el cne secunda la huelga al 80%

El Coro de RTVE salva la cara a Cultura

El 80% de los miembros del Coro Nacional de España secunda la huelga convocada para reclamar al INAEM que cubra las plazas vacantes por las jubilaciones

Foto: Concentración de los miembros del Coro Nacional de España a la puertas del Auditorio Nacional de Música, ayer (P.C.)
Concentración de los miembros del Coro Nacional de España a la puertas del Auditorio Nacional de Música, ayer (P.C.)

Ayer se estrenaba en el Auditorio Nacional un nuevo concierto dentro del ciclo Sinfónica nº4 pero los cantantes del Coro Nacional de España (CNE) no estaban encima del escenario. Les tocaba interpretar la monumental cantanta Alexander Nevsky, de Sergi Prokofiev. El concierto salió adelante pero gracias a los 40 miembros del Coro de RTVE, a los que se sumaron los 12 cantantes del CNE que no siguieron el paro. La huelga, secundada ayer por el 80% de los miembros del CNE, se prolongará hasta el domingo.

No es la primera vez que ocurre algo así. El Coro Nacional de España lleva desde mayo convocando paros y protestas para reclamar al INAEM y al Gobierno que cubra las plazas que han ido quedando vacantes tras las jubilaciones de sus miembros. En concreto, cuenta hoy con 66 voces de las 120 que había hace más de una década. Y al final de la temporada la cifra podría reducirse más, hasta 61 cantantes, debido a nuevas jubilaciones. Por eso, en junio el Réquiem, de Verdi, se interpretó bajo mínimos (12 voces) y a principios de este mes forzaron la suspensión de La vida breve, de Falla. Esta vez la papeleta la ha salvado el convenio firmado por el INAEM con RTVE.

Juntar a dos coros no sirve así por las buenas. Se necesitan años para formar un coroA las siete y media de la tarde en la escalinata frente el Auditorio Nacional de Música se juntaban los 54 cantantes en huelga ataviados con sus trajes de trabajo. Junto a ellos, una docena de miembros del Coro de RTVE que querían mostrar espontáneamente su solidaridad con sus compañeros, a pesar de que estuvieran obligados a cantar en virtud de un acuerdo de colaboración que les hace unirse al CNE para los grandes reportorios. Y lo hicieron pero, como se dice en el argot, cantaron 'palabra de honor', es decir, sin juntarse y dejando los huecos libres de los cantantes que no estaban ayer sobre el escenario.

La situación del Coro de RTVE no dista mucho de la que sufre el CNE. Son 48 voces pero siempre han superado los 100 miembros. “Estamos obligados a salir al escenario porque la huelga es de ellos y, en nuestro caso, debería convocarse para todo el ente”, decían algunos de los cantantes del ente público que preferían no revelar sus nombres. “Artísticamente es inviable un concierto como este”, coincidían todos los coralistas. “Juntar a dos coros no sirve así por las buenas. Se necesitan años para formar un coro”, añadía otro.

Mientras dentro comenzaba el programa, dirigido por Ramón Tebar, con la interpretación del Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, y el estreno de la nueva versión de Elegías a la muerte de tres poetas españoles, de Cristobal Halffter. Tras el descanso, en el que salieron a juntarse con los compañeros del coro varios miembros de la Orquesta Nacional de España en muestra de solidaridad, tocaba la parte cantada del repertorio.

Imagen de archivo del coro y la orquesta nacional
Imagen de archivo del coro y la orquesta nacional
Fuera Lola Bosón, contralto que lleva siete años en el CNE, explicaba la importancia de esta tercera convocatoria de huelga. “Hay que estar aquí y reivindicar -y lo hacemos lo que supuestamente estamos mejor porque tenemos una plaza fija- que esta señora sea de carne y hueso y cante”, aseguraba sujetando un muñeco de cartón simbolizando las plazas vacantes.

El sentir general entre los cantantes del CNE es el de peligro de extinción. “Somos patrimonio cultural público de todos los ciudadanos, de todos los contribuyentes, como un cuadro del Museo del Prado, y nos están dejando morir. Lo único que queremos es dar calidad a los ciudadanos”, se quejaba la contralto Asunción Castañeda. “Esto no es una huelga política. Esto es similar a la Marea Blanca, aquí hay gente de todos los colores y tendencias que estamos defendiendo un servicio público”, proseguía Lola.

Somos patrimonio cultural público de todos los contribuyentes. Lo que queremos es dar calidad a los ciudadanosPero los miembros del coro quieren ir más allá de la merma que sufre cualquier concierto con tan escaso número de integrantes para lo que se supone un coro sinfónico. Hablan de futuro. “Hay muchos jóvenes estudiando en conservatorios superiores de canto que no van a tener salidas. Lo siguiente será cerrar el coro igual que han quitado las clases de música de Primaria. Buscan una sociedad que no piense ni esté educada”.

A pocos metros la soprano Elisa Garmendia, con 21 años a su espalda en el coro, describía una situación más preocupante todavía. Cuando ella entró eran 120 personas. “Es una tristeza porque hay menos sonido, hay menos empaste, menos equilibrio entre las voces. Se notan que faltan mezzos, tenores, barítonos… Lo mínimo es tener una sonoridad suficiente para poder abordar todo de tipo de obras con un nivel digno”, aseguraba. “Tratan a la cultura, a toda, como un artículo de lujo. No se concibe como una necesidad espiritual. La cultura nunca ha dado de comer. No es rentable. Es algo que enriquece el espíritu y necesario para vivir”.

El 80% de la plantilla del Coro Nacional de España secundó ayer la huelga (P.C.)
El 80% de la plantilla del Coro Nacional de España secundó ayer la huelga (P.C.)

Los bajos Hugo Enrique y Eduardo Córcola llevan más tiempo aún que ella. Nada menos que 28 años. Por entonces cantaban 133 personas en el CNE. “Lo ideal es que el número de cantantes superen en un 20% el de instrumentos para cantar con libertad, sin forzar el sonido y con calidad. Necesitamos una plantilla conforme a nuestro repertorio, que fundamentalmente es de los siglos XIX y XX”, explicaban.

Piden una plantilla de 93 cantantes

“El Gobierno desprecia absolutamente la cultura pública” se quejaba en la tarde de ayer Javier Figueroa, miembro del Comité de Empresa de INAEM-Teatros de UGT. Su petición se centra en la reposición de estas plazas que han dejado libres los jubilados hasta llegar a las 93 que recoge el Catálogo de Puestos de Trabajos del propio instituto en un plazo de cuatro o cinco años. Serían, en la actualidad, 27 las que tendrían que cubrirse mediante una oferta de empleo público.

Esta propuesta fue precisamente la que hicieron llegar el miércoles a la directora general del INAEM, Montserrat Iglesias. El problema, añadieron, es que la decisión no depende de Cultura y Wert sino de Hacienda y Montoro. “El INAEM asegura que asumen las 93 plazas pero nos han dicho que el problema es que están maniatados por los recortes y quien tiene que decidir es Hacienda”, aseguró Figueroa. Los sindicatos reclamaron en ese encuentro un “compromiso político verificado por el Ministerio de Hacienda” y con carácter de “urgencia” que asegure que se van a cubrir las plazas pero, pese al “tímido acercamiento de posturas”, dicho documento no había sido rubricado ayer.

La cultura nunca ha dado de comer. No es rentable. Es algo que enriquece el espíritu y necesario para vivirLos que sí se reunieron en la mañana de ayer fueron Montserrat Iglesias y el jefe del gabinete del secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, para intentar acelerar la resolución de este conflicto laboral sin que haya trascendido nada de dicho encuentro. La única opinión que ayer se conoció al respecto fue la que el INAEM facilitó a la agencia EFE en la que se reitera su “voluntad de diálogo” y “de consolidar la plantilla del Coro Nacional de España a pesar del difícil marco presupuestario actual”.

De hecho, agregan “para garantizar la calidad artística y salvaguardar la calidad del servicio público, se han realizado contrataciones temporales para refuerzo al coro a lo largo de la temporada”. Sin embargo, los representantes sindicales y miembros del coro consultados por este diario garantizan que esta temporada no se ha llevado a cabo todavía ninguna contratación temporal. Es más, este es otro de los frentes abiertos dentro de la negociación. Normalmente, al comenzar la temporada se hacían nueve contratos de refuerzo (de cupo) con una duración anual pero ni han salido aún y la idea, aseguran, es que sean de nueve o seis meses.  El propio INAEM reconoció esta semana a El Confidencial que "mientras esté abierta la mesa de negociación no se va a abrir la contratación”.

En relación a la huelga de ayer, que se alargará durante las funciones de hoy y mañana, el INAEM señaló que “lamenta los perjuicios que estos paros suponen para el público de la OCNE y esperamos poder alcanzar un acuerdo lo antes posible”.

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