Ai Weiwei entra en Alcatraz
  1. Cultura
'la roca' recibe al artista encarcelado en china

Ai Weiwei entra en Alcatraz

El polémico artista y activista chino presenta varias instalaciones en una nueva exposición dentro del recinto de la famosa cárcel de San Francisco

“La Roca”. Con este nombrese conocela pequeña isla próxima al puente Golden Gate de San Francisco. En ella, como todo el mundo sabe, se levanta una de las cárceles más célebres. Un centro penitenciario de alta seguridad en el que encerraron a Al Capone, entre otros muchos reclusos, antes de convertirse en el escenario de un sinfín de películas. El cambio de delincuentes por estrellas de cine le sentó bien, viendo desfilar por sus pasillos a figuras como Lee Marvin, Clint Eastwood o Sean Connery. Este año, el uso de la ex cárcelha cambiado: Alcatraz es una galería de arte, se ha reinsertado en la sociedad.

Su nueva vida la inaugura con una muestra llamada “@Large”, en la que se presentarán varias obras del artista y activista chino Ai Weiwei. Un proyecto cuya preparación se ha hecho a distancia, debido al encarcelamiento del artista al queel gobierno chino le tiene sometido desde 2011.

Este nuevo espacio artístico invita a reflexionar sobre el concepto de libertad a través de sus rejas, un contexto idóneo para Weiwei. Ahí la paradoja, la roca abre sus puertas a un represaliado político, para gritar a favor de la libertad y en contra del totalitarismo.Unaoportunidad para que el polémico artista vuelva a manifestar sus ideales en torno a la sociedad contemporánea y critique duramente (una vez más) al régimen chino.

"El error del totalitarismo es creer que la libertad puede ser encarcelada. Este no es el caso. Cuando restringes la libertad, esta echará a volar y aterrizará en el alféizar de una ventana" expresa Ai Weiwei en la web de la muestra, y así justifica alguna de sus creaciones más recientes.

Esta exposición seextiende pordiferentes estancias de la antigua cárcel. El comedor, una sala de lavandería e incluso varias celdas de prisioneros son los espacios desde donde las obras de Weiwei rastrean las diferentes connotaciones del concepto de libertad. Un diálogo con su propia experiencia, pero también con ejemplos tomados de la historia contemporánea.

Retratos a Lego

En esa línease enmarca una de las piezas más representativas de la exposición: Trace. Una serie de 176 retratos de personas reales que han sido encarceladas o forzadas al exilio debido a sus creencias o ideales políticos. La mayoría de los individuos retratados permanecían en prisión en junio de 2014, fecha en la que el artista realizó la obra. Todos están hechoscon piezas de Lego, algunos en el propio estudio del artista en China y otros en San Francisco, gracias a la colaboración de más de 80 voluntarios.

En el interior de las celdas, los visitantes podrán sentarse a escuchar varias grabaciones de testimonios, poesías, palabras sueltas o música, que forman parte de una instalación sonora llamada Stay Tuned. Todas estas piezas provienen de gente que ha sido detenida por expresarse libremente en algún momento de su vida.

Refractiones otra de las piezas. En este caso se trata de una esculturaemplazada en el sótano de la cárcel, dónde los presos trabajaban bajo la supervisión de numerosos guardias. En ella se articula una estructura en forma de ala de pájaro, a partir varios de los paneles solares que se utilizan en el Tíbet para cocinar.Con un peso total de más de 5 toneladas, “esta obra involucra a los espectadores en una compleja estructura de poder y control, en la que los visitantes tienen el punto de vista de la autoridad, al situarse donde estaban los guardias”, como se explica en el catálogo.

Sueños de libertad

Aunque Ai Weiwei lleva más de tres años sin poder salir de China, su peso internacional no ha hecho nada más que crecer. En los últimos años, muestras en París, Berlín, Nueva York, Méjico o Sevilla han hecho eco a la dura situación en la que se encuentra y lo han propulsado para convertirse en uno de los artistas más mediáticos del planeta.

"Las autoridades me quitaron el pasaporte hace casi tres años, y no hay todavía una razón clara sobre por qué lo hicieron. Me han prometido que me lo devolverían muchas, muchas veces, pero nunca lo han cumplido", destacaba Ai Weiwei en el video en el que presentaba una exposición de este año enBerlín.

Pese a que su postura siempre había sido crítica con el gobierno chino, las tensiones de Ai Weiwei con las autoridades chinas se agraviaron en 2009 cuando, yendo a testificar en un juicio a favor de un activista, fue agredido por la policía. Una agresión que le provocó un derrame cerebral, que le fue diagnosticado unas semanas más tarde cuándo se encontraba en Alemania, lo que abrió el debate y la polémica.

Su presencia en las redes sociales y el eco que consigue en el extrangero convirtieron a Weiwei en una figura muy incómodapara el régimen. En 2011 fue detenido y encarcelado durante 81 días por el gobierno, pero la presión mediática internacional obligó a las autoridades a ponerlo de nuevo en libertad, aunque de una forma más controlada.

Se le retiró el pasaporte y le recomendaron que moderase su actividad en internet y no diese más entrevistas, unas sugerencias que no sirvieron de mucho,Pese a la presión política que hay sobre él, su discurso no se ha movido un ápice. Weiwei ha continuado colaborando en numerosas muestras internacionales con obras muy críticas, además de desplazarse por diferentes medios y formas artísticas, grabando un disco, apareciendo en videos musicales o actuando en un cortometraje.

Ai Weiwei Arte contemporáneo Arte San Francisco