instrucciones para soldados aliados

Prohibido bailar cancán con una francesa: consejos raros en tiempos de guerra

Antes de viajar a un país desconocido siempre se consultan guías para ver los lugares que hay que ver, las comidas que hay que probar, las

Foto: Soldados estdounidenses marchan por los Campos Elíseos en París (CC)
Soldados estdounidenses marchan por los Campos Elíseos en París (CC)

Antes de viajar a un país desconocido siempre se consultan guías para ver los lugares que hay que descubrir, las comidas que hay que probar, las costumbres que hay que saber etcétera. O pides consejo a algún amigo o familiar que te contarán expresiones útiles y consejos para subsistir. Lo mismo ocurrió en la Segunda Guerra Mundial, cuando miles de soldados aliados dejaron sus países para trasladarse a Francia o Alemania para acabar con el terror nazi.

Y es que además de estar en primera línea de combate, los soldados tenían que aprender a sobrevivir en una tierra extraña, rodeados de gente que no hablaban su idioma ni compartían sus costumbres. Por ello los Departamentos de Guerra y los Ministerios de asuntos Exteriores de los países aliados se encargaron de redactar unos sencillos manuales que entregaban a sus hombres como guía útil para manejarse en el terreno.

Esos libros de instrucciones son recogidos ahora por la editorial Kailas y publicados en tres volúmenes que reproducen los originales que los aliados tuvieron en sus manos. El primero de ellos hace referencia a los soldados estadounidenses que acudieron a Gran Bretaña en 1942. Eran siete páginas mecanografiadas e impresas en papel oficial de mala calidad que preparaba a los jóvenes para prevenir roces con la gente local.

Marines descansando en el campo en la Battala de Guadalcanal (CC)
Marines descansando en el campo en la Battala de Guadalcanal (CC)

En este escrito se recalca lo tolerantes que son los británicos y se les enseña trucos útiles y diferencias entre ambas sociedades, como que allí los negros y los blancos podían ir juntos en el transporte público, algo impensable en EEUU por aquellos entonces. También la importancia de la mujer en la vida británica era distinta, por lo que mejor avisar que pueden ser mandados por mujeres británicas que trabajen en la armada.

Entre tanto aviso destaca el que incide en no reabrir viejas heridas si la familia del soldado es de origen irlandés, y señalando que aunque los ingleses puedan parecer antipáticos sólo son reservados. Las siete páginas terminaban con tablas de equivalencias métricas, monetarias y de palabras con distinto significado en inglés británico y americano.

Se conduce por la derecha

El segundo volumen va en sentido contrario, es decir, dirigido a los británicos que se dirigían a Francia y fue elaborado por el Comité Político de Guerra. Comenzaba con tres páginas a modo de breve resumen de la historia francesa y desde el principio se les instaba a ser educados. Francia era uno de los países que más había notado las consecuencias de la guerra y llevaba cuatro años de sufrimiento por la ocupación alemana. “Se lo habían arrebatado todo”, llega a decir este librillo.

Soldados de la Segunda Guerra Mundial el día del desembarco de Normandía (CC)
Soldados de la Segunda Guerra Mundial el día del desembarco de Normandía (CC)

Por eso se pedía ante todo saber estar, “porque son amigos naturales nuestros” y al menos “5.000 franceses son fusilados cada año”. Datos espeluznantes que concienciaban a los soldados británicos a los que también se les recomendaba no comprar nada en el mercado negro ni dar sus pertenencias.

Pero esta guía también incluía información práctica como la señales de tráfico europeas y palabras de interés. Al contrario que en el resto de volúmenes, aquí no se dan instrucciones para el ocio, ya que la situación del país hacía que fuera difícil encontrar uno de ellos. Eso no impide que incluya unos cuantos consejos peculiares, como el que les aconseja no dejarse seducir por la primera francesa que les quiera bailar cancán, ya que eso pondría “en peligro nuestras relaciones”. También para los despistados se les recordaba que en Francia se conduce por la derecha y NO por la izquierda.

Ningún alemán es de fiar

El último volumen es el que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores británico se dio a sus soldados cuando entraron en Alemania en 1944. Una guía para saber “interactuar con ellos” con pequeñas pinceladas sobre su historia, su política, la cultura o el carácter de la gente. En este caso el principal objetivo era protegerlos contra la propaganda nazi. Para ello subrayan constantemente que todos los alemanes son culpables de lo ocurrido y que ninguno de ellos es de fiar. Fueran o no nazis debían ser considerados responsables de la guerra.

Los alemanes deben seguir siendo considerados enemigos hasta que se haya cerrado el acuerdo de paz definitivo y la ocupación de Alemania haya concluido

“Los alemanes deben seguir siendo considerados enemigos peligrosos hasta que se haya cerrado el acuerdo de paz definitivo y hasta que la ocupación de Alemania haya concluido”, explica el librito. Así se recomienda no tener piedad hacia los alemanes. “Pensarás que son como nosotros, pero no lo son”, añadían.

Eso sí les recomendaban probar en sus ratos libres la cerveza, la mejor del mundo y los schnaps, aunque también pedían precaución con el alcohol igual que con las relaciones sexuales con alemanas. "Las enfermedades venéreas afectan a 1 de cada cuatro personas entre 15 y 41 años en Alemania", era uno de los datos de interés que se contaba a los británicos para ahuyentar sus ganas de confraternizar con el enemigo.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios