40 años de la muerte del dictador

De “centinela de Occidente” a “falo incomparable”, todas las loas a Franco

Cada aniversario del fallecimiento del Generalísimo viene acompañado de artículos en contra de su legado, pero también a favor. Guía rápida de los elogios más exagerados recibidos por el militar

Foto: Manifestación en Madrid el 20-N de 2014 (AP)
Manifestación en Madrid el 20-N de 2014 (AP)
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Todos los años celebramos (o no) la muerte de Francisco Franco; pero este no es un aniversario cualquiera: el viernes se cumplen 40 años del fallecimiento del dictador. Tiempo, por tanto, de balance. Hora de que se multipliquen los perfiles elogiosos o críticos sobre su figura. Pero dado que en 2015 predominarán las visiones sombrías sobre el franquismo, quizá toque echar un cable a los seguidores del Caudillo. He aquí una lista con los elogios más encendidos recibidos por Francisco Franco, como guía para escritores e historiadores revisionistas en estos momentos difíciles.    

Franco acumuló tantos títulos durante su carrera que obligó a sus apologistas a forzar la máquina de la lisonja para estar a la altura. En efecto, dado que el dictador fue Generalísimo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y Caudillo de España y de la Cruzada, no parecía sencillo superar por la vía retórica tales distinciones oficiales, pero se logró, vaya si se logró.

Enviado de Dios

El Caudillo llegó a ser comparado en vida con Alejandro Magno, Julio César, Napoleón, Jenofonte, Cristobal Colón, el apóstol San Pablo y hasta con el mismísimo superhombre de Nietzsche

El Caudillo llegó a ser comparado con Alejandro Magno, Julio César, Napoleón, Jenofonte, Cristobal Colón y el superhombre de Nietzsche

Quizá por temor a quedarse cortos en el panegírico, los franquistas tendieron a a comparar a Franco con una figura histórica difícilmente repetible: Jesucristo, ya fuera señalando los parecidos éticos entre ambos, asegurando que el Caudillo era el auténtico Mesías o retorciendo lo teológico, lo cristiano y lo metafísico hasta límites disparatados. Los ejemplos se cuentan por centenares:

"Sus palabras son casi hechos, sus gestos son casi acciones, ¿cabe elocuencia más alta y más perfecta? Como que esta es la fórmula misma de la elocuencia de Dios, cuyas palabras, según los teólogos, obran lo mismo que dicen" (José María Pemán, escritor y periodista).

Franco y su mujer, Carmen Polo. (Foto: Gtresonline)
Franco y su mujer, Carmen Polo. (Foto: Gtresonline)

“Franco es el enviado de Dios” (José Millán-Astray, fundador de la Legión).

“Franco es el Niño Jesús en el portal de Belén” (Luis Fernández de Córdoba, duque de Medinacelli).

“Es el instrumento de los planes de Dios sobre la Tierra” (Isidro Gomá y Tomás, cardenal primado de España durante la Guerra Civil).

“El que no admita que la vida del Caudillo fue señalada por el supremo ser comete blasfemia” (Bárcena Quesada, general).

Franco es el Niño Jesús en el portal de Belén

El problema de asegurar alegremente que Franco era el enviado de Dios en la Tierra es que no era fácil ir más allá; de ahí que los palmeros del Régimen cayeran en lo disparatado con facilidad:

"El Caudillo es el sol" (Álvaro Cunqueiro Mora, novelista y poeta). 

"Es el hijo del Padre todopoderoso. La estilográfica más poderosa de España. Es su falo incomparable" (Ernesto Giménez Caballero, escritor y procurador en Cortes).

Falo incomparable, sí, han leído bien. 

Todos los pelotas del dictador

Otra categoría destacada fue la del peloteo descarnado. Hablamos de muestras de servilismo tan caninas que, vistas ahora, mutan en joyas del humorismo involuntario:

"Nunca he incensado con tanta satisfacción como lo hago con su excelencia" (Leopoldo Eijo Garay, obispo de Madrid-Alcalá). 

"La manera de ser de Franco constituía una singularidad de tal calibre que llegaba a la suma rareza entre la especie humana" (Enrique Fontana Codina, ministro de Comercio).

Por no hablar de aquel discurso en el que el almirante Luis Carrero Blanco se pasó claramente de frenada: "Teniendo la inmensa merced de un Caudillo excepcional que solo podemos valorar como uno de esos regalos que, por algo muy grande, hace la Providencia a las naciones cada tres o cuatro siglos".

Nunca he incensado con tanta satisfacción como lo hago con su excelencia

Cuesta abajo y sin frenos

Mención aparte merece una categoría que podríamos denominar 'idas totales de olla'. Atentos:

 “Yo ofrecí todo mi cuerpo, todos mis órganos, porque quería que me trasplantaran el cerebro de Franco. Era un hombre irrepetible y yo sabía que si él desaparecía, este país se iba a pique. Y a los resultados me remito” (José Luis Pita Caruncho, ciudadano gallego).

“La demostración de que Franco fue superior a Napoleón, César, Alejandro, Carlomagno y Flash Gordon está al alcance de un niño” (Jesús Flores Thies, teniente coronel).

“Queda franquismo para el año 2000 y hasta para el año 3000” (Blas Piñar).

Queda franquismo para el año 2000 y hasta para el año 3000

La Universidad Pompeu Fabra elaboró un informe sobre el franquismo ('Antología para un Caudillo') que recogía las principales lisonjas dedicadas en vida a Francisco Franco. No resulta sencillo elegir, pero ahí van las tres favoritas de este reportero.

La primera destaca por su clasicismo: "Centinela de Occidente".

La segunda sobresale por lo inquietante: "Timonel de la dulce sonrisa".

Y la tercera pasará a la historia por su guiño profético a 'Juego de Tronos', "Vencedor del Dragón de siete colas"

Moraleja: ser apologista del Caudillo en 2015 es una tarea titánica. En efecto, igualar los hitos retóricos de los buenos tiempos es una misión tan imposible como frustrante. Toda nuestra solidaridad con los hagiógrafos por su homérico esfuerzo.  

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