20 aniversario

'Omega', el disco con el que Morente rompió el flamenco

Un documental y la reedición del álbum celebran las dos décadas de la publicación de este disco de culto que unió a Enrique Morente, Leonard Cohen, Federico García Lorca y Lagartija Nick

Foto: Enrique Morente y Leonard Cohen en el bar del Hptel Palace (Efe)
Enrique Morente y Leonard Cohen en el bar del Hptel Palace (Efe)

"La verdad es que yo tenía que haber sido rockero. Me he equivocado, pero en aquel tiempo se hacía lo que se podía", confesaba Enrique Morente en 1973. Entonces no sabía que más de dos décadas después el rock se iba a cruzar en su carrera e iba a formar parte de ella en la creación de uno de los discos más icónicos y transgresores de la música española. Se cumplen 20 años de la publicación de 'Omega', un álbum hoy de culto, pero que en su día vendió 50.000 copias y levantó encendidas críticas entre los más puristas.

'Omega' es un homenaje que reunió a Federico García Lorca, Leonard Cohen, Morente y Lagartija Nick y cambió la historia del flamenco y de la música, pero que empezó siendo una travesía llena de dudas y flechas y, sobre todo, de pasión y profunda libertad. Un documental, dirigido por José Sánchez-Montes y Gervasio Iglesias, llega hoy a las salas de cine, tras su paso por el Festival In-Edit de Barcelona, para recordar cómo fue la génesis y el proceso de creación de este hito de la música. Además, el 25 de noviembre se publica la reedición del disco remasterizado con material inédito. 

'Omega', el disco con el que Morente rompió el flamenco

Morente, fiel a la tradición del cante jondo, nunca había dejado de experimentar. Su emocionante voz se había unido a los sonidos magrebíes, a las notas del jazz o a un coro búlgaro. Tenía claro, ya en los setenta como recuerda en el documental, que "el cante, como cualquier otro arte, no debe servir para la minoría, debe servir para la mayoría (...). La música para la minoría deberían ser las músicas malas". Entonces los ortodoxos ya le decían "asesino del cante", pero el cantaor granadino siempre tuvo claro que lo importante de la revolución era la reacción. Y 'Omega' es fiel a ese patrón y a la libertad de la que hizo gala toda su vida. "Muchas veces también se hacen cosas para molestar porque molestar, muchas veces, es muy necesario", aseguró en la misma entrevista.

Por eso, cuando en 1992 Alberto Manzano, biógrafo oficial, traductor y amigo de Cohen, le propone llevar las canciones del canadiense al flamenco como regalo por su 60 cumpleaños no dejó escapar la oportunidad. No era un presente menor porque el flamenco, la guitarra y Lorca eran la espina dorsal de la vida y la creación del canadiense, tal y como contó en su discurso al recoger el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2011. Con apenas 15 años, de visita en la casa de su madre en Montreal, un día escuchó a un joven tocar la guitarra flamenca desde la ventana. "Estaba rodeado de dos o tres chicas y chicos que le escuchaban. Y me encantó cómo tocaba. Había algo en su manera de tocar que me cautivó. Yo quería tocar así y sabía que nunca sería capaz. Así que me senté allí un rato con los que le escuchaban y cuando se hizo un silencio, un silencio apropiado, le pregunté si me daría clases de guitarra", contó entonces. 

Era el 'hispano de Montreal'. Durante tres días fue a su casa a enseñarle la magia de seis únicos acordes. Al cuarto no apareció. Le llamó a su pensión y se había suicidado. "Ahora desvelo algo que nunca había contado en público. Esos seis acordes, esa pauta de sonido de la guitarra han sido la base de todas mis canciones y de toda mi música", agregó en Oviedo. Poco después, con 15 o 16 años, se topó en una librería de segunda mano con un libro de Lorca. "Encontré ahí algo que resonaba en mi corazón. Era el universo que yo habitaba , por lo que decidí convertirlo en mi hermano. De hecho llamé a mi hija Lorca".

'Omega', el disco con el que Morente rompió el flamenco

Esa esencia flamenca la supo ver Enrique Morente cuando Manzano le puso algunas canciones de los primeros discos de Cohen. Fue lo que le cautivó. El círculo siguió redondeando su forma cuando Cohen escuchó los trabajos de Morente. "Esto es como si Ray Charles cantara una de mis canciones", dijo. En 1993 ambos músicos se conocieron en el bar del Hotel Palace. "Para ser exactos, el bar donde Lorca solía ir a beber. Y nos presentamos nuestros mutuos respetos", recordaba Cohen en una entrevista de 1997 recuperada en el documental. 

Estrella Morente cuenta como desde entonces Cohen empezó a estar cada vez más presente en el universo de su padre. "Recuerdo un verano de mucha calor. Mis hermanos eran muy pequeños. José Enrique estaba en el carrito y Soleá y yo estábamos haciendo un castillo de arena en la orilla de la playa, y recuerdo a mi padre llamarnos y pedirnos que le hiciésemos el compás para hacer 'Pequeño vals vienés'. Lo hizo tantas veces, y lo hicimos tantas veces con él, que un día que se lo escuchamos a Leonard Cohen, Soleá y yo le dijimos: 'papa, este hombre te ha copiado el tema", recuerda entre risas. Su hermana Soleá viaja incluso más atrás y rememora la primera vez que escuchó a Cohen en un viaje en coche en verano. Su padre, que normalmente amenizaba los viajes con cante jondo y RNE a todo volumen "para que nos enterásemos de qué iba la vida", mientras ella y su hermana mayor leían medio a escondidas la Sóper Pop y escuchaban en el walkman a los artistas pop del momento, les puso al canadiense. "Nos impresionó muchísimo. Ese fue el primer contacto con 'Omega'. Escuchar el primer disco de Cohen nos dejó fascinandas y hemos terminando cantando sus canciones hasta hoy", cuenta a El Confidencial.

'Omega', el disco con el que Morente rompió el flamenco

En 1994 Lagartija Nick estaba a punto de publicar su tercer disco, 'Su'. Su estilo rock y neopunk ya comenzaba a ser reconocido y surgió la posibilidad de colaborar con Morente. Fue un año después cuando se convirtió en una realidad. Estaba naciendo 'Omega'. Allí estaban Aurora y Estrella, con 14 años, haciendo coros y palmas, Soleá con 9 o 10 haciendo los deberes junto a su madre y Kiki apretando los botones y cogiendo todo lo que se pusiera cerca de su mano. "Hemos estado desde cero en 'Omega', lo hemos disfrutado muchísimo y hoy en día estoy muy contenta y feliz de ver la joya y el icono que es. Es una joya de trabajo que pasará a la historia y un disco súper actual. Parece que se ha hecho hoy", señala su mujer, Aurora Morente, a este periódico. Dice que lo primero que pensó cuando su marido le contó el proyecto fue: "ya estamos liados con otro tsunami", y le brillan los ojos al añadir: "me gustaría mucho saber qué estaría manipulando hoy porque este disco seguirá siendo actual dentro de 20 años".

El día 1 de 'Omega' para Antonio Arias, líder de Lagartija Nick, fue ese primer ensayo. "Yo esperaba que trajera a un guitarrista flamenco o algo, pero trajo a su mujer y a su hija, a Aurora y Estrella. Pensé, al venir con ellas, que si esto les gustaba íbamos para adelante. Al terminar la canción, 'Omega' ['Omega. Poema para los muertos', de Lorca], dijo: 'aquí hay un tema'. Y allí dijo que había maquetado otra canción de Cohen: 'Pequeño vals vienés'. Así encontramos la dirección. En el mismo día no solo conseguimos una canción sino una dirección". Lorca fue quien les dio la voz. Fue la cuadratura del círculo, o como dice Estrella, "Omega' es el grito que Lorca hubiese pegado"​. "Omega' es una tesis doctoral de Enrique sobre Lorca", añade Arias.

Aun así, no fue un proceso fácil. Eric, el baterista de Lagartija, dejó el grupo y se fue con Los Planetas, las dudas iban surgiendo y llegó la polémica actuación del Teatro Albéniz de Madrid. Fue el 28 de febrero de 1996. Morente y Tomatito daban un concierto y decidieron que en los bises saldría Lagartija Nick también para enseñar lo que estaban haciendo. La bronca no se hizo esperar. Abucheos, gritos, insultos... "Nos sirve para demostrar cómo fue todo, pero la culpa no fue de la gente. No sabía lo que íbamos a hacer. La gente fue a ver un bolazo de Enrique y Tomatito y, de pronto, se abre el telón y no podía creerlo. Vimos que habíamos tocado en un punto en el que no sabíamos por qué pero dolía. Les faltó darnos hasta en el cielo de la boca", añade Arias.

'Omega', el disco con el que Morente rompió el flamenco

No acabaron ahí los problemas. Cuando en Arias llevó la maqueta a Sony para que publicaran el disco el no fue categórico. "Fueron los cuatro minutos más tensos", recuerda en el documental. "En aquellos tiempos todavía existían los sacrilegios". Al final, fue el sello El Europeo el que editó 'Omega', gracias al mecenazgo del empresario inmobiliario y arquitecto polaco Antonio Idzikowski. El disco se grabó entre 1995 y 1996. Indefectiblemente ​estuvo marcado por la muerte de la madre de Morente, la que decía que su hijo había salido cantaor porque lo parió mirando a la Torre de la Vela. Ese sentimiento se mete en el tuétano del álbum. Para Arias "él experimenta ese dolor creando una estructura nueva para 'Omega". 

El disco se publicó en diciembre de 1996. Junto a los poemas de Lorca, incluyó los temas de Cohen 'First we take in Manhattan', 'Take this waltz', 'Priests' (una canción que nunca salió al mercado cantada por Cohen, solo la han grabado Morente, Richie Havens y Judy Collins) y 'Hallelujah' -la nueva reedición incluye otros temas inéditos que se quedaron en un cajón como 'Dama errante'-. Recibió innumerables críticas en España mientras fuera iba siendo cada vez más reconocido. El velo del purismo fue cayendo y se convirtió poco a poco en el mito que hoy es. De hecho, Sonic Youth colaboró en un directo de 'Omega' en 2005 y lo tocaron en el Primavera y el Festival de Benicassim en 2008. 

'Omega', el disco con el que Morente rompió el flamenco

"No recuerdo haberme perdido nada de 'Omega'. Lo viví todo desde el principio. Me cuesta trabajo encontrar un momento donde no esté presente y eso me hace mucha ilusión, desde el primer ensayo hasta los últimos conciertos pasando por todo el proceso de creación. Para mí ha sido muy importante ser un fleco más de ese mantón bordado con hilos de creación y de fantasía eterna que es 'Omega", afirma Estrella a este diario. Lo define como "un trabajo redondo, eterno y único, y como todas las cosas importantes que suceden esta vida tuvo su parte de complicación para que después la luz y el brillo sean eternos".

Soleá, por su parte, reconoce que tanto le ha marcado esa época que su carrera se ha construido en torno a ese terreno rockero y de fusión que empezó su padre. "Yo diría que 'Omega' es una actitud en la vida de defender lo que uno cree y piensa y hacer lo que a uno le dé la gana. ¿Por qué regirse por el purismo, la etiqueta, el sistema dominante, el régimen, el género? Ninguno de ellos tres lo siguieron. Hicieron lo que les dio la gana. La vida los unió y mi padre quiso hacer este trabajo porque creía en él. Admiro mucho la valentía de este tipo de artistas que abren puertas a nuevos mundos". "El disco nos dio inmortalidad. Si se es inmortal con Cohen, Morente, Lorca y mi hermano, ¿quién quiere la vida siendo la muerte tan atractiva?", zanja Arias.

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