reestreno el viernes 7 de julio

Ezequiel 25:17, la cita apócrifa de la Biblia que dinamitó el cine: vuelve 'Pulp Fiction'

En 1994 Quentin Tarantino ganó la Palma de Oro y el Oscar a Mejor guion original por su segundo largometraje. Y de regalo se convirtió en el gran icono cinematográfico de los 90

Foto: John Travolta y Samuel L. Jackson en una escena de la película | Miramax
John Travolta y Samuel L. Jackson en una escena de la película | Miramax
Si hubiese sabido el Padre Benito que, para que su grupo de catequesis se aprendiese a fuego un versículo de la Biblia, sólo tenía que ponerlo en boca de un cazarrecompensas con un peinado a lo 'blaxploitation' y una 9mm Star Model B en la mano, se hubiese ahorrado muchas mañanas de sábado intentando permear sin demasiado éxito molleras duras. "Ezequiel 25:17", grita Jules Winnfield (Samuel L. Jackson) en uno de los monólogos más aprendidos y repetidos de ha historia del cine. "Ezequiel 25:17", memorizaron e imitaron los 'cinéfagos' de todo el mundo, sin saber que, lamentablemente, la cita bíblica más 'cool' de las últimas décadas es un pastiche salido a medias de los textos sagrados y de la genial verborrea de Quentin Tarantino: "El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos...".

Este viernes vuelve a las pantallas de más de 70 salas españolas 'Pulp Fiction' (1994), el segundo largometraje —tras 'Reservoir Dogs'— escrito y dirigido por Tarantino y que, después de conseguir la Palma de Oro de Cannes, el Oscar a Mejor guión original y el séptimo puesto en el top de las mejores películas de la historia de IMDb —y el decimocuarto según Filmaffinity—, ha dejado una huella indeleble en la cultura pop contemporánea. Con 'Pulp Fiction', Tarantino instauró la costumbre de rescatar del olvido a grandes estrellas en horas bajas, volvió a poner de moda el 'surf rock' sesentero, impulsó la vuelta de Link Wray a la primera fila, rescató al cine negro de la serie B y redefinió —por segunda vez— el arte de contar historias.

'Pulp Fiction' se proyectó por primera vez en Cannes el 21 de mayo de 1994. Ese año, el presidente del jurado fue Clint Eastwood y entre las películas a concurso por había títulos de directores como Kiarostami, Tornatore, Zhang Yimou, Kieślowski, Moretti y los hermanos Coen. "Cuando proyectaron 'Pulp Fiction', que fue cerca del último día, nos sentamos y la vimos", recordó Eastwood hace algunos años. "Me sorprendió que fuesen los europeos del jurado los que comenzaron a volverse del asiento a decir 'ésta es la mejor película' del Festival". La crítica de cine Anne Thompson, que estaba en el Palais des Festivals, recordaba en una entrevista que hubo "un aplauso muy entusiasta". "Fue electrizante. Había mucha expectación de que se convirtiese en algo extraordinario". Aun así, en el momento de recoger la Palma de Oro, el director no se libró de escuchar "Pero ¡qué porquería! ¡P**a mierda!" desde una de las butacas, a lo que respondió con una sonrisa y una peineta.

Al recoger la Palma, alguien el el patio de butacas gritó: "Pero ¡qué porquería! ¡P**a mierda!". Tarantino respondió con una sonrisa y una peineta

A finales de ese mismo año, cuando la película ya se había estrenado en Estados Unidos, Tarantino se convirtió en una celebridad que se paseaba por los platós de David Letterman, Jon Stewart y demás. Lo que se había ideado como un proyecto independiente de bajo-medio presupuesto —8 millones de dólares— acabó con un estreno comercial potente —1.494 pantallas— y una recaudación mundial de más de 210 millones de dólares —unos 185 millones de euros—. Después llegaron las siete nominaciones a los Premios de la Academia y, más adelante, una impronta que ha trascendido generaciones. En 1995, el crítico de The Independent Jon Ronson, quien no era precisamente un entusiasta de la película, había captado la relevancia cultural de la película de Tarantino: "Nadie desde 'Ciudadano Kane' ha aparecido desde la relativa oscuridad para redefinir el arte de hacer cine"; "Tarantino es lo posmoderno".

Uma Thurman y John Travolta en la famosa escena del baile | Miramax
Uma Thurman y John Travolta en la famosa escena del baile | Miramax

Desde la irrupción de Tarantino en la industria, ya no es extraño encontrar esos movimientos de cámara que entran, salen y persiguen a los protagonistas como si el espectador fuese un personaje invisible más que los acompaña constantemente, ni los monólogos ingeniosos sobre iconos pop, ni las situaciones extremas y enloquecidas, ni las historias cruzadas una y otra vez con cambios de punto de vista, ni las referencias obvias a los clásicos, ni una banda sonora nacida siamesa de la imagen.

Entre sus referencias, 'Peligro… línea 7000' (1965), de Howard Hawks y 'Pista de carreras' (1968), con Elvis Presley y Nancy Sinatra

Con 'Pulp Fiction', Tarantino quiso hacer un retrato de los bajos fondos de Los Ángeles atemporal y como salido de una de esas revistas 'pulp' que le dan nombre al film, en la que todos los personajes pudiesen ser protagonistas de su propia película. Entre sus referencias, 'Peligro… línea 7000' (1965), de Howard Hawks y 'Pista de carreras' (1968), con Elvis Presley y Nancy Sinatra de protagonistas.

"La idea era, básicamente, coger las historias más viejas y repetidas del género policíaco [...], algo que hemos visto mil veces antes, pero que nunca lo han contado de esta manera", explicaba el director en el año del estreno. "La historia de Vincent Vega y la mujer de Marsellus Wallace: la vieja historia del tipo que tiene que salir con la mujer del jefe en plan 'ni la toques'. La segunda historia, la del reloj de oro, o la del boxeador que se supone que tiene que aguantar todo el combate y no lo hace. Lo has visto tropecientas veces. La tercera historia, que a lo mejor no es tan clásica pero sí un poco cliché, empieza con un par de cazarrecompensas que aparecen en un sitio, disparan a alguien y salen pitando. En esta historia los tipos van a 'encargarse' de este otro tipo pero, después de matarlo, no se van. Nos quedamos con ellos y vemos lo que les pasa en el transcurso de la mañana".

Tarantino como Jimmie ! Miramax
Tarantino como Jimmie ! Miramax

Un tipo que se jactaba de copiar descaradamente de los más grandes en sus películas —ese famoso baile de Mia Wallace (Uma Thurman) y Vincent Vega (John Travolta), salido directamente del '8½' de Fellini—, se convirtió rápidamente el icono más copiado del momento. "Hace poco fui a las proyecciones de fin de curso de la Escuela Nacional de Cine y Televisión (Buckinghamshire, Reino Unido); de las cinco películas hechas por estudiantes que vi, cuatro tiroteos acompañados de algún 'hit' setentero como banda sonora, dos llegaban al clímax con los protagonistas principales disparándose los unos a los otros y una tenía una escena de dos cazarrecompensas discutiendo las idiosincrasias de 'La tribu de los Brady' antes de 'despachar' a la víctima".

Ya en el plano profesional, ¿quién puede negar la influencia de Tarantino en éxitos generacionales como 'Memento' (2000), 'Sospechosos habituales' (1995) o 'Donnie Darko' (2001)? La película llegó hasta las altas instancias de Estados Unidos: el senador republicano Bob Dole llegó a acusar a 'Pulp Fiction' —y a 'Trainspotting— de promocionar el consumo de heroína. Dice el dicho que más allá de los versículos de Ezequiel, de la oposición de los conservadores a la película y de la fiebre de los sosias cinematográficos hay una prueba infalible para conocer si el impacto en la cultura pop de algo es universal: salir en un capítulo de 'Los Simpson'. Y yo añado otra más: una parodia en 'Celebrities' te convierte al instante en un mito intemporal.

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