La ley de la piqueta: una obra pone en peligro la plaza medieval "más bonita" de León
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la desprotección del patrimonio histórico

La ley de la piqueta: una obra pone en peligro la plaza medieval "más bonita" de León

Arrecia la polémica por la rehabilitación de la plaza del Grano, "única en Europa". El primer día de obras acaba con reventones en empedrado tradicional y tuberías de agua

Éramos pocos y parió la abuela. He aquí la mejor manera de definir el malestar vecinal, mezcla de estupor e indignación, generado por una de las obras vinculadas al patrimonio más polémicas de los últimos años, la de la rehabilitación de la plaza del Grano, situada en el casco histórico de León y famosa por su empedrado medieval. “Es una amplia plaza de origen medieval con suelo empedrado donde antiguamente se celebraba el mercado del grano y de diversos productos y herramientas agrícolas. Muchos piensan que es la plaza más bonita de la ciudad, por su aspecto y por la tranquilidad que se respira en ella”, según la web Visita León.

La controversia viene de lejos: el Ayuntamiento de León y las asociaciones en defensa del patrimonio llevan seis años tarifando a costa de la rehabilitación de la plaza. Este lunes, pocos días después de recibir el visto bueno de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, grúas, excavadoras y piquetas comenzaron las obras… de una manera un tanto errática: con la maquinaria pesada reventando tanto el empedrado tradicional… como varias tuberías subterráneas: los vecinos de la plaza y de varias calles de los alrededores, incluidos bares, permanecieron seis horas sin agua.

"Sabían que había un gran malestar con la obra y han entrado avasallando"

“La rotura de tuberías y otras canalizaciones es habitual en este tipo de actuaciones urbanísticas", aseguró el edil de Infraestructuras, José María López Benito, al ‘Diario de León’. La concejala de Urbanismo, Ana Franco, añadió que las obras se habían iniciado “con normalidad”. El alcalde de León, Antonio Silván (PP), "ha reconocido que se han producido desperfectos, pero minimiza sus consecuencias y asegura que quedarán reparados cuando termine la obra", según la SER.

​"Sabían que había un gran malestar con la obra y han decidido entrar avasallando e imponiendo un criterio a la fuerza: con la maquinaria pesada irrumpiendo en el empedrado, que es muy débil y se deteriora muy fácilmente", cuenta a El Confidencial José Luis Avello, arqueólogo y profesor de la Universidad de León.

Lo sucedido ha exacerbado una protesta vecinal que ya venía calentita, manifestaciones incluidas. Es "un atentado al patrimonio”, denunció en un comunicado la Plataforma Salvemos la Plaza del Grano. "Ha sido una demostración de fuerza del ayuntamiento. De seguir así, la plaza puede quedar hecha un solar", cuenta a este periódico Ángeles Murciego, portavoz de la plataforma.

El último reducto medieval

La palabra clave para entender el quilombo es 'empedrado'. El valor de la plaza leonesa está bajo los pies. "El empedrado medieval estaba hecho para caminar, para aguantar carros, lo típico de estas poblaciones hasta el siglo XVIII. Era de un material asequible que había en todas las riberas de los ríos", explica Avello. A medida que crecía y llegaban los vehículos pesados, el empedrado de la ciudad se fue sustituyendo por alquitrán, hormigón o cemento; salvo en un lugar de León, la plaza del Grano, "último reducto original" del suelo que pisaron los leoneses en la Edad Media. "Por eso es tan importante desde el punto de vista etnográfico. Además, está en el Camino de Santiago, patrimonio de la Humanidad", razona Avello.

La plaza del Grano es "única en Europa", según los autores de la anterior rehabilitación del empedrado (1989), realizada siguiendo técnicas tradicionales y poco intervencionistas, aunque el ayuntamiento ha apostado ahora por colocar planchas de hormigón debajo de los característicos cantos rodados.

Pero el remedio municipal puede ser peor que la enfermedad: "El problema de la plancha de hormigón es que no deja pasar el agua, la retiene y almacena; cuando el agua entre en contacto con los edificios de la plaza, de adobe y de ladrillo, generará humedades de abajo arriba y deteriorará las fachadas. Por contra, el canto rodado absorbe el agua, la traslada y la acaba expulsando al exterior, además de secar muy rápido", explica Avello.

"Es una mezcla de desprecio al patrimonio e ignorancia. Los políticos no ven el valor patrimonial de la plaza del Grano: solo ven piedras"

"Quiero trasladar a los leoneses un mensaje de tranquilidad, porque la intervención está siendo absolutamente respetuosa con los criterios de conservación y protección. El consistorio está tan interesado como todos en conservar esta plaza emblemática", afirma el alcalde leonés.

No obstante, Avello cree que la plaza no necesita una obra de estas dimensiones, sino meras labores de mantenimiento. "Bastaría con colocar bien las piedras y tapar los baches para que siguiera funcionando de maravilla... y gastando muy poco dinero. Se van a gastar cerca de 300.000 euros cuando se podría hacer por muchísimo menos y con poca mano de obra. Los especialistas que la arreglaron la última vez están dispuestos a hacerlo gratuitamente, siempre y cuando les pongan una brigada a su disposición", razona Avello.

Resumiendo: una plaza medieval única en Europa rodeada por unas excavadoras que, en principio, no parecen estar para muchas sutilezas. "Es una mezcla de desprecio al patrimonio e ignorancia. Los políticos no ven el valor patrimonial de la plaza del Grano: solo ven piedras", zanja Murciego.

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