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'Todo sobre el asado', el mejor (y más hilarante) documental sobre comer carne
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estreno el 21 de julio

'Todo sobre el asado', el mejor (y más hilarante) documental sobre comer carne

Una película viaja al fondo del gran fenómeno folclórico, social y gastronómico argentino: la ingestión de asados. Entre el homenaje y la parodia a la parrilla

Foto: Fotograma de 'Todo sobre el asado'
Fotograma de 'Todo sobre el asado'

La religión favorita de los argentinos no es el peronismo, sino el asadismo. El asadismo tiene templos (las parrillas), feligreses enardecidos (los carnívoros) y sumos sacerdotes (los parrilleros). Como toda buena religión, el asadismo también tiene teólogos puristas y escolásticos: si usted cree que la existencia (o no) de un dios es un asunto controvertido y de gran complejidad teológica, es porque nunca ha visto una discusión entre parrilleros sobre cómo freír correctamente una vaca… En efecto, el locurón.

‘Todo sobre el asado’, sensacional documental de Mariano Cohn y Gastón Duprat que se estrena este viernes, es un viaje al fondo del gran fenómeno gastronómico argentino: la ingesta masiva de vacas a la parrilla rodeado de familiares y amigos. Cohn y Duprat no son unos cualquiera: son los directores de otra joyita (de ficción) estrenada recientemente, 'El ciudadano ilustre'.

Cuando decimos que los directores argentinos llegan hasta el fondo del asado lo decimos literalmente: Cohn y Duprat analizan el asadismo desde todos los lados posibles (histórico, social, político, folclórico) y con la ayuda de todos los tipos posibles de 'frikis' de barbacoa: el parrillero sectario, el baladista que canta a la carne, el académico enfebrecido, la vegana melancólica, el youtuber estrella, el hipster achicharrado y hasta una dentista que explica que la halitosis de asado puede expandirse hasta tres metros a la redonda (y no es un chiste). Todo ello narrado desde el punto medio entre el homenaje y la parodia.

placeholder Experto en barbacoas
Experto en barbacoas

“Nuestro objetivo es sacar a relucir las contradicciones. Desacralizar la tradición”, cuenta el director Mariano Cohn, que presentó el filme en el Festival de San Sebastián. “La idea era sacudir el tema”, añade Gastón Duprat. “Todo el mundo en Argentina tiene una opinión sobre el asado; todos creen saber mucho… sepan o no algo”, afirman los directores.

En Argentina todo lleva carne. Vemos a un tipo que dice haber ido a más de 3.000 barbacoas e ingerido una tonelada y media de carne. Nadie come más vaca al año en el mundo que un argentino, de ahí que la heroína trágica del filme sea una académica vegana que ve barbarie donde el resto del país ve verbena folclórica.

Todo el mundo en Argentina tiene una opinión sobre el asado; todos creen saber mucho… sepan o no algo


Pero si alucinantes son las disputas entre parrilleros sobre cuál es la manera más pura y auténtica de cocinar al animal –cual flamencólogos locos dispuestos a excomulgar a aquel que pisotee la tradición-, qué decir del antropólogo y psicoanalista que aparece para revelar la verdad oculta de las barbacoas. Atentos a su respuesta a la "pregunta del millón":

-¿El chorizo se pincha o no se pincha?"

-Alrededor de la tecnología culinaria del chorizo se juegan una gran cantidad de saberes. Es una especie de versión a la parrilla de quién la tiene más larga, quién mea más lejos; dentro de esto se inscribe la profunda discusión metafísica sobre si el chorizo se pincha o no se pincha.

Dicho lo cual, el psiconalista procede a lanzar una simpática teoría sobre por qué los hombres prefieren las barbacoas en las que solo están sus amigotes: porque aquello es en realidad una ceremonia homosexual cuyo objeto es, ejem, comerse las salchichas. Palabra de académico. En serio.

placeholder Matarife argentino
Matarife argentino

Preguntados sobre el trasfondo político del documental, los directores rememoran una anécdota que se quedó fuera del metraje: "Galtieri, último presidente de la dictadura militar, organizaba parrilladas para cientos de personas con el siguiente menú: asado con whisky. Parece que algunos nostálgicos siguen tomándolo así".

Ah, en la película también se explica que se puede saber si uno es de izquierdas o de derechas según pida la carne mucho o poco hecha. Y hasta aquí podemos leer. Más información en sus cines.

La religión favorita de los argentinos no es el peronismo, sino el asadismo. El asadismo tiene templos (las parrillas), feligreses enardecidos (los carnívoros) y sumos sacerdotes (los parrilleros). Como toda buena religión, el asadismo también tiene teólogos puristas y escolásticos: si usted cree que la existencia (o no) de un dios es un asunto controvertido y de gran complejidad teológica, es porque nunca ha visto una discusión entre parrilleros sobre cómo freír correctamente una vaca… En efecto, el locurón.

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