Yo amé a un rojo. La película falangista maldita que Franco decidió enterrar
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Yo amé a un rojo. La película falangista maldita que Franco decidió enterrar

El drama bélico 'Rojo y negro' (1942), del falangista Carlos Arévalo, desapareció al poco de estrenarse. Un festival lo proyecta ahora tras reaparecer medio siglo después

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Conchita Montenegro, protagonista de 'Rojo y negro'

Chico conoce chica en su más tierna infancia. Chico se enamora de chica y chica se enamora de chico. Chico se hace de izquierdas durante la II República y chica se afilia a la Falange Española. Estalla la guerra. Chica milita de quintacolumnista en Madrid y acaba en una checa donde la tratan de mala manera. Chico intenta rescatarla. Todo acaba fatal...

Bienvenidos a una de las películas malditas de la guerra civil, 'Rojo y negro' (1942), del directorCarlos Arévalo, y no sólo por tratarse de la única ficción 100% falangista de la época, sino porquela película desapareciómisteriosamente tressemanas después de su estreno, en mayo de 1942, en el cine Capitol de Madrid. ¿Quién decidióenterrar el filme?

'Rojo y negro'

'Rojo y negro' no fue censurara ni prohibida oficialmente, pero todo indica que fueenterradapor el régimen franquista. Quizáno era suficientemente propagandística para lo que se destilaba en España en 1942. "No hay constancia en el expediente de las causas de la prohibición de 'Rojo y negro'. A mi juicio se produjo porque el argumento muestra al protagonista, miliciano del Frente Popular, como una persona normal, capaz de enamorarse y de tener arranques heroicos. Admitir esto significaba tanto como reconocer que la guerra civil había sido una lucha entre personas de diferente ideología y no una contienda entre Dios y el diablo”, escribe Rosa Añover en 'Censura y guerra civil en el cine español (1939-1945).

"Obra profundamente esquiva para su rentabilización en clave política y propagandística, ['Rojo y negro'] respiraba quizás demasiada ambigüedad para el sector militar del régimen, que podía ver en ella un equívoco manifiesto falangista al estrenarse la película, precisamente, durante el mes en que arreciaban las presiones del ejército sobre Franco para contrarrestar el poder de Falange”, en opinión del crítico Carlos Heredero.

El protagonista, miliciano del Frente Popular, es una persona normal, capaz de enamorarse y de tener arranques heroicos

El escritor e historiador Juan Antonio Ríos Carratalálo explicó así:"Gracias a un documentado artículo de Alberto Elena y un interesante trabajo publicado en Internet por José Lorenzo García Fernández, la supuesta censura o prohibición de la película de Carlos Arévalo ha quedado como un falso lugar común. Sin embargo, durante el estreno y los días posteriores hubo serios problemas que desembocaron en la retirada del filme por parte de la productora CEPICSA.

A los argumentos esgrimidos en los citados artículos, cabe añadir el testimonio de Arturo Marcos Tejedor, que en su calidad de empleado de la productora asistió al estreno y me habló del malestar de los militares ante una película, supuestamente propagandística, que les ignoraba y presentaba un final polémico. Algunas voces airadas llegaron hasta El Pardo, donde el general Franco asistió a una proyección privada deRojo y Negro. El desenlace de la historia nos permite suponer la opinión de tan singular espectador. Carlos Arévalo había perdido la oportunidad de dirigirRazay, por el contrario, se había empeñado en sacar adelanteRojo y Negro. En una temprana fecha, la primavera de 1942, ya sabía que su futuro en el cine iba a ser problemático".

La FilmotecaEspañola encontró por casualidad una copia de 'Rojo y negro' en los años noventa, lo que permitió restaurar el filme y quesea ahora una de las películas estrella(por poco vista en la gran pantalla) de uno de los ciclos del festival Documenta Madrid: '1936-1939', la guerra filmada', repaso alosdocumentales y ficciones más característicos del conflicto bélico español.

"Con el presente ciclo, Documenta Madrid propone un repaso por las diferentes y valiosas maneras de abordar desde el cine un conflicto sobre el que volvieron su cámara cineastas de todo el mundo y que, pese al tiempo transcurrido, aún sigue ejerciendo una especial fascinación", cuenta Laura G. Vaquero en el texto que introduceun ciclo que incluye filmes como 'Morir en Madrid' (1962), 'Tierra de España' (1937) o 'Las cajas españolas' (2004). A vueltas con la guerra civil ochenta años después.

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