de vinos con la directora

Isabel Coixet: "El mundo es muy grande para centrarnos en cosas pequeñas"

La cineasta es homenajeada en Bodegas Valduero (Burgos) y cuenta todo sobre su última película: 'Elisa y Marcela'

Foto: Isabel Coixet en Bodegas Valduero
Isabel Coixet en Bodegas Valduero

Antes de nada, una observación. Isabel Coixet (Barcelona, 1960) quiere hablar de todo, pero hay algo de lo que está cansada: Cataluña. No más, parece que implora al encontrarnos con ella de camino a las bodegas Valduero, en Burgos, muy cerca de Aranda de Duero, donde va a ser obsequiada con una membresía, como ya hicieron recientemente otros artistas y escritores como Mario Vargas Llosa, Ken Follett o Loquillo. He sufrido mucho, confiesa la cineasta. “Y además, el mundo es muy grande para centrarnos en cosas tan pequeñas”, zanja. No hay más que hablar, Isabel.

De lo que sí va a explayarse durante el viaje es con su nueva película, 'Elisa y Marcela', que cuenta con la producción de Netflix y que previsiblemente se estrenará la próxima primavera. Es un proyecto largamente acariciado por Coixet. “Hice una exposición sobre John Berger en A Coruña y conocí al catedrático Narciso de Gabriel, que investigó mucho sobre estas dos mujeres. Fue hace diez años y he intentado hacerlo desde entonces, pero me decían que no iba a interesar… La entrada de Netflix fue muy importante”, señala. La directora sólo tiene halagos hacia la plataforma. “Por ejemplo, el respeto al autor es total”, añade.

Isabel Coixet con Yolanda, la bodeguera de Valduero
Isabel Coixet con Yolanda, la bodeguera de Valduero

Elisa y Marcela es la historia de dos maestras que se enamoraron en la A Coruña de 1885. Pasaron por el altar de la iglesia de San Jorge en 1901. Una de ellas, Elisa, travestida de hombre, lo cual era un delito penado con cárcel. Cuando estaban en Oporto, las autoridades descubrieron la falsedad de su matrimonio como hombre y mujer –con papeles falsos incluidos- y fueron detenidas, aunque más tarde las pondrían en libertad. Coixet cuenta todas estas peripecias, muchas de ellas reales, “aunque otras también me las he inventado porque no hay mucha información”. Y, como apunta la directora, “también en esa época había fake news, y a saber qué fue verdad y qué mentira”.

La película está rodada en blanco y negro, “ya que era fundamental para meterte en la época”, y cuenta con un equipo en el que hay un buen número de mujeres. Desde las actrices Natalia de Molina y Greta Fernández hasta la directora de fotografía, Jennifer Cox, la directora artística, Silvia Steinbrecht, la diseñadora de vestuario, Mercé Paloma, y la autora de la banda sonora, Sofía Oriana. Con esta última, Coixet tuvo una historia particularmente interesante. “Me escribió una carta contándome lo importante que era para ella esta película como gallega y como mujer. Le envié unas secuencias e hizo un trabajo bellísimo, muy moderno, pero con mucha raíz en lo celta y lo universal”, comenta la directora.

Isabel Coixet en Bodegas Valduero
Isabel Coixet en Bodegas Valduero

La presencia de las mujeres en el filme es básica para Coixet, que se ha mostrado bastante reivindicativa con respecto al papel de las mujeres en la industria cinematográfica. Aunque, riéndose, también comenta una anécdota divertida: “Yo soy la autora del anuncio más machista de todos los tiempos”. No, no son los famosos spots de las compresas Evax, sino aquel en el que una mujer se bajaba la cremallera de su escote con gesto seductor. “Sí, ese, buscando a Jacks, pero esto no lo pongas”, pide. ¿Pero cómo no, si es uno de los anuncios más icónicos de la historia de la publicidad?

En su nueva película también hay carne y sensualidad, aunque el punto de vista es totalmente diferente. “Sí, en 'Elisa y Marcela' hay escenas eróticas crudas, pero que eran necesarias porque en una época en la que todo el mundo iba tapado el conocimiento de la carne era fundamental para entender la pasión”, sostiene. Las escenas de sexo suelen estar muy presentes en el cine de Coixet. “Me costaría más hacer una escena de una masacre”, indica, y cuenta cómo muchas de ellas suelen estar muy coreografiadas. “Aún recuerdo ponerle la mano de Ben Kinsgley en el pezón de Penélope Cruz”, en la película 'Elegía', relata. Lo que le disgusta es cómo muchos directores tratan este tipo de escenas, más aún si son de sexo lésbico. Y pone como ejemplo el de 'La vida de Adele', una historia de amor entre dos mujeres que acabó con bastantes críticas de las dos actrices, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, hacia su director, Abdellatif Kechiche. “Es que aquello era un director poniéndose cachondo viendo a dos mujeres teniendo sexo. Había un punto de vista muy masculino”, afirma.

Nuevo proyecto con Esther García

Al llegar a las bodegas Valduero, Yolanda García Viadero, su alma mater desde hace treinta años, y la productora de El Deseo Esther García, reciente premio Nacional de Cinematografía, reciben a la cineasta. García y Coixet se conocen desde hace años, ya que El Deseo ha producido varias de sus películas. Y ahora van a volver a reencontrarse. “Sí, estamos preparando una película que será una historia de amor en Benidorm”, comenta la productora. “Pero no digas mucho más”, corta la directora, que tampoco quiere dar más detalles de otro posible proyecto para HBO. “Es que… luego no se sabe”, arguye.

A veces pienso que les han echado algo en el agua ¿Sabías que han hecho hasta un caganet del lazo amarillo con caca amarilla?

No es la primera vez que García viene a estas bodegas, ya que fue aquí donde el director iraní Asghar Farhadi aprendió las labores de bodeguero para el papel de Javier Bardem en la película 'Todos lo saben'. “Se quedó alucinado. Hombre, en su película es un bodeguero más pobre, pero ya se llevó la impresión de cómo se trabaja el vino”, cuenta García. Tras un recorrido bastante ilustrativo por la bodega – Valduero cuenta con varios vinos como el 'Una Cepa', ganadores de premios, y no hace mucho Michelle Obama también alabó sus caldos- , Coixet recibe su nueva membresía como una bodeguera más. Y sabe de vinos, ya que es dueña de dos pequeñas bodegas. “Yo creo que los europeos son los mejores, aunque los que también saben mucho son los japoneses”, sostiene quien conoce bien este país.

Al final, apenas ha salido el tema catalán. “Mira, a veces pienso que les han echado algo en el agua”, cuenta con un tono entre jocoso y apesadumbrado para zanjar el asunto; pero de repente, dice: “¿Sabías que han hecho hasta un caganer del lazo amarillo con caca amarilla?”. Y enseña la foto. Y, realmente, ya no hay mucho más que decir. Lo importante: 'Elisa y Marcela', para primavera.

Cultura
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

Lo más leído