festival de teatro clásico de almagro

Cervantes se pone flamenco en Almagro

La bailaora y coreógrafa Carmen Cortés estrena su versión de 'La Gitanilla', una revisión de las raíces del flamenco a través de una de las Novelas Ejemplares más llevada a la danza de la historia

Foto: Carmen Cortés en 'La Gitanilla' (Guillermo Casas)
Carmen Cortés en 'La Gitanilla' (Guillermo Casas)

"Cervantes fue un precursor, aunque en este texto hay ciertas connotaciones que hoy nos pueden parecer rozando lo racista y xenófobo". Quien habla es la bailaora y coreógrafa Carmen Cortés, que anoche estrenó su versión en danza de La Gitanilla en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro y el domingo se podrá ver en Clásicos en Alcalá. Esta Novela Ejemplar es, junto a El Quijote, el texto de Cervantes que más veces se ha llevado al terreno de la danza. 

"Eran otros tiempos, pero a los gitanos nos pone faltal ciertamente. Habla de Preciosa y la pone en muy buen lugar. Todo lo hace bien, tiene gracia y es culta pero resulta que no es gitana", añade la codirectora del montaje junto a Pepe Maya. Sin embargo, reconoce que "Cervantes fue un hombre que expuso la problemática de la época y que se nutrió de lo que vivió para poner en relieve lo extremo de las capas sociales de entonces". Además de que gracias a esta novela hay más datos sobre la historia del pueblo gitano en su tránsito por España, algo que le ha permitido crear un montaje en el que se indaga en las raíces de lo que hoy conocemos como flamenco.

Tras llevar al flamenco textos clásicos como Yerma, La Celestina o Las mujeres de Lorca, Cortés visita por primera vez el festival de Almagro y asegura que este era el momento de abordar a nuestro escritor más internacional. "Cervantes siempre ha estado ahí para mí. Era el momento. Había leído la historia y me gustaba, pero no la tenía enganchaba", confiesa. Tras estudiar las localizaciones de las que habla Cervantes y aprovechando los años de conmemoraciones, "ha sido la tranquilidad emocional y artística que siento las que me han llevado a este proyecto".

Carmen Cortés lleva 'La Gitanilla' a la danza (Guillermo Casas)
Carmen Cortés lleva 'La Gitanilla' a la danza (Guillermo Casas)

Cortés teje la historia de amor y de libertad protagonizada por Preciosa y Andrés a modo de flashback y con el flamenco como piedra angular, pero rehuyendo los tópicos. De hecho, adelantaba ayer horas antes del estreno en la Antigua Univerdad Renacentista de la localidad manchega, "el flamenco ya tiena la suficiente fuerza como para adornarlo de tópicos. Hemos querido evitar todos los tópicos posibles porque el flamenco y la emoción que plantea Cervantes con esa irrupción en escena de los gitanos con su alegría y su desenvoltura es más que suficiente".

En ese tránsito de los gitanos por España es donde, explica la la bailarina, el flamenco fue conformándose "adoptando y adaptando las diferentes culturas por las que iban pasando". Por eso, la obra transita por el flamenco, la danza de la escuela bolera y el folclore popular, con música creada con cierto lirismo por Aquilino Jiménez y Jonatan Giménez. "El flamenco en ese momento no era un estilo determinado. Era una expresión más popular que luego fue flamenco. Los gitanos recogen ese estilo de música y danza que van encontrando y le ponen su racialidad y su espontaneidad, junto al bagaje de la emigración que llevan consigo", explica.

'La Gitanilla' se estrena en el Festival de Teatro Clásico de Almagro (Guillermo Casas)
'La Gitanilla' se estrena en el Festival de Teatro Clásico de Almagro (Guillermo Casas)

La bailarina da vida a una Preciosa mayor -y que tiene como contrapunto a dos Preciosas jóvenes interpretadas por Vanesa Rodríguez y Sonia Pérez- inmersa en una lucha emocional entre su pasado y su presente. "No puede olvidar ese triunfo de cuando pasaba por los pueblos y ella era la reina. Son sus vivencias y ahí se plantea un conflicto emocional muy poderoso", dice. De ahí, surge también el gran espejo que domina el escenario. 

Además, junta ella hay un elenco de jóvenes bailarines y Esteban Berlanga, figura de la compañía Nacional de Danza y antes en el English National Ballet que da vida al enamorado Andrés, y Florencio Campo, bailarín de danza española como el poeta. En total, 25 personas sobre el escenario en toda una gesta en los tiempos actuales que Cortés define como "reivindicativa", más con el "ninguneo" que viven la danza y las artes escénicas.

"La cultura nunca no nos ha dado para mucho. Nos ha dado para disfrutar y para ser personas y eso es lo que tenemos que intentar seguir haciendo: reivindicar que haya cultura y posibilidad de los que vienen detrás de nosotros sean personas libres, porque con la cultura es con lo único que podemos ser libres. De otra forma nos iríamos otra vez al siglo XV", mantiene. Por eso, defiende que "hay que apoyar a las artes escénicas para que el público pueda disfrutar. Cada vez que vemos un espetáculo de danza, teatro, música o vamos a un museo es un regalo que le damos al alma. Eso es lo que las instituciones deberían favorecer".

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios