Las facturas falsas a la SGAE expulsan a Ramoncín de los escenarios
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"no puedo más", asegura

Las facturas falsas a la SGAE expulsan a Ramoncín de los escenarios

El cantante estaba inmerso en la promoción de la reedición de su disco 'Arañando la ciudad' y ha cancelado las entrevistas que ya tenía cerradas y el concierto que iba a dar el día 30 en la sala But

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El cantante Ramoncín (Efe)

“No puedo más”. Con esta confesión y dejando claro que no volverá a subirse a un escenario hasta que “no pueda colgar un cartel a mi espalda en el que se lea inocente”, José Ramón Julio Márquez, Ramoncín, ha decidido que se aleja de los focos hasta que se resuelva el proceso judicial de la Operación Saga y la pieza separada que el juez José de la Mata abrió hace once díaspor presuntos delitos de falsedad documental, apropiación indebida y/o administración fraudulenta.

El magistrado de la Audiencia Nacionalen su auto entiende que el cantante pudo obtener de un modo supuestamente ilícitofondos de las entidades del grupoSGAE por medio de facturasfalsas."Habría estado emitiendo y cargando a SGAE facturas por supuestos servicios realizados para la mismaque en determinados casos no se corresponden con contraprestación alguna o son simuladas, todo ello con la connivencia de José Luis Rodríguez Neri, y, al menos en algunos casos, de Enrique Loras y Pedro Antonio Hernández", reza el auto judicial.

La decisión del Ramoncín de desaparecerha sorprendido porque estaba inmerso en la promoción de la reedición en CD y vinilo del disco Arañando la ciudad (1981) con motivo de su 35 aniversario y con un concierto de presentación previsto para el 30 de mayo en la sala But de Madrid. “No puede consigo mismo”, confirman fuentes de Warner Music a las que también ha cogido por sorpresa esta decisión.

El propio Ramoncín ha hecho este anuncio en su perfil de Facebook en un texto en el que explica que ha decido cancelar los conciertos que tenía previsto y las entrevistas que ya estaban cerradas. “He llegado a la conclusión de que el único que sabe quién está detrás del de la foto soy yo mismo y, por lo tanto, soy el único que sabe como duele este zarpazo. He decidido por todo esto y sin vuelta a atrás que no voy a volver a subirme a un escenario en este país mientras no pueda colgar un cartel a mi espalda en el que se lea inocente, ni voy a volver a dar explicación alguna respecto de este asunto a nadie que no sea el juez”, escribe.

Asegura que “después de 15 años insultado, amenazado, vejado, agredido, acusado y condenado, fusilado virtualmente, matado civilmente, injuriado y calumniado, con la indiferencia de la mayoría y el silencio cómplice y cobarde del colectivo más miserable que existe. Los últimos días, prosigue, han sido “los días más difíciles de mi vida, los últimos siete, al verme señalado, una vez más, por una ignominia que nadie alcanza a comprender, más allá de los que se frotan las manos con el sufrimiento ajeno y los que necesitan más munición para devastar más, y de la que me defenderé hasta que no quede la menor duda de mi honradez”. Por eso, añade, “el resto de mi tiempo y mi energía lo voy a dedicar a acabar con esto de una vez por todas”.

“No puedo más, no quiero perder más los nervios porque un pobre enfermo, como esta mañana, pretenda cargar sobre mis espaldas la responsabilidad de unas declaraciones de mi exabogada. No puedo más. La única forma posible que tengo de volver a ser quien era y de poder desarrollar mi trabajo musical pasa por esta decisión”, remata asegurando que “dichosamente para mí, tengo la fortuna de trabajar en otros sectores que me permiten un desarrollo de mis capacidades y donde la sospecha no forma parte del comportamiento general”.

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