FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

Kaurismaki: "La Unión Europea es un cacho de mierda"

El cineasta finlandés Aki Kaurismaki recoge en San Sebastián el premio FIPRESCI por su película 'El otro lado de la esperanza', donde trata la crisis de refugiados en Europa

Foto: Aki Kaurismaki en una visita reciente a España. (Efe)
Aki Kaurismaki en una visita reciente a España. (Efe)

Aki Kaurismaki es un hueso duro de roer. Al director finlandés le encanta jugar al gato y al ratón con su interlocutor. Con cada respuesta, pone a prueba a sus contertulios. Cuenta, en apenas un murmullo inaudible, una anécdota tras otra. Sobre los tambores de Calanda, que le hicieron pasar uno de los "mejores momentos" de su vida. Sobre lo mucho que le gusta la familia Alcántara, porque la emisión de ‘Cuéntame’ es la única razón que le hace volver a Finlandia cada verano —desde hace 30 años vive el resto del año en Portugal—, aunque colocar verano y Finlandia en la misma frase sea un oxímoron. De vez en cuando se enciende un cigarro. Con cerillas. Habla lento, degustando las palabras y casi cada vez que consigue aflorar la estupefacción en los rostros que lo rodean, hace una pausa larga —eterna—, achina los ojos y sonríe: "es broma".

Aki Kaurismaki vuelve al Festival de San Sebastián para recoger el premio FIPRESCI –el que otorga la crítica- por su última película, ‘El otro lado de la esperanza’, un relato sobre un refugiado sirio que llega a Europa y se da de frente contra la burocracia de un sistema que, aunque dice ayudar, sólo le pone trabas. Y sobre Europa, tiene mucho que decir, poco bueno y sin pelos en la lengua. Lo que está haciendo la Unión Europea con los refugiados "es un crimen", sentencia. Que le hayan dado el Premio Princesa de Asturias a la Concordia "es un insulto". "La Unión Europea no está haciendo una mierda para ayudar a los refugiados. Son los últimos momentos de la Unión Europea. Europa ya no es Europa y nunca lo ha sido. Para ser sinceros, la Unión Europea es un cacho de mierda. Y nosotros nos estamos escondiendo. Pero no pasa nada si Europa deja de existir. Yo creo que tiene más voz de lo que se merece y, además, es muy orgullosa". Y para rebajar el discurso, añade irónico: "Pero qué más da si yo sólo soy un simple portugués".

"Honestamente no sé exactamente ni quien soy, pero sé que me da mucha pena este mundo ahora mismo", prosigue. "En mi opinión, todo parece ir en la dirección equivocada y [para citar a Buñuel], no vivimos en el mejor de los mundos. Pero está bien estar por aquí. Disfruto profundamente da cada bareto que hay en España. Mejor si está en la montaña". Mientras, le preguntan si quiere algo de beber, un vino o una cerveza. "Las dos cosas", contesta. "Así puedo decidirme después".

La Unión Europea no está haciendo una mierda para ayudar a los refugiados

Tampoco escatima en críticas hacia su gremio: "El cine, en general, podría ser un poco mejor. No soy nadie para echarle la culpa a nadie, pero falta perspectiva social desde hace tiempo", reflexiona. "Eso pasa desde finales de los 50. No, es una broma. Desde finales de la 60, siendo sincero. Se acabó con Godard, aunque Godard nunca se ha acabado". De nuevo, caras de pasmo. "Me da mucha pena esa gente de países como Rumanía, que hace buenas películas, y luego se va a Hollywood o a Hong Kong a hacer mierdas. Porque allí no hay futuro. Y tenían talento cuando empezaron".

Kaurismaki este viernes en San Sebastián. (Reuters)
Kaurismaki este viernes en San Sebastián. (Reuters)

Pero ¿cómo se puede criticar al 'establishment' desde una herramienta tan dependiente del 'establishment' como es el cine, que necesita de grandes cantidades de dinero para existir? "Es que yo también soy parte del establishment", admite. "Si quiero hacer una película, la hago. Hago dos llamadas, digo: ‘Tengo una idea’. Me contestan: ‘¿Otra vez? No, por favor’. Les digo: ‘Sí, pero tengo una idea’. Y, entonces, ya están perdidos". Pero también es verdad que "las películas pequeñas son más baratas. No me importa una mierda el resto, yo sólo quiero hacer películas. En este sentido soy un poco ‘fassbinderiano’, no me importa el dinero. Si la película necesita una cosa y no la consigo, la robo. Es una broma. Bueno, la robo mentalmente. Fassbinder dijo que si quieres hacer una película, lo mejor es pedir prestado el negativo y robar la cámara. Y yo he seguido sus órdenes. Entonces era joven".

Fassbinder dijo que si quieres hacer una película, lo mejor es pedir prestado el negativo y robar la cámara

"Mi primera película como actor se llama ‘El mentiroso’ y yo tenía el papel protagonista. Y también lo escribí. ¿Quién más lo hubiese podido hacerlo, qué coño?", se ríe. Acudimos a IMDB para contrastar el dato y, en esta ocasión, es verdad. "Antes escribía los guiones en un fin de semana y ahora tardo una semana, que es algo que odio", continúa. "De hecho estoy mintiendo ahora mismo, como siempre. Necesito una frase, algo así como ‘un hombre anda por la calle’ y, a partir de ahí, comienzo a desarrollarlo en mi pobre cabeza y lo escribo. Digamos que es una cosa del subconsciente. Es una cosa extraña, no es normal. Le doy vueltas a los diálogos desde medio año antes de escribirlos, pero una vez que los escribo, no los puedo cambiar, estoy como atado a ellos. Ya no puedo improvisar, porque estoy encadenado a ellos. Ten en cuenta que son perfectos, por lo que no hay razón para cambiarlos. Es broma". Y sonríe antes de tomar otra calada de su cigarrillo.

Parte de la magia del cine de Kaurismaki también está en el uso que hace de la música. "Me gusta muchísimo la música y sé bastante de música. Cuando es el momento de montar la película, voy a mi fonoteca y empiezo a escoger. Luego hago mezclas y siempre funciona. Yo monto mis propias películas, lo que me permite incorporar todo lo que me viene a la mente. Si me gusta una canción, pregunto al sello por ella y me dicen que cuesta millones, yo les respondo que no tengo millones. Si me dicen que es que cuesta millones, les mando a la mierda y escojo otra cosa. Y así no les tengo que pagar".

Los jóvenes odian mi cine porque para ellos soy lo viejo. Pero soy demasiado joven para morir

Sin embargo, y a pesar de su reconocida trayectoria, Kaurismaki no se siente bien recibido por la crítica y el público de su país. "Este premio para mí ha sido muy importante porque en Finlandia, más o menos, me han hecho trizas. Los jóvenes odian mi cine porque para ellos soy lo viejo. Pero soy demasiado joven para morir. Pero no pasa nada, no me importa. Yo sólo doy mi opinión personal, guste o no". Si no le importa el dinero, tampoco le importa la cantidad de público que ve sus películas. "Me gustaría tener un público sabio", mejor que un público amplio, "aunque no estoy en contra de ningún tipo de público”.

“Esto puede sonar terriblemente estúpido pero todas las películas son un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Lo que pasa que hay cineastas que son mejores que otros”. Entonces pasa a hablar sobre Buñuel y Calanda. "Buñuel nació en Calanda (Teruel), seco, secano total, y entonces, de muy joven, se fue al norte, y vio lo verde que era, y dijo que era una maravilla, pero no estaba ni en la mitad de mi norte, que todavía es mucho más verde". Y no, por una vez esto no es broma.

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