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'Votar y cobrar', la sátira que explica la pinza de IU y PP para saquear Bankia

Simona Levi y Sergio Salgado, miembros de 15MpaRato, recuerdan en este libro cómo los partidos han querido apropiarse de la iniciativa ciudadana que destapó el caso

Foto: El expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, en la salida a bolsa de 2011 (Efe)
El expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, en la salida a bolsa de 2011 (Efe)

Los correos de Blesa son una lectura adictiva. Al menos, lo destacados en este libro demoledor, ‘Votar y cobrar. La impunidad como forma de gobierno’ (Capitán Swing), firmado por los activistas Simona Levi y Sergio Salgado, miembros del colectivo 15MpaRato. ¿El mejor mail de todos? Seguramente el siguiente, que que mandó un directivo a Miguel Blesa: “Castañeda, consejero de Izquierda Unida, dice que hubiéramos tenido que explicar el sentido del voto a todos los consejeros. No podemos esperar que el Consejo de Administración de Caja Madrid seamos capaces de entender un balance contable o un informe jurídico”. A lo loco, confirmando que los políticos iban allí a votar (lo que se les mandaban) y a cobrar dietas y recoger regalos (pagados con dinero de los clientes).

Los treinta y tres de Bankia, al pasar por el banquillo, repetían que en su condición de representantes de los partidos políticos en una caja no entendían nada, que no sabían de lo que les estaban hablando. Su defensa consistía en decir que no se enteraban”, apunta Sergio Delgado. “Al consejo del banco no se enviaba a los más capaces, ni a los que más sabían de finanzas, sino a los más obedientes. Era una red clientelar”, remata Levi. Sobre todo, una red tejida por el Partido Popular e Izquierda Unida, los agentes más activos, que arrastraron a un PSOE cómplice, que se dejaba llevar sin hacer preguntas. Bankia se comió unos diez mil millones de euros del rescate bancario con dinero público.

Prado CamposPrado Campos

Intentos de apropiación

¿Por qué hace falta un libro sobre un caso tan mediático? “Hemos descubierto la importancia que tiene la narrativa. Encontrar las pruebas fue lo más sencillo, casi inmediato, pero cuesta mucho esfuerzo que nadie cambie el relato. Que no lo distorsionen los medios, que no lo capitalice Podemos, que no se lo apropie Luis De Guindos diciendo que este caso lo ha destapado él”, explica Salgado. El ambiente de impunidad era tan grande que los organizadores del saqueo fueron muy descuidados con los documentos. Los problemas para los denunciantes vinieron después. Lo más sustancial del texto es comprobar cómo diversos implicados, tanto de izquierda como de derecha, intentan apuntarse el mérito de esta iniciativa ciudadana. Destaca la actitud de Izquierda Unida. “Quisieron presentarse como acusación, pero su verdadero motivo era tener acceso a su dossier, ya que uno de sus representantes (Moral Santín) puede terminar en la cárcel. El juez impidió la aspiración del partido tachando la maniobra de “oportunista” y “humillante”.

Rodrigo Rato y Miguel Blesa en el juicio de la Audiencia Nacional por las tarjetas black (Efe)
Rodrigo Rato y Miguel Blesa en el juicio de la Audiencia Nacional por las tarjetas black (Efe)

UPyD optaron por la cooptación activa, presentando algunos testigos útiles y otros redundantes, “pero con gancho mediático, que daban visibilidad, pero ralentizaban la causa”, dice Levi. Ahora 15MpaRato tiene un plan práctico sobre cómo mantener la narrativa en los dos años que quedan de juicio. En 2016 estrenaron una obra de teatro, titulada ’Hazte bankero’; ahora publican el libro y ya están preparando la película. “Piensa que son tres piezas judiciales, que seguramente serán recurridas, así que esto va a alargarse. Ya terminó el primer juicio, el de las tarjetas, pero queda el de la salida a Bolsa y el de las preferentes, que anda más estancado. La evidencia es tan grande que solo el olvido puede conseguir que esto se cierre en falso”, apunta Levi.

La trama antes de la trama

En el material que recoge el libro asoma el concepto “trama”, manejado mucho antes de que Podemos lo pusiera en el centro del debate. “Fui italiana algunos años de mi vida. Allí te queda muy claro como funciona la mafia”, explica Levi. “Son agentes que pueden hacer lo que quieran mientras ingresan el dinero pactado en la organización”, recuerda. De hecho, en el texto, no se denuncia solo a los políticos y empresarios corruptos, sino a un sistema podrido. “No es que fallara el mecanismo de un coche y tuviera un accidente, sino que falló toda la red de trafico y cuatro millones millones de automóviles se la dieron. Quienes controlan el sistema pertenecen al mismo grupo social de los que roban, debido a las puertas giratorias y otros mecanismos. El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores son sus lugares de jubilación. Está claro que Zapatero tenía un interés, Elena Salgado tenía un interés, Solbes tenía un interés… Rato alegaba que el Banco de España le presionaba para la salida a Bolsa. Ahora intentan el control de daños, que va subiendo de nivel. Hace unos años Rato era intocable, ahora quieren que sea el dique donde se acaben las responsabilidades”, explica Delgado.

Quienes controlan el sistema pertenecen al mismo grupo social de los que roban, debido a las puertas giratorias y otros mecanismos

No se olvidan del papel de la empresa privada Deloitte. El tribunal señaló que “la auditoría de Deloitte no vale nada”, ya que se limitaba a decir lo que Bankia quería escuchar. “La única razón por la que Deloitte ha quedado impune es porque las instituciones encargadas de controlar y evitar este tipo de atropellos se lo han permitido”, lamenta el texto. Describen un circuito cerrado de poder donde nadie quiere molestar a nadie. Viajaban en el mismo barco.

Inercias peligrosas

Los autores consideran a Podemos “maestros de la cooptación”, que buscan acumular capital simbólico apropiándose del trabajo de los movimientos sociales, sin reconocer la iniciativa ajena. También hay algún dardo, sutil y elegante, para eldiario.es, cuyo nombre prefieren no mencionar en el texto, aunque sea evidente a quién se refieren. Hablamos del medio en el que confiaron para publicar la exclusiva de los correos de Blesa. “Somos víctimas de inercias, de frases hechas como ‘tal medio desvela tal información’ o ’este medio ha tenido acceso a un documento que revela…’. Nos parece que, estas alturas, no debería ser tan complicado reconocer el papel y el mérito de la ciudadanía”, comenta Salgado.

Simona Levi (Efe)
Simona Levi (Efe)

Como es fácil deducir, los autores apuestan por movimientos sociales nítidamente separados de partidos. Estos deben relacionarse y colaborar, pero cada uno en su esfera. “Los diputados deberían ser cauces, facilitadores del trabajo de las asociaciones ciudadanas, no acumuladores de proyectos ajenos”, precisa Levi. Luego añade que “la Fiscalía hizo su trabajo contra Caja Madrid porque los ciudadanos insistimos”. Mencionan a Barcelona En Común como ejemplo de un partido que sabe encauzar iniciativas de los movimientos sociales sin eclipsar el trabajo de las personas de a pie.

Batallas como hijos

Antes de comenzar la charla, les pregunto qué tal la promoción. Me dicen que esta mañana han dado una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados para denunciar la “estrategia extractiva” del Banco de Santander, tanto en España como en Puerto Rico, donde el banco es dueño de la mayoría de la deuda externa del país. “La diferencia entre el caso Bankia, que ha prosperado, y la impunidad fiscal de la llamada “doctrina Botín”, que se ha evaporado, es que en el segundo caso no había detrás una acusación popular para sostenerlo”, afirma Salgado. ¿No les agota tanto activismo político? “No… Bueno, sí, estamos cansados como todo el mundo. Nosotros y otros compañeros que no tienen hijos hablamos de estos proyectos como si fueran nuestros niños. Tenemos tres: Xnet, 15MpaRato y el Partido X, este último haciendo el papel de hijo descuidado”, comparte Levi.

“El objetivo es que haya cauces para que aumente la democracia y se reparta la carga. Los partidos actuales gastan mucho tiempo en cooptar, en mercadotecnia y muy poco en articular sociedad civil. Deberían ser cauces y no marcas”, opina. No podemos terminar sin pedir una valoración sobre la vigencia del 15M. “Nos gusta que no se hagan manifestaciones onomásticas. Volver a las mismas plazas para hacer lo mismo sería muy triste, la prueba de que la energía ha muerto. La realidad es que se ha concretado en luchas por la Sanidad, por la Educación, por el cumplimiento de la justicia..”, recuerda Levi. No nos engañan: hablan de sus proyectos de contrapoder con el mismo cariño que si fueran sus hijos.

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