luis suárez repite su definición del franquismo

"Convenientemente autoritario, pero no totalitario", el Diccionario Biográfico insiste

Luis Suárez, medievalista de la Fundación Francisco Franco al que la RAH encargó la biografía del dictador, regresa para escribir sobre Ramón Serrano Suñer

Foto: Ramón Serrano Suñer (segundo por la izquierda) y Heinrich Himmler (primero por la derecha) en 1940 en Berlín
Ramón Serrano Suñer (segundo por la izquierda) y Heinrich Himmler (primero por la derecha) en 1940 en Berlín

Luis Suárez, el medievalista de la Fundación Francisco Franco al que la Real Academia de la Historia encargó la biografía del dictador, tuvo otro encargo para el Diccionario Biográfico Español: Ramón Serrano Suñer, otro de los nombres decisivos en la primera mitad del siglo XX español y que descubrimos ahora, con el cierre de los 50 tomos de la polémica obra académica.

Las graves consecuencias que tuvo su definición del franquismo, cuando se dieron a conocer los primeros tomos del DBE hace tres años, en el que aseguraba que fue "autoritario, no totalitario", no han rectificado la visión de Luis Suárez. El especialista en los Reyes Católicos retoma su tesis en la nueva vida que redacta -con el beneplácito de la Real Academia de la Historia y con la crítica de la comunidad científica- y define al "nuevo régimen" como "convenientemente autoritario, pero no totalitario".

La publicación de la vida de Serrano Suñer cuestiona seriamente las promesas de Wert sobre la rectificación del diccionarioNi las denuncias de ciudadanos contra la obra, ni la intervención del Congreso de los Diputados, ni la creación de una comisión con el encargo de rectificar las faltas de las entradas menos rigurosas como la de Franco, parecen haber causado efecto. De hecho, la publicación de la vida de Serrano Suñer cuestiona seriamente las palabras en la Cámara Baja del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, al asegurar que todas las biografías manipuladas publicadas y las que estaban por aparecer habían sido rectificadas.

Suárez describe la admiración que Serrano Suñer, "cuñadísimo", sentía por Benito Mussolini, "a quien siguió defendiendo después de su muerte". Habla de la propuesta que hace a Franco del nuevo Estado: "Así nació un Movimiento que se declaraba católico en sus principios e integraba todas las fuerzas que apoyaban el levantamiento militar -derecha, falangismo y tradicionalismo- pero que se situaba a las órdenes del Estado y no por encima de él".

Himmler y Serrano Suñer en Madrid en octubre de 1940
Himmler y Serrano Suñer en Madrid en octubre de 1940

Una vez ha aclarado el terreno a su conveniencia, el historiador recurre a una ćuriosa fórmula narrativa -propia de la novela- para argumentar su propia percepción del hecho histórico, al introducirse en los pensamientos del sujeto para no firmarlo en su nombre: "El nuevo Régimen, pensaba Serrano, sería convenientemente autoritario, pero no totalitario". No explica cómo es la categoría de régimen "convenientemente autoritario", ni cómo cuadra eso con la admiración expresada de Suñer por Mussolini, .

Los historiadores lo hemos dicho una y otra vez: fue un régimen, claramente, totalitario y fascista. Al menos hasta 1945Juan Pablo Fusi, el historiador independiente designado por la Real Academia de Historia para informar de los desperfectos de la obra que la institución había puesto en marcha, aseguraba a este periódico: "Los historiadores lo hemos dicho una y otra vez: fue un régimen, claramente, totalitario y fascista. Al menos hasta 1945 y luego ya un régimen que, con operaciones cosméticas, empieza a definirse como monarquía católica y social. Hay una fachada de Gobierno, a pesar de que todo el poder recae sobre Franco y declara su magistratura como inagotable". La fecha, 1945, no coincide con la que aporta el medievalista para justificar su visión, 1937.

Luis Suárez conoce los pensamientos del cuñado de Franco, aunque no los entrecomilla, pero, paradójicamente, desconoce algo documentado y de notable importancia como es la participación de Serrao Súñer en el golpe de Estado militar. "El 18 de julio de 1936 le sorprendió en Madrid. No se tienen datos sobre sus relaciones con el levantamiento militar". Ni siquiera por la coincidencia familiar que le ataba a Franco desde hacía cuatro años antes.

Paul Preston, el hispanista especializado en este periodo, ha explicado la participación de Serrano Suñer en estos términos, en el libro En el combate por la historia (Pasado y Presente): "Sirvió de enlace entre Franco y los demás conspiradores en la península. A pesar de estos servicios no le avisaron de la fecha de la sublevación militar y, como consecuencia, sufrió unas experiencias escalofriantes durante los primeros meses de la guerra". En las sacas del ejército republicano en Madrid fueron asesinados sus dos hermanos.

Preston habla de cómo a comienzos de marzo de 1936, Serrano presentó a José Antonio Primo de Rivera a algunos de los principales conspiradores militares, entre ellos Juan Yagüe, "clave para la participación del ejército de África". Para Preston muchos de los primeros decretos y nombramientos de la Dictadura de Franco reflejan la influencia de Serrano Súñer, basada en una estrecha relación familiar entre las dos familias, en su dedicación "fanática y ascética" a la causa franquista y a "la participación de Serrano en la preparación del alzamiento".

Suárez ocultó la represión franquista en la entrada sobre Franco y vuelve a hacerlo ahora en la de SuñerEn el Diccionario Biográfico Español vuelven a desaparecer los años y actividades de represión franquista. Suárez los ocultó en la reseña de Franco y los vuelve a hacer desaparecer de la vida de Serrano Suñer. Sin embargo, Preston apunta que, como ministro de Gobernación desde enero de 1938, "sería la figura dominante y se le creía inspirador de la continuada represión aunque los responsables eran muchos", entre ellos el general Severiano Martínez Anido, titular de la cartera de Orden Público. El historiador cuenta que la "amargura" que arrastraba como consecuencia de lo que les había pasado a sus dos hermanos "explica el interés de Serrano en las estructuras de represión".

Tampoco hay una línea sobre el especial interés que mostró Serrano en la localización de los dirigentes republicanos españoles en la Francia nazi. Solicitó a las nuevas autoridades de ocupación la entrega de más de 600 refugiados que habían ejercido cargos políticos en la República. "Serrano se indignó porque varios de ellos, entre otros Indalecio Prieto y Juan Negrín, hubieran conseguido escapar con la connivencia de las autoridades francesas", señala Preston.

Por el contrario, Luis Suárez explica que como titular de Gobernación, "desarrolló una importante tarea, dentro de los esquemas de modernización del Estado que él mismo recomendara". "Trató de organizar el fomento de los medios de comunicación, dando especial importancia a la radio y al cine, manteniéndolos al mismo tiempo bajo control: la censura establecida atendía a los aspectos morales y políticos".

Tampoco queda señal en la vida de Serrano Suñer escrita por Suárez del dictado que, en octubre de 2008, el juez Baltasar Garzón realizó con los nombre de 35 generales y ministros sospechosos de haber cometido crímenes contra la humanidad. Entre ellos, el de Ramón Serrano Suñer.   

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