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Los cinco mayores “palos” al ego del rapero Kanye West
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¿Es un pájaro? ¿Es un avión?

Los cinco mayores “palos” al ego del rapero Kanye West

El cantante estadounidense publica 'The Life Of Pablo', un disco gafado que no impresiona a la crítica

Foto: Kanye West
Kanye West

Tres preguntas para hacer mirando al cielo: ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es la autoestima de Kanye West desplomándose a trescientos por hora? 2016 está siendo el peor año para las finanzas, el sistema nervioso y el prestigio artístico de la estrella del hip-hop. De momento, en estos dos meses son todo malas noticias, empezando por el caótico lanzamiento de su nuevo álbum, ’The Life Of Pablo’, distribuido exclusivamente por el servicio de streaming Tidal. El músico retrasó su lanzamiento para obligar a sus fans a suscribirse a la empresa, pero muchos le hicieron caso y ni siquiera así lograron hacerse con el disco a tiempo. Debido a su fiasco de su estreno, batió récords de piratería. Si monta un circo, le crecen los los enanos. Aquí los cinco principales reveses del rapero en 2016:

Rechazo a ‘Life of Pablo’

El autor de 'Stronger' es uno de los artistas más mimados por la crítica musical internacional. Ya desde su primer álbum, ‘The College Dropout’ (2004), se acostumbró a protagonizar portadas, recibir premios y ocupar los lugares más altos en las listas de “mejores álbumes del año”. Esta vez, en cambio, le han llovido los palos desde los medios que solían jalearle. “Suena más como un conjunto de bocetos, que como un álbum terminado”, señala el Chicago Tribune. “Estamos ante un trabajo irregular: la suma total no trasciende el valor de sus partes, todo lo contrario de lo que ocurría con ‘My Dark Twisted Fantasy’, su última obra maestra”, explica Mojo. “Hay grandes rimas y estrofas aquí y allá, pero de manera periódica te asalta la sensación de que esta vez no tenía mucho que de decir, o al menos no mucho que no hubiera dicho ya”, sentencia The Guardian, que salva la pieza “No More Parties in L.A.”, con colaboración de Kendrick Lamar.

Deuda de 53 millones de dólares

Parece mentira, pero se las ha apañado para acumular una deuda considerable, a pesar de su éxito en el planeta pop y de estar casado con la millonaria Kim Kardashian. ¿El motivo? Su ida de olla persiguiendo sus visiones en el mundo de la moda. Su primera marca, Pastelle, tuvo que cerrar en 2009, después de solo siete meses de actividad. Dos años años más tarde, hizo un intento en la alta costura femenina, bajo su propio nombre, pero su primera colección ni siquiera llegó a las tiendas. Triunfó su línea de zapatillas para Nike, pero no supo negociar un porcentaje de las ventas. así que cambió de tren para firmar con Adidas. En todo caso, descubrió de la peor forma posible los altos costes de irrumpir en el mundo de la moda. “Los músicos suelen ser pésimos inversores, se rodean de gente (normalmente músicos fracasados) que les dice que todo está bien. Tienen ego y dinero, pero nadie capaz de hacer un plan quinquenal competente”, explica Jane King, jefa de inversiones de la prestigiosa Fairfield Financial Advisors, en la revista Vanity Fair. Por eso el mes pasado sorprendió con el anuncio de que debía 53 millones de dólares.

Dice así: "Hace pocos días, en la New York Fashion Week, montó un megashow de moda con ínfulas políticas (referencias a los migrantes que cruzan el Mediterráneo, saludos de los Panteras Negras, etcétera). Contó con mil extras, uno de los cuales le sacó los colores en la web Jezebel contando que le habían manejado como a un refugiado de Ruanda, vistiéndole con ropa de segunda mano, tratándole "como en una cadena de montaje" y ofreciendo como único sustento de media jornada de trabajo un sandwich del Subway".

El silencio de Mark Zuckerberg

El pasado 14 de febrero, Kanye West pedía públicamente, vía su cuenta de Twitter, que el máximo responsable de Facebook invirtiera mil millones de dólares en “ideas de Kanye West”. Ante el silencio del magnate, el músico se fue calentando, hasta el punto de describirse como “el Disney de esta generación” y de animar a sus seguidores a que presionaran a Zuckerberg a través de cualquier red social. Las respuesta del empresario fue sutil, pero contundente, por medio de un “me gusta” al tuit de Steven Grimm, ex ingeniero de software de Facebook. El mensaje decía: “Querido Kanye West: si vas a pedir mil millones de dólares al jefe de Facebook, quizá es mejor que no lo hagas a través de Twitter”. El gran beneficiado de este intercambio fue el encargado de redes de Pizza Hut, que ofreció a West un trabajo en uno de sus restaurantes, pidiendo que comenzara al día siguiente a las nueve en punto. El pasado quince de febrero, West se vuelve chalado del todo y sube el siguiente mensaje, dividido en dos tuits y dirigido a los presidentes de empresas de Silicon Valley: “Todos ustedes en San Francisco escuchan rap en sus hogares pero nunca ayudan a los verdaderos artistas. Prefieren abrir una escuela en África y aparentar que realmente están ayudando al país”. Agüita.

Cabreo por su defensa de Bill Cosby

¿Cómo puede uno cabrear a la mitad de Twitter con solo cuatro palabras? Kanye West tiene la receta. Basta con decir “Bill Cosby es inocente”. El mítico actor está pendiente de juicio, acusado de violar a cincuenta mujeres. "Kanye, por favor, no hagas esto", escribió una de sus decepcionadas seguidoras. "Cada vez es más difícil seguir amándote porque eres cada vez más espeso”, explicó otro. La humorista Sarah Silverman le replicó con el siguiente mensaje: “Kanye, no puedes estar hablando en serio. Se trata de cincuenta mujeres, la mayoría con nada que ganar”. Silverman hacía referencia a que gran parte de los presuntos delitos fueron cometidos en los años setenta y ochenta, por los que habrían prescrito, según la ley estadounidense. “¿Estamos seguros de que Kanye no es un personaje de ‘Zoolander’?”, escribió Billy Eichner, actor de televisión. “Hay formas más sencillas de conseguir un trending topic”, le reprochaba el cómico Patton Oswalt, voz del ratón protagonista de ‘Ratatouille’.

Perdida de nervios en televisión

Otro serio descalabro de relaciones públicas ocurrió en su reciente aparición en el programa Saturday Night Live. El rapero había preparado un escenario especial, que incluía pedazos de papel brillante, que algunos operarios decidieron retirar porque causaba reflejos indeseados con su sistema de iluminación. Poco después emergió un audio, donde West perdía los nervios y gritaba “que os jodan” a los operarios, a quienes describir como “hijos de puta”. En las últimas semanas , se multiplican los rumores que de ha perdido el control otras veces, por ejemplo ante empleados del lujoso hotel Waldorf Astoria de Nueva York, donde supuestamente se puso a aullar “Soy Kanye West, mi mujer es Kim Kardashian”, hasta el punto de despertar a su propia familia, según la revista InTouch. También crecen las noticias que apuntan a un inminente divorcio de la pareja por el errático comportamiento del rapero.

Tres preguntas para hacer mirando al cielo: ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es la autoestima de Kanye West desplomándose a trescientos por hora? 2016 está siendo el peor año para las finanzas, el sistema nervioso y el prestigio artístico de la estrella del hip-hop. De momento, en estos dos meses son todo malas noticias, empezando por el caótico lanzamiento de su nuevo álbum, ’The Life Of Pablo’, distribuido exclusivamente por el servicio de streaming Tidal. El músico retrasó su lanzamiento para obligar a sus fans a suscribirse a la empresa, pero muchos le hicieron caso y ni siquiera así lograron hacerse con el disco a tiempo. Debido a su fiasco de su estreno, batió récords de piratería. Si monta un circo, le crecen los los enanos. Aquí los cinco principales reveses del rapero en 2016:

Música Rap Mark Zuckerberg
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