"ES UNA CUESTIÓN MÁS ÉTICA QUE LEGAL"

"El Mago Pop me ha plagiado": ¿tienen ‘copyright’ los trucos de magia?

Las acusaciones de plagio en trucos de magia que ha recuperado un medio especializado nos hacen preguntarnos, ¿qué pasa con los derechos de autor en los ilusionismos?

Foto: Los trucos de magia no pueden registrarse en España (EFE)
Los trucos de magia no pueden registrarse en España (EFE)

"Aquí está El Mago Pop robando mi truco del escorpión, ¿lo puedes explicar?". Hace poco más de un año, el ilusionista mexicano Joaquín Kotkin denunciaba así el uso que El Mago Pop hacía de uno de sus trucos más famosos. El español se ha ganado el título del mago más taquillero de Europa con su espectáculo ‘Nada es imposible', y con más de 180.000 entradas vendidas compite en cuanto a público con los grandes musicales. “Solo Copperfield tiene los derechos para hacerlo”, insistía Kotkin.

En su Instagram, Kotkin aseguraba que le había dado la licencia a otros magos para usarlos, pero no a El Mago Pop. También el ilusionista belga Aaron Crow denunció en su momento vía Instagram que el español estaba realizando un truco suyo. Ha sido el medio especializado Genii Online el que ha recuperado ahora estas acusaciones. Sin embargo, desde una perspectiva legal, no es un tema tan sencillo.

Los trucos de magia, esos con los que tratamos de no pestañear para no perdernos el engaño, tienen un problema: no tienen derechos de autor porque no se pueden registrar. “En realidad es un permiso, no una licencia legal”, explica a El Confidencial Juan Manuel Marcos, presidente de la Asociación de Magia de Valencia. “Es un acuerdo personal. David Copperfield le compró los derechos, pero lo hizo por ética”.

“Es una cuestión más ética que legal”

“En España se pueden registrar guiones, una canción, un texto... pero no una idea. Puedes registrar un objeto pero no para lo que se utiliza”, explica Marcos. “El tema de las patentes es inviable, no hay manera de registrar un truco”, insiste. El registro de patentes no contempla que un artilugio sirva para algo en concreto, “en este caso, para crear una ilusión”. Los derechos de autor y las licencias de los trucos no tienen lugar en el mundo de la magia, solo la ética profesional. “Por eso en algunos congresos de magia ves tiendas que están vendiendo cosas que son pirata”, lamenta. “Al final es una cuestión más de ética que de legalidad”.

No se puede registrar un truco, vale, ¿pero se podría registrar solo el objeto con el que se realiza? Sí, pero, según Marcos, no sería práctico. “El mercado de la magia es muy pequeño. No vale la pena si hago una patente y me cuesta unos 700 o mil euros y luego tengo un mercado de cien personas a quienes se lo puedo vender”.

El registro de patentes no contempla que un artilugio sirva para algo en concreto, en este caso, para crear una ilusión

Los magos aprenden cosas de otros magos, ya sea en conferencias o en tiendas especializadas, como cuenta el presidente de Asociación de Magia. “Otra cosa es que vea a un mago alemán, por ejemplo, por la tele y al día siguiente me ponga a hacer ese mismo truco como si fuera mío. Eso es lo que está mal y lo que se puede criticar”, puntualiza. Pero utilizar el mismo material para contar diferentes cosas, no es problema. Al contrario, cambiar la versión de un truco es algo habitual. “Muchos magos hacemos una versión propia o aprendida de otros”. Y pone de ejemplo los aros chinos, esos que se enlazan y desenlazan y que constituyen uno de los trucos más clásicos que existen.

¿Entonces qué pasa cuando un mago toma un truco ideado y popularizado por otro? ¿Qué se puede hacer? Desde luego, nada por vía legal. “Normalmente avisas de que lo ha plagiado y el otro se disculpa”, opina Marcos. “Lo bueno es que ahora, gracias a las redes sociales, si hay mucha gente quejándose es más fácil que te puedan escuchar”.

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