el director rinde homenaje a lou reed en 'desde berlín'

Andrés Lima: "El teatro hoy está más desatendido que nunca"

El disco 'Berlín' del cantante de neoyorkino se convierte en un espectáculo teatral protagonizado por dos perdedores inmersos en una espiral de destrucción

Foto: Andrés Lima con los protagonistas de la obra, Pablo Derqui y Nathalie Poza (EFE)
Andrés Lima con los protagonistas de la obra, Pablo Derqui y Nathalie Poza (EFE)

Embarcarse en un proyecto que nace de un disco de vinilo, tener a Lou Reed como inspirador, homenajeado y banda sonora y llevarlo a los escenarios de teatros como el Romea o Matadero Madrid, además de una gira por todo el país, no es algo fácil con la que está cayendo sobre las tablas. Andrés Lima firma Desde Berlín, el tributo al cantante neoyorkino que murió el 27 de octubre del año pasado, y que se podrá ver en las Naves del Español desde hoy y hasta el 7 de diciembre.

Una apuesta arriesgada por lo poco convencional que puede parecer a priori pero, en definitiva, eso es a lo que nos tiene acostumbrado uno de nuestros grandes directores de escena. Recuerden Urtain o Alejandro y Ana. Siempre un salto más en riesgo y en calidad. Pero las cosas no son fáciles. “El teatro está más desatendido que nunca. El arte en general. Y no sólo desatendido, atacado directamente”, espeta Andrés Lima.

El 21% de IVA es una puñalada trapera que, además, no va a significar en absoluto una contribución [económica] demasiado especial”, asegura. El director vuelve a reivindicar la bajada de un IVA que ya ha lastrado la escena en España. “Ha conseguido es que se haga cada vez menos teatro, en sitios más precarios, más pequeños y de una manera más pirata. Ha amateurizado la profesión”, prosigue. Pero “si se empieza por quitar el 21% de IVA habríamos ganado un montón de batallas. Después, dotar de un mayor interés y coherencia a todo el teatro público del país es una de las asignaturas pendientes”.

El 21% de IVA es una puñada trapera que ha conseguido que se haga cada vez menos teatros, en sitios más precarios, más pequeños y de una manera más pirata. Ha 'amateurizado' la profesiónLa política cultural del Gobierno, añade, es el reflejo del “muy poco interés que tienen por el hecho teatral y por la cultura teatral. Están siendo muy atacados, e incluso desde el punto de vista económico, porque los teatros iban muy bien y han pegado un bajón porque es insostenible una entrada con un 21% de IVA”.

“Todo esto es síntoma de lo que está pasando en este país y no somos los más afectados. Basta con mirar a la sanidad o la educación. Es el cuento de nunca acabar”, reflexiona Andrés Lima. La clave está, en su opinión, en la forma de entender el arte y el teatro, que hoy, dice, no se ve como algo de interés público y que “forma parte de la cultura y del aprendizaje de un pueblo”.

Destrucción y vida

“Así lo entendían los griegos y nos falta mucho de esa filosofía que hace que la cultura sea algo realmente importante en un país. Entonces, a tenor de eso, locales para estrenar, para ensayar o infraestructura para las compañías no hay cuando podría haberla sin gastar más dinero”, reivindica. Y pone como ejemplo la capital, con “uno de los mejores teatro de Europa” en el Matadero: “Madrid tiene la posibilidad de ser un escaparate teatral fantástico pero todavía está un poco muerto de hambre”. Falta en este país, agrega, “filosofía de teatro público”

“Ojalá hubiera muerte natural para el amor”. “Hay que esforzarse mucho para destruirlo”. “Nosotros lo logramos”, se dicen Caroline (Nathalie Poza) y Jim (Pablo Derqui), los dos protagonistas de Desde Berlín, al inicio de la obra. Y nos auguran lo que está por llegar, una tragedia intensa y destructiva.

Es una obra trágica, que maneja las drogas, el suicidio y temas muy destructivos pero, sin embargo, hay un inmenso amor por la vida y por la postura de la vida del otro, algo que parece que siempre estamos juzgando y no tenemos en cuenta”, apunta Lima. Caroline y Jim son esas dos caras de la moneda, opuestas pero que se necesitan, prosigue, que ponen en juego su vida y su pasión por la vida. “Son dos seres encerrados en una habitación que el momento les hace pasar por ser jóvenes dentro del movimiento del Rock & Roll en Berlín y de las drogas, pero podrían ser perfectamente del siglo XV o del XXIII”.

Imagen de la obra 'desde berlín', protagonizada por nathalie poza y pablo derqui
Imagen de la obra 'desde berlín', protagonizada por nathalie poza y pablo derqui
La obra no es un biopic de Lou Reed. Es, como ha dicho Andrés Lima en más de una ocasión, un “poema visual” que habla de las convenciones sociales y de la búsqueda un espacio diferente y más salvaje para las pasiones que reflejó Reed en su disco Berlín (1973), uno de los más encumbrados hoy pero que en su día fue machacado. “Vino después de Transformer y caprichos de las críticas y de las modas, que son siempre absurdas, hizo que no tuviera la misma aceptación. Con el tiempo se ha impuesto como el mejor disco de Lou Reed. Es una obra de arte redonda, maravillosa y muy triste –quería hacer el disco más triste de la historia de la música- que habla sobre la vida. Aunque sea una historia sobre la destrucción, ama la vida y el resultado es catártico”.

Desde Berlín se gestó por encargo de Borja Sitjà, director del Teatre Romea y amigo personal de Lou Reed. Convocó a Lima y Poza, ambos amantes de Reed, para hacerle un homenaje. “Fue Nathalie la que comentó que debajo de Berlín había una historia de maltrato. Después vimos que es una historia más bien de destrucción mutua pero, sobre todo, de amor. Eso me cautivó”, cuenta Lima.

Es una obra trágica, que maneja las drogas, el suicidio y temas muy destructivos pero, sin embargo, hay un inmenso amor por la vidaAsí se fue gestando, poco a poco, con las interpretaciones y los sentimientos que este álbum iba dejando en cada una de las personas que se incorporaban al montaje y se escribió a ocho manos, las de Lima, Juan Cavestany, Pau Miró y Juan Villoro. De Jaume Manresa, encargado de la música y los arreglos de los temas de Lou Reed, surgió la idea de tocar en directo algunas piezas que interpretan los protagonistas, y de Beatriz de San Juan, responsable de vestuario y escenografía, darle vida al dormitorio en el que transcurre la acción con las warholianas proyecciones de Miquel Àngel Raió, que aportan más peso dramático si cabe a la trama.

Lo que tenía claro el director -inmerso y "entusiasmado" con el Teatro de la Ciudad, un proyecto de creación escénica en el Teatro de la Abadía junto a Miguel del Arco y Alfredo Sanzol, los tres directores más reconocidos del momento, del que saldrán sus versiones de los clásicos griegos Antígona, Medea y Edipo Rey-  era que quería respetar la estructura del disco montando el espectáculo "como un LP, va canción a canción y respeta el orden”, explica. Pero, sobre todo, destaca, Desde Berlín “está hecha desde el corazón”. “Lou Reed decía que su música la interpretaba desde el corazón y es lo que he intentado respetar. Y más que respetarlo, compartirlo. Es una manera fantástica de afrontar el arte, desde el corazón, desde la honestidad y el compromiso con lo que haces”.

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