entrega 406 obras valoradas en 16 millones

Soledad Lorenzo se hace inmortal

Generosidad aparece en el diccionario. Soledad Lorenzo, no. La galerista cántabra debería figurar entre las acepciones de la definición del término al entregar su colección al

Foto: El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, la galerista Soledad Lorenzo y el el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, firman el contrato de cesión. (EFE)
El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, la galerista Soledad Lorenzo y el el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, firman el contrato de cesión. (EFE)

Generosidad aparece en el diccionario. Soledad Lorenzo, no. La galerista cántabra debería figurar entre las acepciones de la definición del término al entregar su colección al Museo Reina Sofía, sin esperar a cambio ni un solo euro de los 16 millones en los que ha sido valorada, pero con la esperanza declarada de que los nuevos responsables mantengan con vida el legado, que ha acumulado durante casi tres décadas. En total, 406 trabajos de 89 artistas irán a parar al centro, tal y como adelantó El Confidencial

El acuerdo se firma por un depósito de cinco años, prorrogables, con promesa de legado, en los que la coleccionista podrá disponer de las obras para su venta en caso de necesidad. “He dicho que mi voluntad es definitiva, pero como toda mujer tomo mis precauciones. A mi edad debo tener precauciones”, aseguró en el acto de la firma la mecenas. “Mi colección sólo podría vivir y ser útil en un museo como este, para que estas obras estuvieran en vida”. Aclaró que durante las negociaciones ha quedado especificado el deseo de utilización de los fondos para su exhibición en las salas del museo, porque “hay muchas posibilidades”. Más de cuatrocientas.

El director del Museo Reina Sofía apunta a una posible muestra de los fondos donados por la galerista Soledad Lorenzo allá por 2016

La duda es si el director del museo, Manuel Borja-Villel, querrá exponer artistas contra los que ha manifestado un enconamiento personal y que, sin embargo, se encuentran muy bien representados en el legado Lorenzo. Es el caso de Miquel Barceló, Juan Ugalde y Darío Urzay, defenestrados todos ellos al silencio de las humedades de los almacenes. El director señaló que, una vez hayan terminado las obras de reforma de las salas de la “zona cero” del edificio Sabatini (que aún no han empezado), las dedicará al arte contemporáneo a partir de los años ochenta y entre ellas habrá un capítulo dedicado al fondo de Soledad Lorenzo. Preguntado si enseñará en sala alguna de las 12 obras de Barceló que recibirá el museo no quiso especificar nada.  

Pero habrá que esperar, como pronto, hasta 2016 para ver el resultado de este gesto que el propio Borja-Villel, tomando prestado el concepto del filósofo Javier Gomá, ha calificado de “ejemplaridad”. De hecho, el director aclaraba sobre la exhibición de los fondos que "no hay obligación, es voluntad" y dejó en el aire un ambiguo "en algún momento se mostrarán en la colección". El desaparecido ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, hizo acto de presencia para definir el término “generosidad” según el diccionario y especificar, en varias ocasiones, que la donación supone un “enriquecimiento del relato museográfico del Reina Sofía”, y también que estas obras “van a estar presentes en el relato del museo”. 

Almacenes atestados

No hay plan previsto para situar alguna de las 406 obras cedidas en los relatos de la colección y, hasta que se decida qué hacer con parte de ellas, se mantendrán en almacenes externos, porque tal y como anunció este periódico los nuevos del edificio Nouvel están abarrotados. Tal y como explicaba uno de los trabajadores del museo a este periódico: “Los almacenes están abarrotados, no cabe nada. Estamos al 90%”. Y todavía no habían llegado las 19 piezas de la colección de Soledad Lorenzo que han entrado en los últimos días. Sin embargo, Borja-Villel aseguraba durante el acto de la firma que “por el momento en Nouvel hay capacidad de crecimiento”.

Hace unos días el Gobierno, en respuesta parlamentaria a una pregunta del portavoz de Cultura de UPyD, Toni Cantó, argumentaba esta saturación sin planificación con una curiosa respuesta: “Los principales museos del mundo han rebasado hace tiempo la capacidad de almacenaje de sus espacios de reserva”. Además, el Gobierno indicó que se encuentra en fase de estudio la utilización como nueva zona de almacenaje una de las zonas del edificio Sabatini, que se destinaría a la sala de reserva de obras de grandes dimensiones y peso.

Las cerillas católicas

El ministro José Ignacio Wert se desmarcó de la polémica pieza Cajita de fósforos, del colectivo de artistas argentinas Mujeres Públicas, incluida en Un saber realmente útil, que ha recabado miles de firmas para su retirada por incitar a quemar iglesias en sendas campañas promovidas por la Asociación Española de Abogados Cristianos y Hazteoir.org.  Wert dijo que no le gustaría mezclar cuestiones ajenas a la firma, pero que nunca estuvo en el ánimo del museo herir el ánimo de nadie.

Y señaló que el museo tiene sus propias normas, su estatuto de autonomía y sus órganos de dirección. La responsabilidad no es suya, quiere decir. “El propio director ha tomado una serie de iniciativas encaminadas a que se evite en la medida de lo posible la herida de la sensibilidad”. Entre las medidas está la advertencia de que hay piezas que pueden herir la sensibilidad y el encuentro del director con estas asociaciones católicas para explicarles el comunicado lanzado por el museo. Les ofrecerá sus explicaciones, les contará que es arte y entonces ¿les hará ver la luz?

Cultura
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios