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¿Tiene sentido que 'Ocho apellidos vascos' reciba la subvención a la amortización?
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LLEVA RECAUDADOS 40 MILLONES DE EUROS

¿Tiene sentido que 'Ocho apellidos vascos' reciba la subvención a la amortización?

Ocho apellidos vascos sigue imparable. La comedia de Emilio Martínez-Lázaro ya ha sobrepasado los 40 millones de euros, según datos de Rentrak Spain, y está a

Foto: Vista de las colas en un cine de San Sebastián para ver "Ocho apellidos vascos" (EFE)
Vista de las colas en un cine de San Sebastián para ver "Ocho apellidos vascos" (EFE)

Ocho apellidos vascos sigue imparable. La comedia de Emilio Martínez-Lázaro ya ha sobrepasado los 40 millones de euros, según datos de Rentrak Spain, y está a punto de sobrepasar a Lo imposible como la cinta española de mayor recaudación de la historia. Buen momento para hacer la pregunta delicada, lanzada hace unos días en Twitter por el antiguo director del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA), Ignasi Guardans. “¿Tiene sentido que pueda cobrar la ayuda de la amortización?”.

"Todos los temas son opinables, pero desde FAPAE pedimos al ICAA seguridad jurídica y económica. Cuando un productor hace un plan de negocio en base a una normativa, lo que no se puede hacer es variarlo porque la producción haya tenido éxito. 8 apellidos vascos es un éxito y retrata bien el hecho de que a los ciudadanos españoles les gusta su cine y están dispuestos a disfrutar del mismo", comenta el presidente de la patronal de productores (FAPAE), Ramon Colom.

Hay unas reglas del juego y siempre que se cumplan, por supuesto que tiene sentido.

“Ponerle trabas al éxito, de entrada, es una equivocación. Desde el punto de vista práctico es muy difícil establecer esquemas, límites, a que una película una vez superada una cifra, que sería muy difícil de elaborar, no pudiera recibir esa ayuda”, comenta a El Confidencial Enrique López Lavigne, productor de la taquillera Lo imposible, pero también de Gente en sitios o Extraterrestre. “Hay una tendencia a pensar que los productores se forran. Pero en la cadena también están exhibidores, distribuidoras, etc; y además interviene fuertemente la administración”, añade haciendo referencia a los 8 millones de euros que lleva recaudado el Estado con la cinta de Telecinco Cinema.

Cada película tiene un plan de negocio distinto. Hay películas que tienen una recuperación inmediata como Ocho apellidos vascos porque tiene un presupuesto reducido. Y otras como Lo imposible, que costó 30 millones, que tiene un proceso nada sencillo para ver el primer euro. Hay una red muy compleja de recuperación que se hace una vez auditado todos los territorios donde se ha vendido la cinta. Incluso se llega a cinco o seis años. Y no siempre se recupera del todo porque a veces llegas a tribunales, territorios que no te liquidan”, añade.

Opinión compartida por José Antonio Félez, presidente de la Asociación Estatal de Cine. “La cuestión no debe ni plantearse. Hay unas reglas del juego y siempre que se cumplan, por supuesto que tiene sentido. No habría razón para negársela si cumple con todos y cada uno de los requisitos que exige la ley”.

Discriminación del cine autoral

La que no está de acuerdo con la ley actual es la recientemente creada Unión de Cineastas, que cuenta con directores como Jonás Trueba, Mar Coll y Chema Rodríguez o actores como José Sacristán. "El modelo vigente es injusto y está pensado para favorecer de forma clara a las películas de gran presupuesto", señala Rodríguez a EFE en referencia a las ayudas para la amortización, que suman el grueso de las subvenciones.

“Los poderes públicos, cuya obligación legal es la de proteger el cine como excepción cultural frente a la enorme potencia de las grandes distribuidoras, han aprovechado la crisis (…) favoreciendo los intereses puramente comerciales de las televisiones, a la vez que sigue manteniendo la discriminación al cine más autoral y de ámbito documental”, señala la asociación en su documento fundacional al que ha tenido acceso Audiovisual451.

placeholder Fotograma de 'Tres días con la familia'

Y añade. “El nuevo modelo de financiación no deja de incrementar nuestra inquietud al sospechar que la entronización de un modelo mixto de beneficios fiscales progresivamente crecientes, se combinará con una igualmente progresiva disminución de los fondos directos, lo que podría significar, una vez más, la discriminación al cine comprometido, distinto, creativo y necesario, en beneficio del cine con gran potencial comercial, supuesto o real, que tendrá mucho más fácil el acceso a esos beneficios fiscales”.

El germen de esta nueva asociación se sitúa en la lista de correos de los "Cineastas contra la orden", plataforma nacida en 2009 en protesta contra la orden ministerial que dejaba fuera de las ayudas a la amortización a las producciones con presupuesto inferior a 600.000 euros (artículo 20.1.b del Real Decreto 2062/2008).

Tres días con la familia, de Mar Coll, que tuvo un coste de 1.418.813 euros, según datos del ICAA, ‘sólo’ obtuvo una ayuda a la amortización de 47.074 euros en 2009. Es decir, sólo un 3%. La cinta obtuvo un premio Goya a la mejor dirección novel y fue la gran triunfadora de los Premios Gaudí con tres galardones (película en lengua catalana, mejor dirección y mejor actriz). Sin embargo, sólo convenció a 54.159 espectadores y recaudó 316.635 euros en taquilla.

Productoras mixtas

“Está muy bien pelear por ayudas a películas pequeñas y yo me sumo a ello. Pero no veo por qué castigar a las películas grandes o no ayudarlas, que son las locomotoras de la industria. Nosotros, por ejemplo, somos una productora que combinamos todas las opciones del mercado, incluso bajo el peligro de no recuperar. Hemos producido Lo imposible, pero Gente en sitios sin ningún tipo de ayuda pública”, defiende López Lavigne.

Se refiere a Apaches Entertainment. Fundada en el año 2009 por el propio Lavigne y Belén Atienza, la productora cuenta con películas como las citadas Lo imposible y Gente en sitios, o Tres bodas de más, Fin, Verbo, Intruders, Extraterrestre, Open Windows o Purgatorio, la cual ha tenido una innovadora forma de distribución.

Para que exista underground, tienen que existir películas que funcionen. El éxito que genera una película en varias productoras, en sus equipos, son riqueza y repercuten positivamente para la industria. Lo que no tiene lógica es que reciban ayudas públicas aquellas películas que no son españolas y cuyos beneficios van a parar a estudios americanos. Eso sí es un escándalo”, zanja.

placeholder Fotograma de 'Lo imposible'

Ocho apellidos, presupuesto medio

Producida por Telecinco Cinema, La Zona Films y Kowalski Films, Ocho apellidos vascos ha contado con un presupuesto de 3 millones de euros, una cifra un poco por encima de la actual media. Si tomamos como referencia No habrá paz para los malvados en la que Telecinco Cinema aportó un 50% del presupuesto, la actual recaudación de la cinta reportaría a las arcas de la productora de Mediaset entre 4 y 6 millones de euros de una inversión inicial de 1,5 millones de euros.

No obstante, esta cifra se ve alterada ya que hay que descontar el gasto en transporte de las copias, control de taquilla, publicidad, promoción en los distintos canales de Mediaset, etc. Es decir, la principal productora de la comedia más taquillera de la historia de nuestro cine estaría obteniendo un beneficio mucho menor que el Estado. Un negocio no tan redondo.

De hecho, hasta ahora, las televisiones nunca habían reconocido que el cine español fuera rentable. “Bien entendido, el cine español puede ser rentable”, ha admitido Atresmedia Cine después de años de pérdidas. Por su parte, Mediaset España reconoce beneficios de 1.042.000 euros en el ejercicio de 2013. Sin embargo, habla de pérdidas en años anteriores que le han obligado a provisionar 22,6 millones de euros en 2013.

Ocho apellidos vascos sigue imparable. La comedia de Emilio Martínez-Lázaro ya ha sobrepasado los 40 millones de euros, según datos de Rentrak Spain, y está a punto de sobrepasar a Lo imposible como la cinta española de mayor recaudación de la historia. Buen momento para hacer la pregunta delicada, lanzada hace unos días en Twitter por el antiguo director del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA), Ignasi Guardans. “¿Tiene sentido que pueda cobrar la ayuda de la amortización?”.