publica el libro 'arquitecturas de la ficción'

David Felipe Arranz: "La versión de 'El Quijote' de Pérez-Reverte es una vergüenza"

El periodista y filólogo recupera la idea de Borges y Woolf de la literatura como una estructura habitable a través de Cervantes, el marqués de Sade o Cernuda

Foto: El periodista y escritor David Felipe Arranz
El periodista y escritor David Felipe Arranz

El rito de la lectura. La idea de cómo nuestros libros nos construyen y crean esa morada de ficción en la que habitamos cada día. El periodista y filólogo David Felipe Arranz reivindica en Arquitecturas de la ficción (Líneas Paralelas) ese placer que es leer, en papel y de forma sosegada frente a una sociedad que vive sin tiempo, a golpe de clics y que ningunea a sus clásicos con “versiones light 0% materia grasa” como la última de El Quijote de Arturo Pérez-Reverte. Un libro donde recopila más de 30 artículos de escritores de todos los tiempos, junto a músicos o fotógrafos ligados al mundo de las letras, para fortalecer esa realidad, demasiado olvidada, de que los libros moldean nuestro carácter. 

P: Explíqueme esa idea de los libros como morada u hogar de la que parte Arquitectura de la ficción.

El libro está desprotegido, los editores se encuentran en serias dificultades para hacer su trabajo y deberían recibir muchísimo más apoyo institucional. Cualquier persona que ataque y desasista el mundo del libro es un delincuente

R: Creo que los libros nos van configurando un hogar. Borges en El Aleph hace un planteamiento de la ficción como estructura habitable. Es una idea que también desarrolló muy bien Virginia Woolf en Una habitación propia. Y creo que internet y las nuevas tecnologías han deslocalizado ese hogar. Ahora tenemos una literatura portátil, vamos con nuestro iPad o ebook, y esa idea de ese lugar secreto donde uno se va construyendo a sí mismo con lo que lee me interesaba recuperarla con una propuesta de lecturas de los heterodoxos, que son los que me interesan, y de los problemas que habían tenido. La literatura imprime carácter al lector. Uno no es igual a sí mismo cuando termina de leer un buen libro. La literatura como hogar es una idea que hay que reivindicar al igual que el lugar de lectura (el sofá, la habitación o el escondrijo secreto). Me cuesta leer por la calle, no puedo leer en el metro y me encanta leer donde no me puedan ver. Es una actividad secreta y demasiado placentera para exhibirla ante los demás. Exhibir la lectura en ambientes urbanos y tramos de metro me parece un acto impúdico.

P: ¿Qué criterios ha seguido para juntar estos artículos?

R: He seleccionado los artículos que pueden abrir más caminos pero, sobre todo, los que descubren facetas ocultas de escritores consagrados ortodoxos y de los heterodoxos como Luis Cernuda, el marqués de Sade, Dostoyevski incluso Martin Luther King, Gore Vidal, Diderot... Me centro en estas personas que tuvieron dificultades por innovar y plantear alternativas a la estructura del poder. E incluso personajes como Ken Follett, que ha sido muy maltratado por la crítica. Me interesaba conocer la construcción del best seller como heredero del folletín decimonónico. Hay un artículo donde he ido desde las grandes sagas románticas de Victor Hugo a Follett, es decir la evolución desde las familias de personajes que van desembocando en una adhesión permanente al lector. Y eso es una estrategia literaria que se llama negocio que no veo mal, sobre todo si es literatura. Algunos lo niegan pero en el momento que hay un lenguaje metafórico y una creación de un universo de ficción, es literatura.

Que esa moda de la España de hoy de los recortes llegue al Quijote me parece un cachondeo

P: Su libro me invita a leer y, sobre todo, a aumentar esa lista personal de libros pendientes a partir la multitud de títulos que cita. ¿Necesitamos en una sociedad tan tecnológica como la de hoy incidir, incluso más, en el fomento de la lectura?

R: La velocidad de vértigo que la sociedad actual imprime al tiempo de las personas va en contra de los tiempos de reposo y asimilación de la lectura. Los ritmos de lectura, para que ésta entre a formar parte del espíritu, del pensamiento y del sentimiento de un lector, no son transmitidos adecuadamente en tiempos que funcionan a golpe de clic. Vivimos un mundo digital. Y lo digital es veloz. El libro no es veloz, es reposo, es sabor y, en general, el libro en papel por el mero hecho de existir es políticamente incorrecto. Incluso, diría que molesto porque en España, donde se edita más y mejor de toda Europa, vivimos una situación de abandono intolerable por parte de los responsables del Gobierno. El mundo editorial está desprotegido, los editores se encuentran en serias dificultades para hacer su trabajo y deberían recibir muchísimo más apoyo institucional. Cualquier persona que ataque y desasista el mundo del libro es un delincuente.

Presentación de El Quijote adaptado por Perez-Reverte (Efe)
Presentación de El Quijote adaptado por Perez-Reverte (Efe)

P: Falta de apoyo institucional pero empezando en lo básico: la educación.

R: En los planes de estudio se han retirado las lecturas obligatorias. En ESO y Bachillerato ya ni se ofrecen fragmentos de libros, son pequeños resúmenes.

P: Como El Quijote de Arturo Pérez-Reverte.

R: Eso es una vergüenza. Indignante. El Quijote se entiende perfectamente. Lo hemos leído todos de pequeños. Estamos haciendo a los niños retroceder mentalmente. Es intolerable hacer una versión light de 0% de materia grasa de El Quijote para que lo lea quien sea. Cervantes es de un castellano límpido y claro, y aquellas palabras concretas del léxico más complicadas se sacan perfectamente por el contexto. Si hasta los ingleses supieron entenderlo, cómo es posible que en España se corte y recorte. Que esa moda de la España de hoy de los recortes llegue al Quijote me parece un cachondeo. Lo que debería hacer la RAE es editar una versión espectacular, ya sea de Reverte o de quien proceda, para que esté en todos los hogares. Versiones light, no por favor.

Exhibir la lectura en ambientes urbanos y tramos de metro me parece un acto impúdico

P: Y llama más la atención cuando, según las estadísticas del gremio de editores, los niños y jóvenes son los mayores lectores de nuestro país. Basta con mirar la cantidad de sagas exitosísimas nacidas a partir de Harry Potter.

R: Claro, porque mientras Harry Potter dispone de un aparato promocional de apisonadora, nosotros hacemos recortes al Quijote. Nadie puede hacer versiones light del Quijote. Y quien dice el Quijote dice cualquier clásico. En EGB y Bachillerato teníamos lecturas pero no se te ocurría pedir una versión light de los artículos de Larra porque no los entendías. Dice George Steiner en Sobre la difulcutad que superar los retos intelectuales que plantea la lectura nos hace más inteligentes. Lo que pasa es que entiendo que desarrollar un plan de idiocia colectiva es lo que interesa en este país. Tendría que haber una asignatura en el cole y el instituto, por lo menos un año de la vida escolar, centrada en la novela de la que nace toda la literatura moderna y que es patrimonio nuestro. Despiezar y reducir la obra mestra de la literatura universal en su propio país... Reducir eso es jibarizar la cultura, que es en lo que están.

P: Hablando de Cervantes, en su libro propone un interesante juego con él.

R: Es un homenaje. Cervantes fue un escritor muy laberíntico, de referencias y que abría un apetito voraz al lector para que volviese a otras lecturas que planteaba. "El donoso escrutinio" es la crítica literaria sobre novelas de caballería más espectacular de la literatura. Quería jugar un poco con ese "Donoso escrutinio" de Cervantes y plantear algún texto alternativo, partiendo de su propio estilo, para crear una trama secreta sobre una posible comunidad de lectores en la que nace, en Valladolid en 1604, el final de la primera parte de El Quijote. Obviamente Cervantes es hijo de su tiempo y esa demanda de novela existía. Yo quería recuperar la ilusión de qué tramas, qué libros secretos y qué tráfico de papeles ocultos se pudo producir, partiendo de hechos reales, en el Siglo de Oro

Imagen de la pasada Feria del Libro de Madrid (Efe)
Imagen de la pasada Feria del Libro de Madrid (Efe)

P: También reivindica la figura del marqués de Sade como un innovador muy maltratado.

El libro en papel por el mero hecho de existir es políticamente incorrecto. Incluso, diría que molesto en España

R: Fue uno de los más grandes filósofos de la modernidad. Planteó por primera vez, de forma descarnada y abierta, el problema del mal. Sufrió prisión, fue recluido en la Bastilla y en el Hospital de Charenton y allí fue construyendo un sistema de conocimiento que intercambiaba con aliados y cómplices. Lo que planteo en este artículo es que, y está basado en hechos reales, su gran enemiga fue su suegra, madame de Montreuil, que no estaba de acuerdo con que el divino marques saliese con su hija. Él tiene un complejo tremendo de Romeo y Julieta que le hace crear los personajes de Juliette y Justine, que son el haz y el envés de la injusticia que él padecía. Crea la literatura subversiva porque se encuentra extraordinariamente oprimido. Es tan moderno que Sade sigue siendo uno de los nombres prohibidos de la literatura universal. No se enseña, ni se explica ni escribe de él. Reivindico el Epistolario para entender la raíz del pensamiento de Sade. Ahí se encuentran muchas explicaciones sobre el mal en el mundo. Sade ya hablaba sobre el sistema de represión de libertades como generador del mal en el mundo. 

P: Pero no se queda sólo en escritores. ¿Por qué recupera en este hogar literario figuras como Richard Wagner, Shirin Neshat o Susan Sontag?

'Arquitecturas de la ficción', de David Felipe Arranz
'Arquitecturas de la ficción', de David Felipe Arranz

R: Me interesaba el Wagner maltratado como uno de los referentes de Adolf Hitler. Es verdad que existió un antisemitismo pero quería ver qué había detrás. En Wagner hay unas ideas muy interesantes de la metafísica resonante como, por ejemplo, el juego evolutivo de la música. Introdujo la música en la teoría de la armonía y llegó a desarrollar lo que se llama el color instrumental, que influyó incluso en las artes plásticas de finales del siglo XIX. La gente no sabe que la capacidad estética de Wagner va más allá de la propia música. Por tanto, sí es verdad el antisemitismo pero había tapado al gran innovador que había sido y que quería recuperar. Y gracias a Shirin Neshat descubrí el cuerpo como soporte en el que se inscribe el Libro de los reyes, de Hakim Abdul-Qasim. Me interesaba cómo había mostrado los orígenes literarios de los persas y la forma lúdica, fotográfica, social y reivindicativa de introducir la literatura a través de la fotografía y de la piel. Esta manera de transmitir la literatura a través del arte, derribando las fronteras habituales de lo que es fotografía y literatura, me fascina.

Susan Sontag me parece una de las escritoras, intelectuales, artistas y pensadoras más importantes del siglo XX. Es una provocadora y una filósofa. Destaco su idea de la cultura como contraste ante el dolor del mundo. Sontag reivindica que la sociedad actual está dejando de lado lo que llamaba el conocimiento sensible. En Ante el dolor de los demás pone en relación un dialogo increíble entre la belleza y la compasión, entre el arte y la piedad, entre la estética y la identificación con el dolor ajeno y el respeto. Y es verdad que el hecho estético es un deleite formal pero también cala muy hondo y te transforma en otra persona. Es una construcción. Ante el aluvión de estímulos continuos, la lectura de Sontag es un remedio muy grato. Una brújula. Y destaco su forma de entender la contemplación como algo de donde nace una nueva mirada más comprometida sobre las cosas y los hombres. La contemplación produce una mirada de respeto y, como consecuencia, desafíos personales para alcanzar las cimas más altas. Algo muy necesario cuando nos están acostumbrando a lo fácil.

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