La Academia del cine necesita una revolución

Alarmados por el estado casi comatoso de nuestro cine, con excepciones, proponemos un cambio profundo en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España

Foto: Yvonne blake, presidenta de la Academia del Cine. (EFE)
Yvonne blake, presidenta de la Academia del Cine. (EFE)

En los últimos tiempos, lectores y tertulianos han hecho suyo el lenguaje judicial, ávidos de leer e interpretar las múltiples sentencias que adornan nuestra vida. 'Furtivos', con ciertas dosis de humor se acomoda a este lenguaje para hacer una radiografía de la institución que representa a nuestro cine, y a nuestros cineastas.

Alarmados por el estado casi comatoso de nuestro cine, con gloriosas excepciones, hacemos nuestros considerandos y resultandos no para sentenciar, ¡voto a tal!, sino para proponer un cambio profundo en la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas de España.

Considerando

- Que aunque los medios de comunicación, cegados por las buenas recaudaciones de algún título, no se hagan eco de tamaño drama, el cine español se ha despeñado al fondo del abismo y no hay Sísifo que lo levante.

- Que en la próxima gran cita de la cinematografía internacional, el muy afamado Festival de Cannes, no aparece película española alguna entre las candidatas al palmarés.

- Que el ente -ahora corporación- (así llamado porque existe, porque es) RTVE sigue sin un duro para adquirir derechos de emisión, con lo que los MediaSet (menos de media docena de películas) y AtresMedia (en torno a una docena) producen sus propios filmes.

- Que mientras los productores de los restantes 120 largometrajes en el mercado mendigan cual quevediano Buscón cuatro perras en comunidades y/o televisiones autonómicas para, sólo si Fortuna les sonríe, ofrecer su producto a familiares y amigos (sólo los muy cercanos).

- Que el Señor Ministro de Cultura vive sin vivir en él, busto parlante del Gobierno, del mundo y sus monarquías, ajeno y sin reaccionar a los profundos cambios que el cine está experimentando en el mundo.

- En Instituto del Cine (el ICAA dependiente de Cultura) se ocupa nada más que de fiscalizar maliciosamente el hacer de los productores.

Resultando

- Que los incansables 'Furtivos' venimos no ya denunciando “ad nauseam” muchas de las deficiencias del sector sino ofreciendo ideas y sugerencias para mejorar el bienestar de su personal y el buen hacer de su industria, y por ende, de lo que puedan disfrutar los espectadores.

- Que siempre hemos requerido el compromiso y la movilización de los diferentes ámbitos de la cinematografía patria para con los asuntos que tanto le atañen.

- Que el próximo 9 de junio, día de San Efrén de Siria y de San Feliciano mártir se va a elegir un nuevo Presidente/a de la Academia del Cine y dos Vicepresidentes. Esta semana finaliza el plazo de presentación de candidaturas.

- Que tal proceso supone asimismo la renovación de la mitad de los representantes de cada una de las especialidades (producción, dirección, decoración, fotografía, maquillaje, animación, documentales, etc.), hasta completar el número de 28 miembros.

- Que estos, nuestros ilustres 31 compañeros/as formarán la Junta Directiva en la que alguno habrá con discreción y experiencia para gobernar, con la vista al horizonte, la gloriosa nave de la Academia del Cine.

Venimos a proponer

- Como avisados 'Furtivos', que la Academia aproveche la ocasión para promover una reforma de sus estatutos en toda regla. A tal efecto, recomendamos encarecidamente:

a) Que se cree una Junta de Gobierno, más operativa que la actual Comisión Ejecutiva, con profesionales preparados; que se definan áreas competenciales y, sobre todo, que se dote al Director General (seleccionado por la hasta ahora Junta Directiva) de los poderes que en toda empresa detenta su Consejero Delegado.

b) Que la Academia española, al estructurarse en su día como la de Hollywood, no olvide, como hiciera entonces, constituir lo que ésta llama 'The Board of Governors'; esto es, una Junta o Consejo de Gobernadores que, con su presidente y vicepresidentes, marque las líneas de actuación del organismo. (Sabido es que el “Board” americano está formado por algunos representantes de las especialidades pero también por ex presidentes de su Academia y otros notables de la industria).

c) Que siendo conscientes de la eficacia mostrada por nuestra Academia durante su historia, creemos que ha llegado el momento de perfeccionar su estructura, por lo que añadimos otras propuestas.

d) El presidente y sus vicepresidentes deben formar un equipo afín y de confianza capaz de desarrollar la política y el programa con el que se presentan. (Mejor si alejan de sí la obsesión por incorporar directivos de las muchas Autonomías de nuestro país).

e) Los representantes de las Especialidades, dos por cada una, habrán de tener no más de cinco miembros -de forma rotatoria- en la Junta de Gobierno; habrán de desempeñar exclusivamente sus competencias en la materia; cuidarán los intereses de sus representados, vigilarán la integridad de los nuevos socios, así como la limpieza y transparencia de la votación de los Premios Goya en su especialidad y, en fin, promoverán cuantas acciones de formación continua puedan resultar provechosas para su ámbito. Pero nada más!! Una Junta tan versátil e incompetente ha sido la causa de tantas dimisiones de Presidentes pasados y cambios en la dirección general.

f) La Junta de Gobierno no excederá de 12 personas. Es el equivalente al Consejo de Administración en las compañías privadas más sólidas. Y debería incluir, además del presidente y vicepresidentes, a los dos últimos presidentes que voluntariamente accedan a participar; a cinco representantes de las Especialidades, y a dos personalidades que, a juicio del Presidente, resulten de utilidad para el buen gobierno de la institución; verbigracia, ex políticos, abogados notables, o el propio notario encargado del recuento de los votos de los Goyas.

g) Por lo que se refiere al inexcusable aspecto económico-financiero, recordemos que en tiempos del presidente Antonio Resines se puso en marcha una Fundación, espléndida idea, con objeto de recaudar fondos y poner en marcha los programas de formación continua, tan necesarios hoy para los miembros de la Academia. Que se haga realidad.

Es muy probable, en fin, que la próxima Asamblea General elija como presidente al actual “vice” y, de momento, único candidato, Mariano Barroso. Mientras tanto hacemos votos por la recuperación de la presente presidenta, nuestra gran Yvonne Blake. Ellos deben revolucionar nuestra Academia y con valentía transformar esta en la ACADEMIA DEL AUDIOVISUAL. Ya nadie trabaja o crea exclusivamente para el cine o la televisión. Incluso los jóvenes creadores de videojuegos sueñan con integrarse en los demás sectores. Por tanto todos unidos podremos defender mejor la Cultura audiovisual española. Una única Academia, sin temor a la integración.

Vayamos al ejemplo de los Globo de Oro y no de los Oscar.

No se entendería que existiese una Academia de la ópera, otra del jazz, flamenco o pop. Sin embargo sí una Academia de la Música.

Ojalá el equipo entrante a partir del 9 de junio tenga a bien considerar alguna de nuestras propuestas. Serían, modestia adjunta, buenas para la Academia. Para ello nos encomendamos a san Efrén de Siria, que fue poeta pero no mártir como San Feliciano.

(Continuará…)

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