Retrato de la Alameda de osuna, un barrio al borde del aeropuerto

El 'despegue' de Antonio: la mirada de un fotógrafo con discapacidad en PHotoEspaña

Antonio Martín, es el primer fotógrafo con discapacidad intelectual que ha logrado exponer su obra, unas 360 fotografías, en el gran escaparate que representa PHotoEspaña

Foto: Antonio posa con tres de sus fotografías en la exposición. (R. C.)
Antonio posa con tres de sus fotografías en la exposición. (R. C.)

Antonio Martín dispara antes de presentarse. Sin saber siquiera tu nombre te hace una foto, o tres; un retrato por cada una de sus cámaras. Cualquiera se niega. “Siéntate, no pongas las manos ahí, mejor a los lados, ahora sonríe”. Sus imágenes son su carta de presentación, y después llega el besamanos: “Hola, soy Antonio Martín”. Minucioso y meticuloso en su pasión, la fotografía,registra en su memoria más de una fecha. ¿Desde cuándo llevas haciendo esto? “Desde el 5 de mayo de 1991, domingo”. 27 años comunicándose a golpe de instantánea y hoy el esfuerzo de Antonio tiene su recompensa.

PHotoEspaña, uno de los foros de fotografía con más prestigio del país y del mundo, recoge este año una pequeña parte del archivo documental de Martín, 360 fotografías, en una exposición bajo el título ‘Al borde del Aeropuerto’. Con ella, este artista se ha convertido en el primer fotógrafo con discapacidad intelectual en protagonizar una exposición de este nivel.

Cartel principal de la exposición en el centro Cultural Gloria Fuertes. (R. C.)
Cartel principal de la exposición en el centro Cultural Gloria Fuertes. (R. C.)

El festival ha querido visibilizar con esta galería la victoria frente al prejuicio que recae sobre las personas con este tipo de discapacidad. En ella se expone la vida cotidiana de los vecinos del barrio madrileño de Alameda de Osuna, una memoria gráfica de miles de personas que hoy se puede conocer gracias a este artista.

La muestra está comisariada por el premio Mingote, Miguel Berrocal, que ha sido el encargado de recoger las mejores fotos para la exposición, inaugurada desde el pasado 6 de junio y que se podrá visitar de forma gratuita hasta el próximo 26 de agosto de 2018 en el Centro Cultural Gloria Fuertes de Barajas, Madrid.

La foto inicial que presenta esta exposición. (R. C.)
La foto inicial que presenta esta exposición. (R. C.)

Un ritual y una vida ligada a la aeronáutica

Antonio es un chico de costumbres y a la hora de hacer cada fotografía siempre realiza el mismo ritual: primero, la cámara analógica; segundo, la digital; y tercero, su ‘smartphone’. Esta pasión por la fotografía le viene gracias a un regalo que le hizo su padre durante un viaje a Tenerife. Él lo recuerda bien, su primera foto fue “el 5 de mayo de 1991”, cuando retrataba paisajes y, claro, aviones.

El ritual de Antonio. Foto con la cámara analógica, digital y un móvil. (R. C.)
El ritual de Antonio. Foto con la cámara analógica, digital y un móvil. (R. C.)

Porque su vida sin la aviación no se entiende. Su padre es trabajador de Iberia y él vive en Alameda de Osuna, un barrio que si bien el nombre de sus calles pueden confundir (todas tienen nombres de barco) ha sido siempre un lugar que ha acogido a pilotos, técnicos y trabajadores del aeropuerto, que está al lado. En definitiva, un lugar ligado a la aeronáutica cuyos vecinos no han dudado en ponerse frente al objetivo de las cámaras de Antonio.

Un cojín como sello y miles de fotografías

La primera persona en posar para Antonio fue Raquel Serrano. “Sí, en enero de 1999”, de nuevo haciendo alarde de su gran memoria. Aunque en diferentes condiciones que las de ahora, pues en aquel entonces Martín contaba con un cojín perteneciente a uno de los asientos de un Fiat 600, pero “se jubiló en 2016” y explica que el plástico que le cubría estaba roto.

El nuevo cojín donde sienta a sus retratados es un regalo de su amiga Paquita y comparte con su antecesor algo muy importante: su color, el rojo. Es la firma de Antonio, su sello artístico donde ha sentado a miles de personas durante 27 años, exactamente “27 años y un mes” corrige ‘Michael’, su alias, como el protagonista de una película que le gusta mucho ‘El coche fantástico’, Michael Knight.

El cojín donde Antonio sienta a los que posan para él. (R. C)
El cojín donde Antonio sienta a los que posan para él. (R. C)

Antonio hace las fotografías “por gusto” y dice que ninguna persona se ha negado a hacerse una foto. Algo que se antoja difícil, porque poca gente pone tanto empeño e ilusión en disparar su obturador.

Son 27 años, y un mes, retratando a sus vecinos y amigos de Alameda y compañeros del Centro ocupacional de Envera, asociación a la que pertenece ‘Michael’. Esta exposición abarca aproximadamente el 10% de su archivo fotográfico, pero hay muchas imágenes más. “Todo lo guardan sus padres, imagínate, pilas y pilas de álbumes almacenados, hasta sus hermanas tienen archivos en sus casas”. “Tiene miles de fotos más’, explica Virginia Ródenas, directora de comunicación y RRII de Envera.

Parte de las fotografías que se muestran en la exposición. (R. C.)
Parte de las fotografías que se muestran en la exposición. (R. C.)

Las imágenes de ‘Al borde del Aeropuerto’ son el regreso al pasado de miles de personas como Sabine, que ahora está en Francia, como Aurora que de una foto a otra ve cómo ha crecido su hijo, o como otra vecina que en un acto reflejo se toca el pelo, ahora ya lleno de canas. El amigo de Antonio, Bruno, también sale en la galería y, como tantos otros, tiene una historia: es trabajador de las oficinas del Real Madrid y facilita a ‘Michael’ mucha información sobre el club blanco. Marta también es vecina de Alameda y conoce a Antonio muy bien, no dudó en ir al centro cultural a ver la exposición donde aparecen tantas caras conocidas, como la de sus hermanas o la de su madre, fallecida hace 8 años.

Marta, asistente a la exposición: "Las fotos son su forma de comunicarse. Ha conseguido contactar con todo el mundo a través de su cámara"

“Me da mucha alegría reconocer a tantos vecinos y me asombré al ver a mi madre”. “Hay familias enteras aquí, es un reportaje muy entrañable y muy emotivo”, confiesa Marta. “No son solo fotos, se ha ido ganando a la gente y da alegría ver su ilusión y sus ganas, que no han cambiado en todos estos años. Es admirable”. Y destaca a su vez un detalle: “Él a la hora de expresarse tiene sus dificultades, pero las fotos son su forma de comunicarse. Ha conseguido contactar con todo el mundo a través de su cámara”. Una simple foto constituye un momento en la vida de una persona, esto multiplicado por 360 fotografías presentes en esta exposición de PHotoEspaña ha sido y es la vía de comunicación de Antonio, su carta de presentación, como demuestra desde que le conoces.

Madre de Marta, quien se alegró de ver a su madre en las fotografías. (R. C)
Madre de Marta, quien se alegró de ver a su madre en las fotografías. (R. C)

Envera, la asociación que cumple con su lema

Envera, la asociación a la que pertenece Antonio, se fundó por empleados de Iberia y padres con hijos con discapacidad que lucharon y siguen haciéndolo porque “cada uno de sus hijos y miembros de la asociación ocupen con dignidad su lugar en el mundo”, explica Ródenas.

Empezaron vendiendo patucos para los viajeros más pequeños de los aviones y con eso pagaban los servicios asistenciales que demandaban personas como Antonio. Hoy, con la ayuda de entidades privadas, públicas y el apoyo de particulares, atienden al año a más de 2500 personas con discapacidad y, como en el caso de ‘Michael’, cada año lanzan un proyecto para cumplir con su lema: “ Todos podemos ser los mejores en algo”.

Otra vecina retratada por Antonio y trabajadora de uno de los colegios de Alameda. (R. C.)
Otra vecina retratada por Antonio y trabajadora de uno de los colegios de Alameda. (R. C.)

“Antonio lo que representa es el lema de Envera, lo que nos ha traído hasta aquí, siempre hay algo en lo que una persona puede destacar y eso es en lo que nos tenemos que fijar. Esa es la clave. Orientar su futuro hacia lo que pueden hacer”, añade Ródenas.

Este año Envera se centra en el proyecto audiovisual ‘El viaje de la vida de Antonio Martín’, en el que se incluye también un cortometraje. Porque si bien ‘Michael’ destaca por su material fotográfico, no es el único ‘hobby’ al que se dedica. “Hago cuatro cosas: fotos, construcciones, dirijo un programa de radio y soy compositor musical”, explica Antonio. Las ‘cuatro cosas’ son los elementos que abarca este proyecto audiovisual de Envera.

Hago cuatro cosas: fotografías, construcciones, dirijo un programa de radio y soy compositor musical

Y así es, Antonio tiene tiempo para construir maquetas hechas a base de palillos, es decir, cortados uno a uno como si de un pequeño ladrillo se tratara, a esto le añade pegamento haciendo las veces de el cemento particular de Antonio y ‘et voilà’, el resultado es una construcción en miniatura hecha a la perfección a la que no le falta detalle.

Cada piso interior de las construcciones está completamente acabado, se pueden ver hasta los muebles. (R. C.)
Cada piso interior de las construcciones está completamente acabado, se pueden ver hasta los muebles. (R. C.)

Pero como bien ha destacado ‘Michael’ hace cuatro cosas. La penúltima es ser director del programa de radio ‘El Pichichi’, que como no podría ser de otra forma con ese título abarca temas deportivos. El origen del nombre se remonta a su época como máximo jugador del Ícaro Envera, equipo de la asociación y de su programa de deporte inclusivo, trata temas deportivos. Por último, Antonio es el compositor de la canción ‘Éxito Féliz’, que se puede escuchar desde la misma página de grupoenvera.org.

La iglesia del barrio, en una maqueta de Antonio. (R. C.)
La iglesia del barrio, en una maqueta de Antonio. (R. C.)

También, aunque él no lo ha contado, es el creador de una palabra, ‘terrevuelos’, que representa lo que hace todas las mañanas. Cuando se levanta, coge el receptor de su padre, escucha las conversaciones con los pilotos de los aviones y se informa sobre las condiciones meteorológicas. Después, él baja toda la calle Bergantín corriendo hasta llegar a la parada del bus que le lleva a Colmenar, donde está el centro ocupacional. Y una vez sentado, le dice a los compañeros cómo ha ido el despegue. En total, acumula más de 10.000 horas de ‘terrevuelos’.

“Me lo paso muy bien y es fácil”, confiesa Antonio. ¿A ti nunca te ha frenado nada? “No, seguiremos hasta que el cuerpo aguante”. ‘Éxito feliz’ se escucha en el estribillo de su canción. Así ha sido y seguirá siendo.

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