Hacienda gana 98 millones de euros y la taquilla pierde 141 millones en dos años
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aniversario del IVA al 21%

Hacienda gana 98 millones de euros y la taquilla pierde 141 millones en dos años

Desde que se subió el tipo fiscal Montoro ha doblado lo recaudado por venta de entradas de cine

Foto: Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda
Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda

El IVA cultural al 21% cumple estos días dos años de vida. Pregunta: ¿hay motivos para festejarlo? Respuesta: depende de la relación que tenga cada uno con la medida. Si el IVA cultural celebrara su segundo cumpleaños con un gran guateque, Cristóbal Montoro sería el rey de la fiesta: el ministro de Hacienda tiene motivos de sobra para celebrarlo a golpe de conga y matasuegras. Por el contrario, el mundo del cine no está para fiestas: desea con todas sus fuerzas que el IVA al 21% muera antes de cumplir un año más.

Durante los dos años de vida del impuesto (septiembre de 2012/agosto de 2014), los cines españoles recaudaron 1.080 millones de euros. El ministerio de Hacienda se llevó el 21% de cada una de las entradas vendidas: 188 millones de euros (teniendo en cuenta la recaudación neta).

Hablamos de una cifra ministerial récord que es necesario poner en contexto para entenderla en toda su magnitud.

Desde que se produjo el ivazo, la taquilla se ha depreciado un 11,6%, pero Hacienda ha doblado su recaudación. La gran paradoja del IVA cultural es que cuanto peor le va al cine, mejor le va a Hacienda. Y donde dice "cine" podría decir "teatro" o cualquier otro campo cultural afectado por la medida.

La cifra récord (188 millones de euros recaudados en dos años) también contrasta con la caída de las ayudas al cine. El Fondo de Ayuda a la Cinematografía, del que salen las discutidas subvenciones a las películas, ha seguido la siguiente involución: 89,3 millones de euros (2010), 76 millones (2011), 49 millones (2012), 39,2 millones (2013) y 33,70 millones (2014).

El Estado recauda ahora por entradas el doble de lo que gasta en subvenciones

El año pasado, por tanto, el Estado recaudó 88 millones de euros en entradas y gastó 39,2 millones en subvenciones. O el cine, controvertido sector subvencionado, como fuente de riqueza para el Estado.

Las salas españolas batieron su marca de recaudación de este siglo en 2004: 691,60 millones de euros. Ni siquiera ese año la factura de Hacienda se aproximó a las cifras recaudadas en los últimos tiempos: de los 51,3 millones de euros ganados por el ministerio en 2004 hemos pasado a los 88 millones de euros de 2013, y eso que la taquilla vivió el pasado año su peor curso en veinticinco años.

Preguntado sobre esta paradoja, Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine, respondía hace unos meses a este periódico con estas palabras:

"Es muy sencillo: es una cuestión meramente matemática. Si el IVA sube del 8% al 21% tiene que subir de un modo brutal. Lo importante aquí no es que Hacienda bata su récord de recaudación, sino las consecuencias de esa cifra. El otro lado de la moneda es que en 2013 cerraron 400 salas de cine, se perdieron miles de puestos de trabajo y se deterioró toda la estructura industrial del cine. La recaudación por IVA no compensa eso".

La cifra de espectadores de cine en España lleva cayendo desde hace una década: 143,93 millones (2004), 127,65 (2005), 121,65 (2006), 116,93 (2007), 107,81 (2008), 109,99 (2009), 101,60 (2010), 98,34 (2011), 90 (2012) y 80 (2013).

El IVA cultural español es el más alto de Europa. En Francia está al 5,5%, en Alemania al 7% y en Holanda al 6%

El caso francés es singular. El Gobierno decidió bajar el IVA cultural dos puntos en 2013 tras las protestas de la industria del cine, un sector con mucha influencia en la política del país vecino. Isabelle Giordano, responsable de la promoción exterior del cine francés (Unifrance), lo explicaba así hace unos meses en El Confidencial: “La industria del cine francés cuenta con un lobby muy creativo y enérgico formado por directores, productores y actores, entre otros, con capacidad para influir a ministros y asesores gubernamentales. Es una cuestión de influencia. Un asunto puramente político".

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