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Ángel Viñas: “Franco o era gallego o era idiota o no tenía ni idea de política exterior”
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entrevista con el historiador

Ángel Viñas: “Franco o era gallego o era idiota o no tenía ni idea de política exterior”

El historiador, que publica libro sobre el primer jefe de exteriores del franquismo, analiza las luces y sombras de la memoria histórica en España

Foto: El historiador Ángel Viñas (EFE)
El historiador Ángel Viñas (EFE)

Hay pocas dudas sobre el rol de Ángel Viñas (Madrid, 1941) en la historiografía española: no sólo es uno de los nombres de referencia, sino que no evita los conflictos si cree que hay distorsiones históricas en juego. Todos sus libros despiertan interés, aunque sean sobre personajes olvidados de nuestra historia, comoel diplomático Francisco Serrat Bonastre, primer secretario de Relaciones Exteriores del régimen franquista, aunque acabara siendo acosadopor Franco.

Viñas revisa sus desventuras en la introducción de Salamanca, 1936 (Crítica, 2014), memorias privadas de Serrat Bonastre públicadasahora por primera vez. Una buena oportunidad para que el historiador nos desvele las claves de la época y analice algunas controversias históricas recientes.

¿Cuál es el valor históricode ‘Salamanca, 1936’?

Estas memorias son una joya porque no había testimonios fiables desde el interior del Cuartel General [centro de operaciones de Franco al inicio de la Guerra Civil; ubicado en Salamanca]. No sabíamos casi nada de la atmósfera del Cuartel General. Ni del comportamiento de Franco y sus colaboradores. Por otro lado, Serrat Bonastre es un caso insólito: pasó de lo más alto del escalafón de exteriores, al exilio, para ser luegoperseguido con saña por el Excelentísimo Jefe del Estado.

¿Cuál es la principal diferencia entre el Franco que pinta Serrat Bonastre y el que describieron otros subordinados de la época?

Serrat Bonastre critica sobre todo al hermanísimo: Nicolás Franco. ¿Por qué?

Me ha llamado la atención que el desencanto de Bonastre no surgiera por motivos ideológicos, sino por cuestiones prácticas: le irritaban la falta de eficacia y la arbitrariedad del gobierno franquista.

Ahí creo que exageras un poco porque sí hay matices ideológicos de fondo. Serrat Bonastre no era fascista.No le gustaban ni Hitler ni Mussolini.

Cambiando de asunto. Han generado controversia unas recientes declaraciones de Javier Cercas criticando lo que él denomina la “industria de la memoria histórica” de la pasada década.

No sé de donde ha sacado Cercas eso de la “industria”, pero yo asocio ese concepto a una famosa polémica delmundo anglosajón sobre la denominada “industria del Holocausto”. El público demanda historias sobre esa época, y la demanda crea su propia oferta: libros buenos, malos y horribles. Una anécdota personal: yo visité Auschwitz hace algunos años y salí de allí muy tocado. Al regresar al hotel me tuve que beber una botella de vodka, y yo no suelo beber. Estaba angustiadísimo…

¿Le preocupa la presunta existencia de esta industria de la memoria histórica?

En el libro denuncia que el actual Gobierno ha restringido el acceso a algunos archivos históricos.

Eshora de analizar las cloacas de nuestra historia, y eso a la gente le inspira temor, no sé por qué.Nadie es culpable de que sus antepasados fueran unos asesinos. Alemania, instigadapor EEUU, ha asumido su historia, pero nosotros no asumimos la nuestra.Bueno, los vencidos dela Guerra Civilsí han asumido la suya, pero los vencedores, no. Si la dictadura fue una cosa tan maravillosa como dicen algunos y Franco fue un regenerador, como sostienen ahora Stanley Payne y Jesús Palacios, pues que se abran los archivos históricos con todas las consecuencias. España es un país que ha negado su historia;se niega a enfrentarse con ella, con sus luces y sus sombras. Que alguna luz hay, oye, aunque no sean muchas.

Hay pocas dudas sobre el rol de Ángel Viñas (Madrid, 1941) en la historiografía española: no sólo es uno de los nombres de referencia, sino que no evita los conflictos si cree que hay distorsiones históricas en juego. Todos sus libros despiertan interés, aunque sean sobre personajes olvidados de nuestra historia, comoel diplomático Francisco Serrat Bonastre, primer secretario de Relaciones Exteriores del régimen franquista, aunque acabara siendo acosadopor Franco.

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