la gran novela del creador de la contracultura

El 'Parpadeo' de Theodore Roszak: terror, religión y películas ocultas

Pálido Fuego publica la primera traducción al español de la obra de Theodore Roszak. Un 'thriller' obsesivo sobre el cine

Foto: Detalle de la portada de 'Parpadeo' (Pálido Fuego)
Detalle de la portada de 'Parpadeo' (Pálido Fuego)

Una novela comercial y también literaria. Un ‘thriller’ que conjuga terror, religión y películas ocultas. Directores olvidados. Una atmósfera distinta. Un homenaje al cine clásico ambientado en Los Ángeles, con nombres reales y otros ficticios recogidos por un obseso, un amante compulsivo de las películas extranjeras, del ‘making of’ de la imagen, de la trastienda, lo que ni vemos ni percibimos.

Theodore Roszak, el autor que impulsó el término contracultura en un libro generacional de 1968 y reeditado en España por Kairós en 2005, escribió ‘Flicker’ en 1991. ‘Flicker’ la acaba de publicar la editorial malagueña ‘Pálido Fuego’ traducida como ‘Parpadeo’, la luz que muestra el proyector de cine. “Es un libro de aventuras de un tipo que tiene una relación con el cine muy particular. El arranque ya sitúa el tono de la novela y es muy atractivo”, señala a El Confidencial José Luis Amores, editor de Pálido Fuego y traductor él mismo de la novela del inglés al español. El 18 de septiembre sale a la venta. Se presentará en un acto organizado por el Festival de Cine de Málaga.

Theodore Roszack
Theodore Roszack

“Vi mi primer film de Max Castle en un sórdido sótano del oeste de Los Ángeles. Hoy, a nadie se le ocurriría proyectar películas en un tugurio semejante. Pero en su momento –a mediados de los cincuenta–, aquella era la modesta sede de la mejor sala de cine de repertorio al oeste de París”, escribe Roszak (Chicago,1933-Berkley, 2011) al principio de la historia, de 780 absorbentes páginas divididas en 32 capítulos.

'Parpadeo' (Pálido Fuego)
'Parpadeo' (Pálido Fuego)

Escrita en primera persona, se trata de una novela de iniciación en la que el narrador (Jonathan Gates) echa de menos el sexo, la voluptuosidad de las actrices francesas (Jeanne Moreau y Brigitte Bardot, sobre todas las cosas) e italianas (Gina Lollobrigida por bandera) frente a la belleza formal, aquella pasión fría, “con un beso de labios secos” de las “vírgenes” Audrey Hepburn, Grace Kelly o Deborah Kerr. E incluso de Marilyn Monroe la define como “la aproximación fílmica más cercana a la cochinada” le parece “una muñeca de cuerda hecha en fibra de vidrio y diseñada para excitar en masa”.

El Classic. Así se llama el cine de repertorio, el cine-club/filmoteca que proyecta películas en versión original donde el autor ve obras maestras. Ahora ‘Hiroshima mon amour’ de Resnais (“demasiado profunda, aunque las escenas de amor me hechizaron”), otro día ‘Une partie de Campagne’, de Renoir o ‘Roma, ciudad abierta’, de Roberto Rosselini. ‘La Nouvelle Vague’ y el neorrealismo italiano dialogan con referencias populares como Walt Disney, los Hermanos Marx o Laurel y Hardy, junto a otros nombres inventados en los que el lector seguro recurrirá a ‘San Google’ para ver si existen o no.

El autor investiga a Max Castle, director de cine mudo de películas de serie B en la década de 1940

Los años de sólida formación cinematográfica a la par de educación erótica con Clarissa Swann, propietaria del Classic y que llegó a ser una de las más brillante críticas cinematográficas de Estados Unidos. Ven películas y más películas, las diseccionan. Swann le enseña a Gates del cine, de la vida… y del sexo. Amantes furtivos en medio del viaje que traza el autor para investigar a Max Castle, director de cine mudo de películas de serie B en la década de 1940.

Los cameos son constantes en esta ficción donde aparecen Orson Welles (un capítulo entero para el genio de ‘Ciudadano Kane’), John Huston o Alfred Hitchcock. Una frase del director de ‘Vértigo’ estrena la novela: “Cuando más fuerte el mal, más fuerte la película”. ‘Publishers Weekly’ la definió como una “ácida sátira sobre Hollywood y lo que se hace pasar por vanguardia cultural de la época, un puzzle metafísico, una exploración del impacto psicológico de las películas y una parábola sobre el desierto espiritual del momento”.

Entontecimiento con la pantalla

El editor de ‘Parpadeo’ subraya la constante “manipulación de elementos” del autor, con un protagonista que intenta reunir y reconstruir la obra de Castle, trozos de celuloide perdidos, tomas falsas… “La novela no utiliza la banalidad y analiza el entontecimiento de la gente con la pantalla”, aporta Amores.

‘Parpadeo’ es el libro número 27 de la editorial Pálido Fuego creada hace cinco años. La primera obra que publicó fue ‘Conversaciones con David Foster Wallace’. Especializada en narrativa extranjera, apenas ha editado cuatro libros en español. Solo tres obras no ha traducido el propio José Luis Amores. Su mujer, Ana Alba, es el otro 50% de la editorial, con tendencia a editar “libros largos” como el de Roszak. “Yo quiero publicar libros de 100 páginas”, promete.

Amores seguirá traduciendo. “Si hubiéramos pagado las traducciones estaríamos en pérdidas y nos va bien. Lo importante de una traducción es que no se note que está traducido. Y para publicar que el libro me guste mucho, por supuesto”, remata el editor.

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