Méndez de vigo apuesta por el turismo cultural

Patrimonio Marca España: ruina y desprotección

El nuevo ministro quiere dar a conocer el legado histórico y artístico español. Antes tendrá que protegerlo y cambiar las políticas de menosprecio que han mantenido su Gobierno y su partido

Foto: Una excavadora destruye el interior de uno de los edificios de Canalejas, en Madrid. (MADRID CIUDADANÍA Y PATRIMONIO)
Una excavadora destruye el interior de uno de los edificios de Canalejas, en Madrid. (MADRID CIUDADANÍA Y PATRIMONIO)

Las excavadoras han desaparecido, hace meses acabaron su trabajo. No queda nada, ni polvo. Ha desaparecido todo. Los edificios vaciados han sido esterilizados. Sin energía, sólo queda la cáscara y un cartelón que cuelga de la malla verde que cubre la fachada, en el que se lee: “Respetando el pasado”. Las máquinas de Villar Mir han arrasado con los siete edificios enclavados en Canalejas, corazón de Madrid. Los ha unido con la nada para hacer de ellos un gran centro comercial.

Al dueño de OHL se lo vendió el Banco Santander por 215 millones de euros gracias a la retirada de la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), que protegía desde 1999 el edificio del Banco Hispano Americano. Ignacio González (PP), presidente de la Comunidad de Madrid, y Ana Botella (PP), alcaldesa de Madrid, ejecutaron el desamparo legal que dejó el patrimonio arquitectónico listo para su destrucción. El nuevo equipo del Ayuntamiento mantiene las obras paralizadas.

Las asociaciones y organizaciones aseguran que 'dan ganas de llorar'. Hay casos de desprotección dramáticosHasta el momento este ha sido el interés que la política ha demostrado por el patrimonio: la especulación. “El patrimonio está en manos de la Justicia, porque en las de los políticos no duraría. Son su peor enemigo”, dijo un arquitecto municipal a este periodista mientras revisaba los planos del Edificio España, también en peligro de extinción.

Estado en el que ha quedado los edificios de Canalejas. (Álvaro Bonet)
Estado en el que ha quedado los edificios de Canalejas. (Álvaro Bonet)

Ayer, en el Senado, el nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, anunció el proyecto por el que quiere ser recordado en estos cuatro meses de cargo que tiene por delante: la Marca España debe fundamentarse en el patrimonio histórico para atraer más turismo. “Ha llegado el momento de incorporar el elemento cultural y de patrimonio histórico a la Marca España. En España debemos hacer un esfuerzo para que el turismo sea cultural. No sólo playa y sol”. También mencionó a la gastronomía como el otro elemento de fascinación que hará de nuestro país unas vacaciones perfectas.

Recortes y más recortes

Lo que no aparecerá en el folleto de las agencias de viajes es la “ruina” y la “desprotección” en la que se encuentra el patrimonio histórico. El propio Gobierno de Mariano Rajoy descartó conservarlo y protegerlo también en 2015, como dejó claro en los Presupuestos Generales. La partida dedicada a la “conservación y restauración de bienes culturales” sumada a la de “protección al patrimonio” descendió en un 11%, pasando de 24,7 millones de euros a 22. Esta legislatura acumula un recorte del 50%: en 2011 nuestro patrimonio recibió 46 millones en ayudas.

Restauración de la iglesia de san Antonio de los Alemanes. (MECD)
Restauración de la iglesia de san Antonio de los Alemanes. (MECD)

Las fuentes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte reconocían entonces la merma a este periódico: “Naturalmente, en los últimos años ha sido necesaria hacer una disminución en los presupuestos destinados a patrimonio, pero se ha hecho disminuyendo la actividad en los aspectos menos importantes y manteniendo las necesidades básicas y las actuaciones urgentes”. Es decir, se priorizó la urgencia ante la prevención. La Secretaría de Estado de Cultura comunicó ayer el término de la restauración del retablo mayor de la iglesia barroca de San Antonio de los Alemanes, con una inversión de 43.808 euros.

"El estado del patrimonio en España es lamentable”, explica Pablo Longoria, arquitecto y director de proyectos de la organización World Monuments Fund (WMF). “¿Qué pasará con aquellas ciudades patrimonio acosadas por la urbanización: las protegerá de la presión del ladrillo? ¿Qué pasa con todo aquello que no es patrimonio mundial, por qué no recibe dinero y ayuda el patrimonio local? ¿Cómo protegerá el patrimonio eclesiástico que son verdaderas joyas y están en las ruinas? ¿Cuándo van a empezar a proteger el patrimonio industrial? ¿Qué va a pasar con los paisajes históricos como Trujillo asediados por la presión inmobiliaria?”, se pregunta el experto.

Para Longoria lo más urgente es reclamar al Estado que aclare su papel y tutela en la protección. El caso del Cabanyal dejó en evidencia la gestión del Ministerio.

De la misma manera, el Ministerio tampoco ha estudiado el expolio sufrido en Canalejas ni el fallo del Tribunal Constitucional -declaró anticonstitucionales 8 artículos de la nueva Ley de Patrimonio aprobada en la Comunidad de Madrid- que refuerza sus competencias en esta materia, tal y como reconoció a este periódico. La asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio denunció al Ministerio la expoliación en un informe de 78 páginas hace dos años. El organismo dirigido por José María Lassalle sigue sin contestar ni pronunciarse, ni intervenir en la defensa del patrimonio.

Reapertura de Altamira. (EFE)
Reapertura de Altamira. (EFE)

Alicia Torija es la vicepresidenta de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio (McyP) y resume la situación de la “nueva Marca España”: “Dan ganas de llorar. Hay casos de desprotección absolutamente dramáticos. El primero es la apertura de Altamira: la confusión entre turismo y ciencia ha sido terrible”. Y concluye categórica: “Hemos empeorado”.

Como adelantó este periódico, el departamento de la Universidad Complutense de Madrid acusa al Ministerio de “poner en peligro un legado frágil de suma importancia para la comprensión de la sociedad paleolítica”. El patrimonio ha desaparecido de la sociedad española, que ni siquiera tiene referencias del mismo en la escuela. El medio ambiente es objeto de estudio, pero no el medio histórico.  

El patrimonio es nuestra seña de identidad, pero en Madrid en la última legislatura hemos vivido una regresión dramáticaA Amparo Berlinches, arquitecta y una de las mayores expertas en protección del patrimonio, le gusta que haya un ministro que defienda el legado histórico y artístico. “El patrimonio es nuestra seña de identidad, pero en Madrid en la última legislatura hemos vivido una regresión dramática”, explica a El Confidencial. Lamenta que se hayan desprotegido edificios protegidos y que las nuevas protecciones lleven paralizadas desde hace más de cuatro años. Habla de casos como los del San Juan Evangelista, el Palacio de la Música, el Capitol, el teatro Albéniz, etc.  

“El patrimonio arquitectónico de la ciudad tiene expectativas especulativas y cuando la especulación está detrás, los políticos no protegen”, añade Berlinches. El nuevo ministro tiene intenciones, mucha tarea y un suspiro para hacerlo. Actuará en nombre del turismo, aunque las asociaciones reclaman una acción que conciencie a los ciudadanos y, sobre todo, a sus políticos. El patrimonio está en cuenta atrás. 

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