entrevista

Santiago Segura: "Si te pones baboso con una mujer que pide un papel, se te cae el pelo"

El director madrileño estrena el próximo 2 de marzo 'Sin rodeos', una comedia "de empoderamiento" protagonizada por Maribel Verdú

Foto: Santiago Segura. (Gtres)
Santiago Segura. (Gtres)

Santiago Segura, el rey Midas del cine español —80 millones de euros de taquilla como director lo avalan— estrena nueva película. El 2 de marzo. Y no es un 'Torrente'. Por primera vez, el actor, director y productor madrileño —de Carabanchel, presume— se aleja del 'brazo tonto de la ley' para escribir y rodar una película en las antípodas del humor sórdido y cañí de su personaje estrella. Porque 'Sin rodeos' es una "comedia de empoderamiento" protagonizada por Paz (Maribel Verdú), una mujer a la que se le atragantan los 'torrentes' de la vida, los jefes 'cuñados', los que se te cuelan en la fila, los avasalladores, los narcisistas insoportables, los perezosos, los jetas, los maleducados, los inconsistentes; en resumen, los gilipollas de manual.

Con sus cinco largos anteriores, Segura reventó la taquilla: ninguna ha bajado de los 10 millones de euros de recaudación y una de ellas, 'Torrente 2', se mantiene en el top diez de títulos más taquilleros de la historia del cine español, con más de 22 millones, diecisiete años después de su estreno. Salir por primera vez a campo abierto sin el respaldo del policía más machista, zafio y grotesco tiene que dar, al menos, un poco de canguelo. "En realidad no hay vértigo, pero sí emoción, ilusión y curiosidad a ver si la gente puede entender que puedas hacer cosas distintas, que es un poco mi miedo", confiesa. "Hay gente que me ha confesado que me tenían un poquito de manía porque no le gustaba 'Torrente' y esta película le ha entusiasmado. Porque una de las cosas que yo pensé es, 'joé, si a mí me encantan las chicas, las mujeres' y el 65-70% del público de 'Torrente' era masculino. Entonces hice la reflexión y he querido hacer una película que le guste a todo el mundo. Pero claro, igual ya hay un prejuicio y piensan 'este tío es incapaz de dirigir esto'".

Santiago Segura en la presentación de 'Sin rodeos'. (EFE)
Santiago Segura en la presentación de 'Sin rodeos'. (EFE)

Para Segura, las diferencias entre su pentalogía y 'Sin rodeos' no son tantas. "Aquí también retrato una sociedad que no me gusta. Lo que pasa es que Torrente es parte de eso, es parte del problema, y Paz es al revés. Torrente era un personaje para reírte, era un personaje en plan pim, pam, pum. No era un personaje para empatizar. En mi mente no entiendo que nadie se pudiera identificar con ese engendro de ser humano. Y aquí es totalmente al revés; yo quiero que el público sea Paz. Toda la gente que va a ver la película ha experimentado una sensación de opresión o de injusticia y se ha querido liberar de eso o rebelarse contra eso. Ese sentimiento de hacer esta película y que la gente salga feliz y contenta, con un sentimiento positivo, es lo que representa Paz".

En mi mente no entiendo que nadie se pudiera identificar con ese engendro de ser humano que es Torrente

En 'Sin rodeos', Paz es una mujer al borde de un ataque de nervios. Su pareja se aprovecha de ella, su empresa se aprovecha de ella, la sociedad se aprovecha de ella y siente que no tiene ni derecho a quejarse. Como en 'Un día de furia' —drama a la hora del desayuno incluido— pero sin pistolas semiautomáticas, una canalización de la frustración menos destructiva y, sobre todo, en clave de comedia. Paz encuentra la respuesta en un gurú —interpretado por el propio Segura— que le receta una pócima para ayudarla a enfrentarse al despotismo de quienes la rodean.

Maribel Verdú protagoniza 'Sin rodeos'. (A Contracorriente)
Maribel Verdú protagoniza 'Sin rodeos'. (A Contracorriente)

"Hacer una comedia tan gamberra, tan 'punky' como 'Torrente' no está reñido con una comedia empoderada como esta. Además, tú imagínate el cambio del protagonista que tenía en las otras cinco películas, desastre de hombre, y lo que he conseguido: a Maribel Verdú. Y yo creo que eso ha mejorado mucho la calidad", se ríe. "Piensa por ejemplo en Billy Wilder, que de repente te hace 'Testigo de cargo', que es un 'thriller', y luego te hace 'Traidor en el infierno' y luego te hace 'Con faldas y a lo loco'... Antes se pasaba del drama a la comedia, se hacían varios géneros y no pasaba nada. 'Bésame, tonto', por ejemplo, decían que era una película demasiado soez y en su momento la criticaron mucho —Dios me libre de compararme con Billy Wilder—, pero había carreras, como por ejemplo también la de Stanley Donen, que te hacía 'Dos en la carretera' y de repente 'Cantando bajo la lluvia'".

Hemos logrado en el cine que la brecha salarial casi no exista

'Sin rodeos' también apunta a las zancadillas a las que se tiene que enfrentar una mujer trabajadora por cuestiones de edad o de imagen, un tema muy presente en los discursos de las actrices ganadoras de los Goya y los Feroz este año, que sienten que la industria del cine las invisibiliza a medida que cumplen años. "En una sociedad machista yo sí que creo que el cine es un poquito más injusto con la mujer, a lo mejor, que con el hombre. Sobre todo con la edad de la mujer. El cine es un reflejo de la sociedad. Si vivimos en una sociedad un poco injusta... Lo que creo que sí hemos logrado un poco en el cine es que lo de la brecha salarial no exista casi. Quizás un poco en protagonistas, pero lo que es en oficios y en papeles una maquilladora cobra lo mismo que un maquillador, un cámara y una cámara… a nivel técnico y a nivel secundario. Y en protagonistas si hay una mínima diferencia es en base a caché o a resultados. Si las últimas tres películas de Maribel han ido como un tiro… te ratonean y negocias con los mánagers. El resto yo creo que es bastante justo salarialmente".

Segura y el 'Me Too'

Precisamente, su "comedia de empoderamiento" llega a los cines en un momento en el que las reivindicaciones feministas se multiplican en todos los campos de la sociedad, con la huelga feminista del 8 de marzo a tiro de piedra. "No es oportunismo, es oportuno", defiende Segura, que le ofreció el papel a Verdú hace casi dos años y que rodó 'Sin rodeos' hace más de uno. "Yo creo que [el machismo] es una cosa contra la que sí hay que luchar y de manera muy firme. El feminismo es eso, que el hombre y la mujer tienen totalmente los mismos derechos. Pero tenemos que llevarlo a la práctica. Porque yo creo que nadie te va a decir que los hombres y las mujeres no deberían tener los mismos derechos".

Otro momento de 'Sin rodeos'. (A Contracorriente)
Otro momento de 'Sin rodeos'. (A Contracorriente)

"A mí el '#MeToo' me parece un movimiento maravilloso. Creo que es hipernecesario. Ante el acoso: tolerancia cero. Lo único que me asusta, un poquito, y aquí me meto en un jardín, es lo de Woody Allen", matiza. "Piden quitar la estatua de Woody Allen de Oviedo. Y dices, 'vamos a ver'. Es que Woody Allen ha sido juzgado hace veinte años por eso. Y luego estoy seguro que mucha gente piensa que Mia Farrow es una loca que ha manipulado a su hija. Y otros piensan que Woody Allen es un guarro y un sátiro por lo de Soon-Yi. Pero, al final, ¿qué sabemos? Estamos juzgando una cosa de la que no tenemos datos. Puedes juzgar su película y su obra, pero de lo otro ya se habrán encargado jueces y psicólogos… Lo del linchamiento es un poco… vamos a ver, que sea justo. Porque sí que me parece bueno que la mujer no tenga ningún miedo para denunciar. Y yo creo que ahora mismo en un despacho llega un tío y dice 'entonces quieres hacer este papel' [en plan baboso] y se te cae el pelo, chato. Va a haber un cambio".

Ahora mismo en un despacho llega un tío y dice 'entonces quieres hacer este papel...' (en plan baboso) y se te cae el pelo, chato

Pero mientras en Hollywood han salido a la luz nombres, en la industria española se sigue hablando en abstracto. ¿Por qué? "En Estados Unidos es 'Harvey Weinstein en el Chateau Marmont en 2008. Hice un casting y no sé qué'. Hechos concretos. También lo de dar nombres por dar nombres... El acoso, el abuso, la violación, todo es execrable. Y de acoso hacia abajo también hay: lo que es una torpeza, un no saber estar, crear una incomodidad… Yo creo que para lo que va a valer esto es para delimitar las cosas, para que la gente sea más juiciosa y que diga: 'si puedo incomodar a esta persona, mejor no decir nada'. Por ejemplo, con lo de los piropos. Si hay chicas que les molesta, pues son innecesarios. Pues sí, es una agresión. Yo soy supertímido, por ejemplo. Y a mí esto me sirve para reflexionar y concienciarme. Te lo reconozco. Antes podría ver una chica en un autobús y a lo mejor me la quedaba mirando y eso puede violentar. Yo ahora no lo haría".

"Porque es que al final tú no quieres que te tachen de machista, porque no lo eres, como le pasa a mi amigo Pablo Motos, que le debe de doler que le critiquen por eso, porque yo no creo que haya mala fe…", prosigue. "Es simplemente que hemos vivido en una España inconsciente. Ya te digo que he reflexionado mucho sobre el tema. Y luego por 'Torrente', que es una cosa machista, se deben pensar que yo soy así. Igual que mucha gente piensa que soy alcohólico. ¡Incluso me dicen que soy del Atleti!".

17.000 entradas gratis

Santiago Segura es, sin duda, un maestro en las artes de la promoción de sus proyectos. En un mercado en el que el cine español solo vende 17 millones de entradas al año, batir las cifras de la saga 'Torrente' es complicado. "Está bajando mucho la asistencia al cine. Si viese los datos de España comparados con Francia me echaría a llorar. Pero hay que hacer cosas que metan a la gente en el cine. En esta comedia, por ejemplo, la experiencia de verla con 400 personas es muy gratificante. Porque, de verdad, como yo soy el director la he visto 80 o 90 veces. Y he visto un pase con cinco personas, luego con quince, gente que había trabajado en la película. Y hay risas tímidas. Pero cuando lo ves con más público la cosa cambia, es otro nivel. La pusimos en la Complutense y fue orgásmico. La gente entraba en todo. La gente se ríe con todo".

Cristina Pedroche y Maribel Verdú en 'Sin rodeos'. (A Contracorriente)
Cristina Pedroche y Maribel Verdú en 'Sin rodeos'. (A Contracorriente)

"A Contracorriente ha hecho una cosa que casi me da un infarto, porque yo soy muy mercantil. Van y regalan 17.000 entradas. Estreno en 100 cines de toda España, 17.000 entradas rifaron. Y me dijeron: 'es tan divertida la película que va a tener muy buen boca a boca y esta gente va a llevar a otra'. Esta película, de estas dimensiones —que dentro del cine español está bien— no es una superproducción. Yo no tengo una 'major' detrás que vaya a empapelar toda la ciudad. Entonces se les ocurrió esto por el boca a boca. Ya te contaré si funciona".

Entre otro de los temas que toca la película está el uso desmedido del móvil y las redes sociales. Segura, bastante activo en Twitter, explica su relación con las redes: "Cuando tienes un público que simpatiza contigo te gusta compartir cosas con ellos. Ayer, por ejemplo, vi una foto de un anuncio de Emidio Tucci que la hacía Stallone. Y ver a Stallone con un traje de Emidio Tucci me hizo mucha gracia y la compartí. Pones un poco de todo. Porque la gente que simpatiza contigo, normalmente tiene tu mismo 'feeling'. Aunque últimamente me corto más. Es que no quiero decir '¡Buenos días!' y que me contesten '¿Buenos días? Son las ocho y yo llevo desde las seis levantado' u otro 'Pues vaya con el famoso… yo creía que dormíais hasta las diez… ¿a las ocho te levantas? ¡Qué gilipollas!'".

"Mira también para lo que han servido las 17.000 entradas gratis", continúa. "Ayer me llegaron mogollón de comentarios en Twitter. Ni uno negativo. No todo son 'haters'. Hay que intentar no hacer demasiado caso a los 'haters', bloquear a los 'trolls', no calentarse… Yo alguna vez he escrito 'Me cago en tu puta madre' y luego lo he borrado, pero es que soy de barrio. Es que te insultan directamente. Y piensas, 'si yo no me he metido contigo'. Yo me imagino a un 'hater' en un sótano así [se encorva al estilo Nosferatu y aporrea teclas invisibles]. A mí en general me gusta hablar sin rodeos pero con la edad he aprendido que no siempre es positivo. La gente no quiere la verdad. La verdad está sobrevalorada. Hay que medir. No quiero ofender ni que nadie se cabree. A mí me gusta el buen rollo. Los rodeos, a veces, están bien".

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
15 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

Lo más leído