El Chojin: "el rap me ha hecho leer más que cualquier profesor de literatura"
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El Chojin: "el rap me ha hecho leer más que cualquier profesor de literatura"

Tras cuatro años sin nuevas canciones -en los que se ha atrevido con la novela-, el rapero de Torrejón vuelve al inconformismo y apela a la conciencia social en 'Recalculando ruta'

Foto: El Chojin publica 'Recalculando ruta'
El Chojin publica 'Recalculando ruta'

Confiesa El Chojin (Domingo Antonio Edgar Moreno) que solo es "un tío que hace rap", pero el rapero y el escritor cada vez se han fusionado más y convertido en la misma persona. Pionero y veterano del rap español, publicó en diciembre su novela 'En 2084', un trabajo que revisa el '1984' orwelliano y llamaba a levantarse contra una sociedad diseñada por el poderoso. Tras cuatro años sin nuevas canciones, el rapero de Torrejón vuelve a la carga con 'Recalculando ruta' (Frida Ediciones), un libro-disco (o un disco-libro) que suma 15 nuevos temas y decenas de poesías porque, como asegura, hoy hay que ofrecer algo más que un CD al público y "el rap es parte de la literatura".

Foto: Dual Todd, DJ Saik, Waor y Natos en un concierto en la sala Apolo

Inconformista, idealista y lleno de contradicciones se presenta El Chojin en este trabajo que parte de una pregunta: ¿Qué quieres ser de mayor? Y una reflexión: la meta se mueve e igualmente el éxito y el fracaso. De ahí ese 'Recalculando ruta' y esa llamada al desepertar y el necesario reseto de esta sociedad que va adormeciendo sueños, metas y ciudadanos. Harto del sanbenito del 'chico bueno del rap', sigue levantando la voz contra el machismo, el racismo e injusticias sociales. Esa esa es su marca: su responsabilidad. "No soy el rapero más talentoso que ha habido en este país ni de Blas, pero sí que no hay ninguno que trabaje más precisamente para suplir eso" porque, agrega, si alguien va a un concierto o a escucharle "tengo la responsabilidad de hacer el mejor trabajo posible. No me puedo conformar con decir cualquier cosa".

Foto: La Mala Rodríguez en un concierto (Gtres)

P: “Mi gran obra maestra no será una canción, ahora lo entiendo… Será un momento de lucidez puesto en un texto”, dice en 'Recalculando ruta' y en las primeras páginas del libro. ¿Se está volviendo más poeta/escritor que músico?

R: No. Yo soy un tío que hace rap y ya está, pero si al rap le quitas la música, de repente viene un académico y te dice que es poesía. Así es como nos han empezado a llamar de un tiempo a esta parte: poetas urbanos, pero es lo que hemos hecho toda la vida. Sí es cierto que cuando creces, el contenido de lo que dices cambia, y muchas veces también la forma, porque se supone que eres mejor, tienes más experiencia, eres más efectivo comunicando, tienes más herramientas porque has leído más y más palabras en tu cabeza, pero al final yo soy un tío que hace rap, que se pone una gorra, se sube a un escenario y le cuenta a la gente lo que piensa.

P: ¿El rap le debe mucho a la literatura?

R: En mi caso, todo. Yo siempre digo que si quieres ser un comunicador tienes que tener palabras, y las palabras están en los libros. El rap me ha hecho leer mucho más que cualquier profesor de literatura y, por supuesto, escribir más que todos los profesores que he tenido nunca. No se puede separar. De hecho, yo defiendo que el rap es parte de la literatura.


P: En su primer disco en solitario de 1999 decía: “No pongo el dedo en la llaga, hago la llaga donde pongo el dedo”. ¿Sigue siendo la filosofía de El Chojin?

R: En cierto sentido sí y puede ser de las únicas frases que rescate del disco [risas]. Creo que poner el dedo en la llaga es lo fácil. Ya está descubierto, sabes dónde está la herida y la señalas con el dedo. No creo que haya mérito en eso. Hay más mérito en ser capaz de coger algo que en apariencia es impoluto y perfecto y decir que no es así. Y ahora mismo hay mucho donde señalar. No tienes dedos para señalar todo lo que merece ser señalado.

P: Siempre le acompaña la etiqueta del 'chico bueno del rap'. ¿Le molesta o cree que diluye su mensaje?

R: Ambas cosas. Me molesta, pero la acepto aunque me parece simplificarlo y tonto. Hablan de que no digo palabras malsonantes. Las palabrotas están en castellano, sirven y funcionan. No pasa nada por usarlas. Si me estás decidiendo que una palabrota es peor sonante que las palabras que yo utilizo que son racismo, discriminación, machismo… Esos sí son palabras malsonantes. Yo digo montones de palabras malsonantes que no deberían estar en esos textos y, sin embargo, se quedan con la tontería de que no has dicho joder.

P: ¿El rap interesa en España? Hay público indudablemente, pero ¿cree que persiste el ninguneo de la parte oficial de la industria?

R: Es así. Todavía se nos toma como un género menor dentro de la música, aunque cada vez menos porque entre los jóvenes sí está normalizado. Es cuestión de tiempo que al final los viejos que todavían están arriba se mueran... [¿Y sonar en la radio?, le interrumpimos] Es que tiene que sonar en la radio porque es la música que escuchan los chavales. Están perdiendo dinero. Es una filosofía de empresa que me parece estúpida.

P: ¿El rap es de izquierdas?

R: Sí. El rap nace en el barrio. El rap es de las clases de abajo y lucha contra las injusticias, y éstas siempre tienen un sentido: de arriba a abajo. Eso es la izquierda. Se puede teorizar sobre un montón de izquierdas. Me da igual. Yo no quiero etiquetas, pero la conciencia social y la idea de justicia social es marca del hip hop como cultura. En el momento en el que el hip hop perdiera eso, dejaría de ser hip hop y se convertiría en otra cosa.

P: Entonces, ¿a qué sonaría la derecha?

R: Creo que a la derecha le interesaría no poner letra en su música porque a nadie le gusta lo que piensan de verdad. Pondría una música muy bonita con un montón de violines, tubas y arpas para atontarnos con lo bonito de la melodía y que no supiéramos realmente qué está pasando. La derecha suele trabajar en contra del pueblo porque lo que quiere es mantener sus privilegios. Sé que cuando digo estas cosas me dicen que es un discurso antiguo. Llámalo como quieras, pero la realidad es que sigue habiendo una clase social de ricos que atesora todo el poder, y no es coincidencia. La derecha preferiría no decirnos nada y solo poner música de carta de ajuste.

P: "Mi enfermedad es el inconformismo", canta en 'Recalculando ruta'. ¿Nos falta en estos tiempos?

R: Sí, totalmente. Muchísimo. Yo estoy muy asombrado a ver hasta qué punto somos capaces de tomar como nuestras ideas que son de otros. El lenguaje es mi herramienta de trabajo y me doy cuenta de que muchas veces lo utilizamos mal sin saberlo porque no nos paramos a preguntarnos ¿por qué estoy diciendo esto? ¿Es correcto? ¿Está bien hablar así? Nos da igual. Lo aceptamos y ya. De hecho somos los primeros en defender el mal uso de lo que sea. Por ejemplo: el color carne de las pinturas. ¿Por qué es color carne? ¿De qué carne? Primero, la carne es roja. Segundo, si te quieres referir al color de la piel del hombre blanco no está bien que utilices ese término porque hay un montón de gente en el mundo que tiene un montón de tonalidades distintas. No llamo inútil ni idiota a nadie por decirlo. Simplemente, nos sentamos, lo hablamos y lo cambiamos. Lo hemos puesto nosotros, se puede quitar.

P: Pero quizás esta sociedad se está volviendo más inamovible y susceptible.

R: No nos estamos volviendo, somos. Nuestra naturaleza es esa. Tendemos a pensar que estamos evolucionando y vamos a mejor, y como nos lo creemos lo convertimos en realidad pero, si te paras a pensar, a lo mejor no hemos avanzado todo lo que pensamos. El hecho de que en Europa, que es una isla muy pequeñita dentro del mundo, ocurran cosas que objetivamente se pueden entender como mejores no quiere decir que el mundo esté mejor ni mucho menos.

P: En 'Lo que ellos quieren' habla de esa sociedad adoctrinada y aborregada. “Quieren que creas que eres loco que le demos al coco, pensar es radical, lo radical es peligroso. Debes creer en su dios, en su sistema y sus logros, si muestras dudas eres sospechoso”.

R: Es así. Ahí es cuando te señalan con el dedo. En el momento que dices '¿por qué hay un rey?', ya están diciéndote antisistema. Es curioso, es la perversión del lenguaje de la que hablamos. Te dicen inadaptado o antisistema y, al mismo tiempo, defiendes que quieres cambiar tu sistema o ciertas cosas que no son justas pero si no estás adaptado a ese sistema, se te señala con el dedo. No tiene sentido. ¿Ser inconformista está mal cuando lo que tienes no te gusta? ¿Entonces cómo vamos a cambiarlo? Hay que quitarle la censura a la gente que piensa porque solamente pensando vamos a conseguir cambiar las cosas que no nos gustan.

P: Sin embargo, cada vez parece más instalada la censura...

R: Sí, ahora sí. Ahora se está poniendo el foco y lo vemos, pero creo ha existido siempre aunque era un poco más sutil. Ahora parece ser que esa sutilidad no funcionan y lo que intentan desde el poder es darle una vuelta más a la brida para tenernos asegurados. Pero volvemos a lo de antes, esto tiene que ver con que ellos, los que están por encima, tienen la tranquilidad de saber que aun poniendo esas leyes, aun siendo capaces de meter en la cárcel a alguien por un tuit, el grueso de la sociedad lo va a aceptar porque entiende que ellos, de algún modo, son mejores y saben por qué lo están haciendo. ¿Quién soy yo para juzgar a estos que van con corbata, tienen esos cochazos y que son los que saben? Nos han convencido de que necesitamos un liderazgo que no tiene que ser entendible.

P: Y, como dice uno de sus poemas, ¿el día que despierte la conciencia?

R: El día que despierte la conciencia es un texto muy bonito. No creo que vaya a pasar. Es muy triste, pero no lo creo. Es muy descorazonador ver que si echamos un vistazo a la historia de la humanidad no encontramos ninguna sociedad que hiciera bien las cosas. Ninguna. Nosotros seguimos pensando que va a llegar y creo, y me gustaría que alguien viniera a discutirlo, que no somos capaces de hacerlo mejor. Somos capaces de imaginar que podríamos hacerlo mejor, pero no de hacerlo. Por eso digo que los artistas somos unos amargados [risas]. Cuando llegas a esa conclusión te hundes, un poco por lo menos. Eso no quiere decir que me tenga que rendir. Yo creo que el hecho de pensar que es posible que no se puedan solucionar los problemas no quiere decir que yo me vaya a resignar a convivir con ellos. Yo voy a seguir trabajando, luchando y siendo un bobo idealista para intentar cambiar las cosas aunque, lamentablemente, no creo que vaya a servir de demasiado.

P: “Mi estilo de vida es gorra y deportivas. La clase no está en cómo vistes, está en cómo miras”. ¿Cómo mira El Chojin?

R: Intento mirar con respeto y con curiosidad. El 100% de los problemas de convivencia que tenemos se solucionarían con respeto. No digo con amor, que sería la bomba, sino con un respeto real y sincero, no impostado. Constantemente creemos que lo que tenemos a nuestro alrededor es lo correcto y lo que está bien. También lo digo en este tema: "algo está mal cuando no encaja en tu criterio”... como el autobús naranja. Yo no entiendo qué lleva a una persona a levantarse una mañana y decir: 'no me gusta que haya niños que se sientan niñas, así que voy a pintar un autobús de naranja para que todo el mundo sepa que no me gusta'. ¿No tienes problemas en tu casa de verdad? ¿Por qué te tienes que meter en la casa de los demás? ¿Estamos locos? Esas cosas son las que nos orbitan constantemente y hacen que sea imposible una convivencia pacífica efectiva porque no nos respetamos.

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