76 edición de la cita madrileña

Las dos caras de firmar en la Feria del Libro: de la cola de Aramburu al relax de Reig

De convencer a un lector para que se lleve tu libro a las largas colas para tener el autógrafo de la estrella absoluta del Retiro. Así son las dos caras de las firmas

Foto: Fernando Aramburu firmando en la Feria del Libro de Madrid (P.C.)
Fernando Aramburu firmando en la Feria del Libro de Madrid (P.C.)

Es el hombre de moda del mundo de las letras. El superventas que planta cara a los rostros televisivos y a los fenómenos juveniles diseccionando el conflicto vasco. Si el éxito se mide por las largas colas bajo el sol y las horas firmando, Fernando Aramburu y su 'Patria' son las estrellas absolutas de la Feria del Libro de Madrid. Cinco horas firmó el sábado y otras tantas el domingo en un primer fin de semana maratoniano de la cita con las letras de la capital. No hay caseta que no tenga su novela a la vista. Lleva 18 ediciones y más de 400.000 ejemplares vendidos. 300 tenían en la de la Casa del Libro y 150 solo para la firma del sábado por la tarde en la librería Diógenes aunque, aseguraba Juanmi, "no le va a dar tiempo a firmarlos todos".

El sábado por la tarde las firmas más concurridas a primera vista son las de Mónica Carrillo, Blue Jeans y el youtuber Jordi Wild. Frente a todos ellos, el escritor donostiarra va de una caseta a otra disciplinado y puntual mientras sus lectores aguardan una larga cola que serpentea por detrás de las casetas y toma el Retiro. Aramburu llega minutos antes de las siete y media a su puesto en Diógenes y pide un papel. "Es para apuntar apellidos y nombres complicados y escribirlos bien", nos explica. Y empieza el rito al que nos deja asistir a su lado. Así es un día en la Feria del Libro con Fernando Aramburu.

Clara es la primera en abrir fuego en la última de las cuatro firmas del sábado. "Si quiere, espero un poco y descansa", le dice con complicidad, pero Aramburu, aunque cansado, comienza a firmar abrumado y feliz ante la complicidad de sus lectores. "La gente tiene un enorme respeto y son muy amables", explica mientras estampa su nombre en 'Patria' y 'Viaje con Clara por Alemania'. Acto seguido Jesús llega con otra petición: un autógrafo en su 'bestseller' para Charo pero también unas palabras para su seguidora que está en Valencia. Le pasa el teléfono mientras el escritor le cuenta en directo que está firmándole el libro. "Sí, ya lo he hecho", le garantiza. Apretones de manos, selfies, fotos, vídeos y, sobre todo, muchas palabras de cariño son las que va recibiendo el escritor en este besamanos pagano.

Fernando Aramburu es la estrella de esta edición de la Feria del Libro (J.E.)
Fernando Aramburu es la estrella de esta edición de la Feria del Libro (J.E.)

"Es lo mejor que he leído en los últimos diez años. Este libro en los ochenta habría sido muy difícil de publicar, ¿verdad?", le dice Alejandro. "Habría tenido cierto riesgo sí", responde el escritor mientras acompaña su nombre con dos ondas en 'Patria' y 'Años lentos'. Tomeu, Merche, Paco y María José, Juan Antonio, Milagros, Patricia, Bárbara, Ana, Carmen, Zeltia (el papel que pidió al principio hace su función para no fallar con el nombre)... van desfilando frente Aramburu entre tímidos y agradecidos por "la valentía de escribir una novela así". "Este libro debería estar en las escuelas", le espeta Rafael al escritor. "Nos lo hemos leído todos en casa". "Me he leído dos veces". "Compro este, pero en casa tenemos otro". "Soy de Bilbao y todo lo que cuenta lo hemos vivido". "Me lo terminé ayer y me ha fascinado desde la primera página", van recitando.

Mientras Aramburu sigue firmando, la cola va creciendo. Media hora lleva esperando María José su turno. "Tenía muchas ganas de comprarlo", cuenta. ¿Qué es lo que le interesa de 'Patria'? "Pues lo que he oído y por el tema que trata, al final habla de la historia de España y creo que es muy realista. Al primero que escuché hablar del libro fue a Rajoy", nos dice. Juan confiesa que se lo he leído dos veces. "Es una novela pero podría ser historia o un ensayo. He disfrutado muchísimo la segunda lectura porque he descubierto muchos matices. Todos sabemos lo que pasaba en el País Vasco, pero esos detalles que no han trascendido, él los ha plasmado aquí. Ha hilado muy fino".

Las palabras de reconocimiento se funden con anécdotas personales como la de Álvaro, que trabajó de escolta y explica a Aramburu que 'Los peces de la amargura' le cambió muchas apreciaciones en unos años muy difíciles. "Pues este ['Patria'] es su hermano mayor", le responde el escritor. "Una obra como esta es una alegría para todos los que vivimos aquello. Es una obra inconmensurable y necesaria", le dice otro lector vasco mientras explica cómo se escriben los motes de sus amigos de EGB a los que va a sorprender con la novela. "Aquí tiene a una admiradora de 87 años. Me lo regalaron mis nietos por Navidad y me lo leí del tirón. Me ha encantado. En casa hay tres y nos los vamos quitando. Por eso, cuando me enteré de que hoy firmaba no podía faltar a pesar de la caminata al sol", cuenta una enérgica Ana María. "La última vez dibujaba más cuando firmaba", le dice Pepe. Y Aramburu le mira disculpándose consciente de que esta Feria del Libro no es como ninguna otra.

"Nunca he firmado tanto. No he tenido ni cinco segundos en los que haya parado. Es impresionante. La primera vez que me ocurre. Es muy gratificante ver la repercusión de tu trabajo y la amabilidad de los lectores", cuenta a El Confidencial mientras atiene a Remedios y a su madre. No hay tregua. Tanto es así que acompañar un día de firma a Aramburu es escuchar a los lectores porque hablar con él entre autógrafo y autógrafo no es nada fácil. "Es imposible saber cuántos he firmado. Cuenta los que firmo en cinco minutos y haz la cuenta", nos dice. El resultado, a vuelapluma: entre 100 y 120 libros por hora.

Rafael Reig en la Feria del Libro (J.E.)
Rafael Reig en la Feria del Libro (J.E.)

Pero la Feria del Libro no son solo las largas colas (normalmente unidas a un rostro famoso) y las esperas. Lo de Aramburu este año es excepcional, como él mismo reconoce. A escasos metros, en la caseta de la librería Rafael Alberti, Rafael Reig comenta con humor que lleva todo el día firmando: "Unos 1.500 más o menos. He firmado de Brecht, Faulkner y alguno mío", dice entre carcajadas. Es la otra feria en la que hay tiempo para charlar, saludar a conocidos y a otros autores y vender tu propio libro. "Yo soy muy vendedor", dice el escritor. Y lo demuestra. "Es una buena elección, no de la feria sino del siglo... imparcialmente se lo digo", le espeta a un lector que ojea su 'Manual de literatura para caníbales'. El joven se lleva dedicado, esta vez con calma, 'Señales de humo', la primera parte de sus dos volúmenes con la promesa del escritor de aceptar todas las críticas si no le convence...

"Mi lector es gente joven y guapa, no tienen nada que ver conmigo", asegura con impostada seriedad Reig, que lleva firmando en la feria desde 1990. "La verdad es que no me imaginaba tener tantos lectores jóvenes. No me lo explico. Yo soy un viejo resentido que no tiene mucho que decírles [más risas], pero me gusta que sean jóvenes. He sido profesor de instituto mucho tiempo y conozco a los jóvenes. No son tontos, os siguen la corriente pero son muy listos. Y la gente joven, digan lo que digan, es la que más lee", afirma mientras saluda a unos amigos a los que pretende ver cuando acabe su segunda firma del día. Lleva autografiados unos 60 ejemplares entre la mañana y la tarde."Me gusta mucho la feria. Es como viajar en tren. Vas en un vagón que no va a ninguna parte y tienes de compañeros a otros pasajeros con los que tienes tiempo para charlar", analiza. Es la otra feria, más pausada y sin agobios, la que permite hablar con el lector sin prisas y hasta convencerle de que se lleve un libro.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios