.

PREGUNTA. Sabemos que no le gusta mucho hablar de su breve antecesor en el cargo, pero nos gustaría que nos ayudara a resolver una paradoja: ¿por qué cree que una semana después de elegir como ministro de Cultura y Deporte a una figura mediática y sin ninguna experiencia gestora como Màxim Huerta, Pedro Sánchez da un bandazo y opta por usted, con acreditada experiencia en la gestión cultural pero nada mediático?

RESPUESTA. Pues no tengo la menor idea, no sé qué pasó por su cabeza. La elección de ministros es de las pocas cosas en las que el presidente del Gobierno tiene libertad total. Pero no es contradictorio. En realidad, si lo veis desde el punto de vista de la biodiversidad que hay en el mundo de la cultura, que es muy heterogéneo, todos los perfiles son complementarios. Otros sectores son más monolíticos, pero la cultura no. Si hay un jardín florido, es este. Por eso me gusta trabajar aquí.

El ministro de Cultura, José Guirao. (Enrique Villarino)
El ministro de Cultura, José Guirao. (Enrique Villarino)

P. Hablemos del elefante en la habitación y así lo dejamos hecho. Hemos sabido hoy que la secretaria de Estado de Deporte, María José Rienda, utilizó una sociedad instrumental para cobrar sus derechos de imagen como deportista. ¿Qué tiene que decir? ¿Ha abierto una crisis en su ministerio?

R. No, vamos a ver, la información que publica 'El Mundo' sale del Portal de Transparencia del Gobierno. Así que en el Gobierno ya lo conocíamos. Yo lo sabía desde hace tiempo. Y además se utilizan términos que no son correctos. La secretaria tenía dos tipos de ingresos y dos canales de pago: sus salarios, becas y premios deportivos los declaraba a través del IRPF y sus ingresos publicitarios, a través de una sociedad que crea en 2004, está vigente y habrá pagado sus impuestos. Así que no veo ningún escándalo, no hay ninguna crisis en el ministerio.

P. El PP le negó un ministerio propio a la cultura y se ganó la oposición de todo el sector por sus medidas. ¿Se encontró usted al llega una situación tan catastrófica como se ha denunciando estos años?

R. Como ocurre siempre, te encuentras cosas que están bien y otras no tanto. Pero lo mismo dirá quien venga detrás de mí cuando yo me vaya. Hay que criticar lo que se hace mal sin necesidad, pero hay problemas estructurales de fondo que no son fáciles de solucionar. Y yo en mi larga carrera he aprendido a ser comprensivo. Tampoco me será a mí fácil arreglarlas.

Más allá de los asuntos del día, la cultura en España tiene problemas de fondo que no se arreglan a corto plazo

P. Pero usted sí tendrá intención de arreglar algunas cosas. Lleva casi cinco meses en el cargo, ¿qué balance hace?

R. No me planteé el ministerio como una política a corto plazo. Más allá de los asuntos del día, la cultura en España tiene problemas de fondo que no se arreglan a corto plazo. Por ejemplo, una cosa muy positiva que me he encontrado: el Estatuto del Artista de la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados. Se trata de un diagnóstico de la situación profesional de los creadores que plantea medidas para mejorarlo. Se ha trabajado con seriedad y han hecho un gran trabajo. Las medidas a tomar son complejas y necesitarán tiempo. Llevo mucho tiempo en esto y sé que hay cosas que podré arreglar… y otras no. No creo en la política de fuegos artificiales.

P. Pero ¿no es justo esa política de fuegos artificiales la que más abunda últimamente en España?

R. Hay mucho titular vacío… y menos mal. Si todo el día estamos hablando de las penas del infierno, ¿qué vamos a dejar para el juicio final?

El ministro de Cultura, José Guirao. (Enrique Villarino)
El ministro de Cultura, José Guirao. (Enrique Villarino)

P. La SGAE sigue ardiendo, por cierto. Su antecesor amenazó con intervenirla si no se ponían en marcha medidas contra la polémica 'Rueda' y ahora ellos acaban a elegir a una nueva junta directiva con un defensor de esta práctica, el gaitero Hevia, como nuevo director. ¿Hasta cuándo se puede permitir su ministerio esta situación? ¿Piensa tomar medidas?

R. La nueva junta acaba de tomar posesión y es pronto para decir si están mejorando o no. La SGAE es una entidad de derecho privado que opera con una concesión gubernamental tutelada por el ministerio. Lo que estos señores hagan, como lo que hace el Real Madrid, es su problema. ¿Cuál es mi problema como ministro? Que cumplan la legalidad. Es una de las cosas que el equipo de mi antecesor hizo bien, no me refiero a Màxim, que estuvo una semana, sino a Méndez de Vigo. Fue emitiendo una serie de escritos, peticiones de información, etc. Yo me encontré ese relato coherente y lo he continuado. Dicho eso, vamos a mi parte del relato. La SGAE tenía como fecha límite para aprobar unos nuevos estatutos acordes con la ley el 15 de julio. No cumplieron, y aunque el ministerio podía haberles obligado a cumplir al día siguiente, y debido a la situación que tenían, aguantamos hasta el 27 de septiembre. Y ese día hicimos un requerimiento en el que les dábamos un plazo de tres meses para poner los estatutos de acuerdo con la ley, revisar los criterios de reparto y habilitar el voto electrónico.

P. De hecho, a la nueva junta directiva creo que apenas la ha votado un 1%. Es bastante increíble.

R. Sí, pero eso no es ilegal.

Ojalá no tenga que intervenir la SGAE. Porque luego hay una segunda posibilidad: retirarles la licencia que tienen para operar

P. Ilegal no, pero tampoco parece muy legítimo.

R. Si yo estuviera en una entidad en la que solo participara el 1%. O el 2% o el 3%… En fin, no estaría. Pero no juzgo a los demás. La nueva junta directiva me pidió una reunión y se la di inmediatamente. Nos reunimos ayer y yo lo que les dije fue: "Está en vuestras manos". Lo que sí le aseguro es que, si el 27 de diciembre no cumplen, mi ministerio pedirá a un juez la intervención de la SGAE. Que es lo que me piden todos los sectores. Ojalá no tenga que intervenirla. Porque luego hay una segunda posibilidad: retirarles la licencia para operar. Espero que el 28 de diciembre, en lugar de pensar en escribir al juez, estemos preparando la Nochevieja.

P. Vamos a los deportes, al otro sombrero de su ministerio. ¿Se va a celebrar el partido Girona-Barcelona en Miami como quiere LaLiga?

R. Al final parece que no.

P. ¿No?

R. La FIFA dice que no.

P. Pero LaLiga sigue adelante con la idea.

R. Ya, pero necesita también la autorización de la FIFA. Parece que ninguno de los dos lo ve en realidad. Nosotros solo podemos respetar el sistema. Si se ponen de acuerdo, lo harán.

El ministro de Cultura, José Guirao. (Enrique Villarino)
El ministro de Cultura, José Guirao. (Enrique Villarino)

P. El problema es que trasladaríamos a ese escaparate la división que existe aquí. ¿El partido no contribuye a internacionalizar el conflicto de Cataluña?

R. Sí, pero eso es un prejuicio. ¿Puede pasar? Sí. ¿Tiene que pasar? No necesariamente. Vamos a situarlo en el ámbito deportivo. Y dejarlo ahí. Prefiero no presuponer.

P. Otra polémica reciente que tiene que ver con el mundo de la cultura: el humorista Dani Mateo y su vídeo en el que se suena los mocos con la bandera de España. Hay una inflamación del sentimiento nacional, también un debate acerca de los límites del humor… ¿A usted le preocupa que esté todo tan a flor de piel?

R. Me preocupa que saquemos las cosas de contexto. Lo que ocurre dentro del ámbito del Parlamento pertenece al Parlamento. Y lo que ocurre dentro del ámbito del humor pertenece al humor. A mí como ciudadano y como persona de la cultura me preocupa mucho esta algarabía previa a todo que proviene de lo políticamente correcto y que se ha ido convirtiendo en una censura previa y, a su vez, en autocensura. Si ya alguien antes de hablar en público en lugar de contar hasta 10 debe contar hasta 3.500... pues o dejamos de hablar en público o vamos a decir todos lo mismo. Vamos así hacia una sociedad estereotipada, y eso es un problema. Vamos a relajarnos un poco.

El mundo del videojuego tiene un lado a veces violento, pero también es un maravilloso elemento educativo y cultural

P. Se ha reunido recientemente con la consejera de Cultura de Cataluña. ¿Han conseguido dejar al lado esas diferencias de las que habla?

R. Me reuní con la consejera como también me he reunido con los consejeros de Andalucía, Valencia, Extremadura, Cantabria, con todos. Surgieron los problemas del archivo de Salamanca, del Centro de la Memoria Histórica. Y le dije a la consejera que esto es un problema técnico de cumplimiento de la Ley de 2005, [así que] vamos a llevarlo a ese terreno y a despolitizarlo. Convoquemos una comisión técnica y nos dejamos de agravios. Y la consejera me dijo que sí. Pero acto seguido, el alcalde de Salamanca lidera una campaña en la que clama que estamos negociando con Cataluña y que no saldrá un papel más. ¡El alcalde de una ciudad cuya universidad está celebrando su 800 aniversario! No me lo podía creer. No podemos bajar así el nivel. Yo entiendo la discrepancia, pero no la demagogia. Por eso digo que el país necesita relajarse un poco. Un poquito de paz y amor.

P. Bajaron el IVA cultural al cine y anunciaron que eso haría bajar necesariamente el precio de las entradas. Hay dudas de que haya sido así, Facua lo negaba antes del verano.

R. Han bajado, han bajado. Nuestros datos más recientes dicen que han bajado.

P. El mundo del videojuego factura ya más que el cine y algunos gobiernos, como el estadounidense o el surcoreano, están muy implicados en su promoción. ¿Van a poner en práctica políticas activas de apoyo al videojuego?

R. Sin duda, estamos empezando, pero los vamos a apoyar. Tenemos 500 empresas que se dedican al videojuego, pero solo el 2% factura la mitad del total. Tenemos una enorme creatividad y una falta de estructura industrial y de distribución. Así que vamos a apoyar a esas pequeñas empresas que hacen ese trabajo creativo para moverlo y venderlo fuera. Es verdad que el mundo del videojuego tiene un lado a veces violento, pero también es un maravilloso elemento educativo y cultural.

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