vuelve el gran clásico distópico

La absurda odisea de '1984' de Orwell bajo el franquismo: censurada por pornográfica

La novela se cuela entre las más vendidas en EEUU y en España tras la victoria de Trump. Su publicación en nuestro país en 1950 chocó con la censura del modo más descabellado

Foto: Una lectora con un ejemplar de '1984' (Reuters)
Una lectora con un ejemplar de '1984' (Reuters)
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Que '1984' (George Orwell, 1949) es una novela política es una verdad como un templo. ¿El último ejemplo? Su inesperado ascenso a la lista de los libros más vendidos en EEUU y en España (el viernes era el libro más vendido en Amazon.es) tras el triunfo de Donald Trump. En efecto, 68 años después, conceptos orwellianos como "neolengua" y "Ministerio de la Verdad" siguen funcionando como espejo de la actualidad política.

Ahora que se discute si el gran clásico distópico de Orwell anticipa o no rasgos del trumpismo, es relevante rememorar la odisea vivida por '1984' para ser publicado en España bajo el franquismo. Contra todo pronóstico, la censura no dio importancia al contenido político del libro, sino ¡al sexual! En efecto, hay que tener la mente muy calenturienta para interpretar '1984' en clave de novela picante, pero así fue.


La editorial Destino solicitó a la Sección de Censura la publicación de 2.500 ejemplares de '1984' en 1950. Contra todo pronóstico, el contenido político del libro no fue un problema, al contrario: aunque se puede interpretar '1984' como un libro contra cualquier totalitarismo, la censura franquista se sumó a las interpretaciones políticas canónicas de la época (guerra fría): “La novela de Orwell parte de la ficción de un mundo dividido en tres ‘supertotalitarismos’ al estilo comunista, Oceanía, Eastasia y Eurasia, describiendo la vida infrahumana y esclavitud absoluta de los ciudadanos de Oceanía (léase Norteamérica e Inglaterra) de 1984”, escribió el censor.

"No es extraño que la censura española interprete la obra desde la perspectiva más favorecedora para el régimen franquista y no pusiera reparos de tipo político", escribe Alberto Lázaro en una investigación de la Universidad de Alcalá. Pero que el libro de Orwell no fuera subversivo políticamente, no significó su publicación: con la moral habíamos topado. "El censor encuentra objeciones de tipo moral. En su opinión la acción gira 'alrededor del tema del ‘crimen sexual’ cometido por un hombre y una mujer', lo que implica 'una serie de descripciones exactamente gráficas' que impide su autorización. Al ser muchas las tachaduras que recomienda el censor -más de veinte-, honestamente considera que su supresión afecta a la trama de la novela, por lo que aconseja que no se publique en esas condiciones", escribe Lázaro.

El censor encuentra objeciones de tipo moral en '1984'. En su opinión la acción gira 'alrededor del tema del ‘crimen sexual’ cometido por un hombre y una mujer

La editorial pidió la revisión del expediente censor dos años después. Lo hizo de un modo cuando menos curioso: alabando el anticomunismo del libro': “'1984' constituye un formidable alegato contra el régimen comunista, por lo cual está prohibida y es perseguida en todos los países de influencia soviética". He aquí, por tanto, todo un caramelito editorial para el régimen. De igual modo, Destino se ofreció a purgar todas las referencias sexuales, dado que "no afectan en nada al contenido esencial de la obra", sutil manera de decir que la interpretación sexual hecha por la censura franquista era un tanto rebuscada.

"Un nuevo censor insiste en los pasajes escabrosos de tipo sexual que hay que eliminar, pero autoriza su publicación. En efecto, en 1952, Destino publica 1984, traducida por Rafael Vázquez Zamora. Es una versión muy recortada que deja fuera los pasajes escabrosos que la censura ha indicado En la mayoría de los casos, se trata de referencias sexuales que surgen de la relación entre Winston y Julia. El primer corte está ya en el primer capítulo, cuando Winston se halla en uno de los Dos Minutos de Odio característicos de Oceanía y siente un fuerte rechazo hacia Julia, la muchacha que está junto a él", resume Lázaro en su estudio.

Portada de una edición de '1984'
Portada de una edición de '1984'

"Igualmente se censura la frase en la que Winston afirma que Julia no es más que una rebelde de cintura para abajo. A veces, los pasajes recortados son muy extensos, como el que narra el primer encuentro amoroso entre Winston y Julia en el campo. Más de cuarenta líneas con los detalles de cómo consigue Winston los favores de la joven Julia, se transforman, por obra del censor, en la escueta frase: 'Esta vez no hubo dificultad'", añade el investigador.

Y una maravillosa paradoja para rematar: la primera edición íntegra de '1984' publicada en España en castellano data de... 1984. Moraleja: es muy fácil ver el totalitarismo ajeno y muy difícil ver el propio.

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