en la meca del cómic

Marvel contrata a nuestras superheroínas

La española Natacha Bustos aterriza en Marvel para trabajar en 'Moon Girl and Devil Dinosaur' y sigue los pasos de Emma Ríos, la primera mujer española que entró en el gigante mundial del cómic

Foto: 'Moon Girl and Devil Dinosaur', cómic de Marvel en el que participa Natacha Bustos
'Moon Girl and Devil Dinosaur', cómic de Marvel en el que participa Natacha Bustos

Emma Ríos ha trabajado en la Oficina de Héroes Urbanos. Natacha Bustos acaba de aterrizar en un departamento cercano poblado por dinosaurios y niñas nerds. Son la primera y la última españolas que ha entrado en Marvel, el gigante mundial de los cómics y los superhéroes. Y dos de las mujeres que han demostrado sus superpoderes en un mundo mayoritariamente masculino, a pesar de que en los últimos tiempos se está abriendo al mercado femenino bien sea por estrategia comercial o por convencimiento.

Ríos fue la primera española en pisar el imperio Marvel y uno de los nombres más importantes del cómic patrio. No es raro ya que, cuenta, aprendió a leer con los tebeos que había en su casa. En 2007 entró de manera profesional en el mundo del cómic de la mano de Warren Ellis y dejó su estudio de arquitectura. Fue con "un currito mileurista" para hacer una miniserie para Boom! Studios y antes de terminarla, llegó la llamada de Marvel. Spiderman, Capitana Marvel o Runaways fueron algunas de las series para las que dibujó. "En cuanto a trabajo de encargo Marvel es lo más. Estuve cuatro años y fue como una segunda universidad. Quería saber cómo era el mercado y qué se movía allí y, realmente, es un poco abrumador. Pero me permitió estabilizarme económicamente y saltar al cómic independiente", explica.

'Bella Muerte', de Emma Ríos
'Bella Muerte', de Emma Ríos

Fue por lo que decidió dejar Marvel: quería ser Emma Ríos. "Trabajar para Marvel o DC está muy bien si quieres trabajar para franquicias. Pagan bien y no te preocupas por nada, pero nada te pertenece. Nada es tuyo. Yo no quería terminar ahí. Quería convertirme en un autor propio y hacer mi propio trabajo". Aceptar el riesgo le salió de la mejor forma posible. Empezó a publicar, junto a Kelly Sue DeConnickPretty Deadly/Bella Muerte (Image en EEUU y Astiberri en España). Salió a finales de 2013 y vendieron 60.000 ejemplares. O lo que es lo mismo: un auténtico fenómeno que les cambió la vida. Han publicado el primer arco con cinco volúmenes y en noviembre saldrá el segundo. Además, esta coeditando con Brandon Graham la revista Island, donde ha publicado su primera serie hecha 100% por ella, titulada ID, y está escribiendo Mirrow, un cómic junto a la artista malasia Hwei Lin.

'Moon Girl and Devil Dinosaur', serie de Marvel en la que trabaja Natacha Bustos
'Moon Girl and Devil Dinosaur', serie de Marvel en la que trabaja Natacha Bustos

Natacha Bustos ha cogido su testigo en Marvel. En el Salón del Cómic de Barcelona conoció a un editor americano que la invitó a colaborar en un comicbook titulado Strange Sports Stories #3, para el que hizo ocho páginas junto a otros dibujantes y autores. Así conoció a Brandon Montclare, y después a Dennis Hoppeless con quien hizo Spider Woman #10 (a la venta a finales de este mes). De ahí surgió la oportunidad de formar parte del equipo de Moon Girl and Devil Dinosaur, su entrada por la puerta grande en el gigante estadounidense.

"Marvel es una catapulta total. Es lo más alto y lo que más visualización mundial te puede dar. Es... Marvel, y mola rescatar a sus superhéroes. Todos los dibujantes tenemos ese sueño, pero también es una compañía enorme donde la creatividad es limitada. Por eso, para mí es muy importante este proyecto porque supone recuperar a una serie de los setenta y amoldarla a nuestros tiempos a través de Moon girl, que es un personaje completamente nuevo (en la serie original era Moon boy). Es una niña adolescente, rollo nerd a lo inspector Gadget... La verdad es que es un proyecto a mi medida", explica Bustos a El Confidencial.

Junto a ellas, pocas son las españolas que han dado el salto al imperio del cómic. Destaca también, por ejemplo, Carla Berrocal, que está trabajando con la editorial independiente Broken Frontier haciendo un comicbook financiado mediante crowdfunding

¿Cuestión económica o de integración?

"Hay cantera", dice Elisa McCausland, periodista y crítica especializada en cómic y cultura popular. "En Estados Unidos hay muchos españoles trabajando y muy reconocidos como Javier Rodríguez, Javier Pulido, David Aja, Fernando Blanco... Hay más de un centenar, pero es un mercado mayoritariamente masculino y es cierto que hay menos autoras", afirma Bustos. Aunque matiza: "En el cómic ser mujer u hombre es algo que puedes obviar. Hay cómics en femenino, pero también hay muchas autoras que tratamos temas generales y eso es lo que tenemos que reivindicar".

Portada de 'Strange Sports Stories' de Natacha Bustos
Portada de 'Strange Sports Stories' de Natacha Bustos

Para McCausland la incorporación en los últimos años de las mujeres al mundo del cómic responde a una combinación de los tiempos y de mercadotecnia. "De un par de años a esta parte, Marvel y DC están pidiendo una mayor diversidad y representación en los cómics de superhéroes. En este contexto, tiene un sentido de marca y en el hecho de buscar otros puntos de vista. No es algo que responda tanto a un sesgo de género sino a que se está llevando a cabo una política activa de lanzamientos de cómics protagonizados por mujeres. Lo que hay que ver es cuánto aguantan y si esta apuesta por la diversidad es residual o una política de la editorial por convinción, por imagen o por la pela".

Que el apogeo de las cabeceras protagonizadas por mujeres (y para mujeres) está ahí es evidente. Basta citar Wonder Woman, Batgirl, Batwoman en DC o Hulka, Capitana Marvel, Tormenta o el bombazo de Black Canary y Spider Woman, de Marvel. El riesgo está, como dice McCausland, en que no sea rentable y se diluya.

Revista 'Island', coeditada por Emma Ríos
Revista 'Island', coeditada por Emma Ríos

En Marvel, prosigue Ríos, siempre ha habido muchas editoras, el déficit venía en el lado de las dibujantes. "Montaron ese tinglado de Women of Marvel y esas cosas de discriminación positiva, que a mí me dan mucha grima, pero lo cierto es que en cuatro años ha cambiado mucho y las mujeres han pasado de estar discriminadas a ser un nuevo mercado". Pero no olvida que es un mundo machista dentro y fuera. "Yo he leído tebeos toda la vida y te estaban gritando 'esto no es para tí', pero lo ignoras. Es algo que ha pasado y pasa con los videojuegos o los blockbusters. Hay que ir hackeando las cosas poco a poco". El avance, remata, llegará en el momento en el que "dejemos de ser 'esa tía extraña que dibuja superhéroes' y se diga 'oye, es que las tías dibujan superhéroes' sin más", añade.

¿Hay una industria del cómic en España?

"Ahora puedo vivir del cómic", asegura Bustos, que ha tenido que combinar trabajos en producción de animación y campos similares para poder seguir haciendo cómics. "El problema es que el cómic en España no es una profesión de la que puedas vivir y hay mucha fuga de talento porque aquí no hay industria", agrega. McCausland coincide en este diganóstico. Habla de "industrilla". "Hablar de industria en España es arriesgado teniendo en cuenta la poca gente que puede vivir de ello. Se vive del diseño y de la publicidad". 

Pero para Ríos sí hay industria. Las cosas han cambiado mucho en los últimos 15 años, algo que le hace ser optimista respecto al futuro aunque, reconoce, el problema está en que no hay audiencia. "El cómic hoy se considera cultura y está en las grandes superficies", pone como ejemplo junto al boom de la llamada novela gráfica. "Pero, al mismo tiempo, el problema es que no hay lectores", dice. "Para mí Marvel fue un trampolín. Te ayuda a que te conozcan y a tener una audiencia. Pero España no es Francia, Japón o EE UU, donde los tebeos se respiran. Aquí el cómic es un género un poco acomplejado".

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