pxxr gvng, el nuevo fenómeno del rap español

"No somos Podemos. Somos pobres"

Aclamados como el mayor fenómeno fan del hip hop desde Violadores del Verso o pioneros patrios del trap, estos cuatro chavales arrasan en el mundo 'teen' 2.0

Foto: Los integrantes del grupo Pxxr Gvgn
Los integrantes del grupo Pxxr Gvgn

El mayor fenómeno fan del hip hop desde Violadores del Verso. Los pioneros del trap en España. El grupo de Barcelona de 2015. La voz de los sin voz. Estas sencillas etiquetas son algunas de las que se han puesto a Pxxr Gvng. Y ante tales calificativos, por si usted no está versado en el mundo del barrio, en el twerking y los nuevos iconos juveniles, empecemos por una pequeña traducción.

Pxxr Gvng. Se lee poor gang (la pandilla de los pobres) y es un grupo de rap formado por cuatro chavales asentados en El Raval de entre 18 y 24 años. Se llaman D. Gómez, un MC madrileño que participaba en Corredores en Bloque, Yung Beef y Khaled, granadinos antes en Kefta Boys, y el productor barcelonés Steven Lean.

Trap. Un género musical creado en los noventa, que dicen vivió su momento cumbre en 2012 de la mano de la electrónica. Nacido en el sur de Estados Unidos, responde, grosso modo, a la definición de rap con toques de rave y de autotune, además de a letras explícitas en lo que gueto, drogas, fiesta o sexo se refiere.

Twerking. Quizás les suene a Miley Cirus. ¡Esas paradojas de la vida! Básicamente es un baile que (suelen) hacer mujeres, (muy) provocativo y que consiste en mover las caderas y la pelvis con el culo en pompa y las rodillas flexionadas. Podríamos decir que es similar al perreo. O el frotamiento de cebolleta de toda la vida.

El grupo sacará un disco antes de Semana Santa y comienzan gira por España en Madrid el próximo sábado antes de visitar el Sónar 2015Con esto en su cabeza, veamos por qué estos jóvenes se han convertido en un auténtico fenómeno del rap español. Lo primero, los datos. Sin un disco en el mercado, aunque confirman que “saldrá uno antes de Semana Santa”, Pxxr Gvng hacen de cada uno de los vídeos que cuelga en Youtube o en sus redes sociales un auténtico evento viral. Tanto que hasta el famoso rapero americano Waka Flocka Flame ha alabado su música.

Actuaron en el pasado Festival BAM (Barcelona.Acció.Musical) y llenaron el Fòrum. Pimp, un tema cuyo videoclip está rodado en esta actuación, tuvo más de 200.000 reproducciones en cosa de un mes y hoy tiene más de 350.000. Su canal de Youtube supera los cuatro millones de visualizaciones en menos de un año. 

A todo esto hay que sumar sus letras. Son un lienzo que describe la vida en el barrio, el día a día, la jerga callejera e intercultural tocando temas que preocupan a muchos jóvenes hoy que van desde el futuro al dinero, la precariedad, o las (falta de) oportunidades -sin obviar, claro está, el sexo o las drogas con mucho swang (algo así como el postureo hiphopero)- .  

Junte todo y tendrá frente a sí a unos ídolos que ya han sido anunciados como una de las bandas que-hay-que-ver del próximo Sónar. Antes, anuncian “pura fiesta” –que no conciertos- por todo el país. La primera parada será el próximo 24 de enero en la sala Arena de Madrid, en su primera visita a la capital, pero también pasarán Valencia o Málaga.

“Hacemos música para pasarlo bien”, nos cuenta Fernando (o Yung Beef) en una entrevista por Skype. Todo surgió, prosigue Khaled,  porque “veníamos de grupos distintos pero eran del mismo rollo. Nos gustaban las mismas cosas y así empezamos a colaborar. Nos juntamos en Barcelona, teníamos más tiempo para estar juntos y surgió el hacer algo con más tiempo y más trabajado. Nos pilló en el momento en el que no teníamos nada y estábamos 100% para la música”.

Lo que sí tienen claro es que la música es algo para pasarlo bien. De hecho, ante el aluvión de halagos que han recibido en este tiempo se muestran agradecidos pero de responsabilidad nada. “Responsabilidad la justa. Nosotros hacemos música, no otra cosa. Y en el momento en el que me suponga más problemas de la cuenta o de responsabilidad o de algo…”, cuenta Fernando. Si hay responsabilidad, prosiguen, “la tengo conmigo mismo en el sentido de que queremos destruir el sistema pero de lo que vaya a decir una revista… Eso me la come. Tenemos responsabilidad con la calle, que son los que nos han hecho subir aquí”.

Su aventura musical todavía no les da para vivir pero no ven mal el futuro. “Cuando salgan los proyectos que tenemos quizás haya algo más de dinero”, dicen enseñando las zapatillas o las camisetas que de momento les regalan las marcas y mientras se pasan un porro. “Somos unos esmayaos”, reivindican. Y de ahí, de su experiencia, salen sus canciones… y un éxito que hace que muchos jóvenes empaticen con ellas.

“Hablamos de lo que estamos viendo porque nos incumbe. Vivimos en la misma situación que están todos los esmayaos. No somos alguien ajeno. Somos esmayaos de verdad hablando de cómo estamos, por eso llegamos a los pobres. No somos Podemos. No somos alguien que se disfraza para controlar a los pobres, somos pobres de verdad”, explican a cuatro voces.

"Somos los niños pobres"

“Vamos a robar a todos esos maricones/ y a comprar comida y ropa para los pobres./ No tengo nada así que no pidas,/ no tengo nada pero me busco la vida./ No tengo nada y lo tengo tó,/ me follo un culo valorado en un millón”, dicen en una de sus letras. Más allá de la parte más canalla, el dinero, la pobreza y las expectativas también están muy presentes en sus canciones. Pero ahora que la fama les guiña el ojo, ¿qué esperan de ella?

Khaled y D. Gómez, delante, y Steve Lean y Yung Beef, detrás, son Pxxr Gvng
Khaled y D. Gómez, delante, y Steve Lean y Yung Beef, detrás, son Pxxr Gvng

“Yo sé que el dinero es mentira pero hay que jugar su juego". "Es amor-odio, como todo. Aunqué tú antes odiabas el dinero, pero ahora te encanta y te encanta porque es capaz de cumplir tus sueños". "Pero es muy injusto que los puedas cumplir gracias a ellos". "Nosotros siempre hemos sabido conseguir dinero y vivir sin dinero. La gente tiene mucho miedo a vivir sin dinero”, van relatando.

Para hacer rap hay que ser de barrio. Hablamos con el lenguaje de la calle. No voy a poner algo que nunca he usado en mi vocabulario porque quede bien en mi letra. El que me entienda, bien

“Nosotros somos los niños pobres. Queremos el dinero para quemarlo. Nada más”, garantizan. Y como ejemplo señalan que ellos han empezando de cero únicamente aportando tiempo a su proyecto. Sólo tres de sus vídeos han costado dinero. El más caro: 105 euros. “Nos hemos buscado la vida. Hay mucha gente que piensa que para hacer música necesita gastarte 1.000 euros. Khaled y yo no teníamos dinero ni para comer. Pusimos 200 euros y empezamos a hacer música. No hace falta tener dinero para hacer música”, dice Fernando.

Si en el pionero sonido de Pxxr Gvng (en la escena española) encontramos desde el boom bap más clásico hasta el trap, sumado a un consumo adolescente masivo en streaming, sus letras han despertado más una controversia. Auténticas batallas 2.0 entre fans y detractores. Estos últimos les acusan de machistas, racistas u homófobos. Ellos reivindican sus orígenes interraciales –“somos mixing people” dicen mientras añaden un “I love my bitches”- y su código.  Su jerga callejera, vamos.

Para hacer rap hay que ser de barrio. Hablamos con el lenguaje de la calle. No voy a poner algo que nunca he usado en mi vocabulario porque quede bien en mi letra. El que me entienda, bien. El que no...”. “En la calle se habla de todo. Lo da todo. La calle es todo. Es donde se comparte”. Aunque saben bien cómo se mueve este fenómeno fan: “Generar opinión es lo más importante en la música”. Y ellos lo hacen. Pasen por sus redes sociales para comprobarlo. El futuro, de momento, les depara un disco y una gira con parada en el Sónar incluida –festival que nunca han pisado ni de público, confiesan-. Del resto de etiquetas renovadoras y pasiones teen, el tiempo dirá.

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