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Antony and the Johnsons, un concierto de otro mundo
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Antony and the Johnsons, un concierto de otro mundo

“Necesito otro mundo, este pronto se acabará. Todavía tengo muchos sueños que nunca vieron la luz”. Desde luego queremos que Antony Hegarty siga soñando canciones como

Foto: Antony and the Johnsons, un concierto de otro mundo
Antony and the Johnsons, un concierto de otro mundo

“Necesito otro mundo, este pronto se acabará. Todavía tengo muchos sueños que nunca vieron la luz”. Desde luego queremos que Antony Hegarty siga soñando canciones como este Another World (otro mundo), que se pudo oír junto a otras tantos temas de la mano de su voz celestial, tan cercana a su admirada Nina Simone. Volvió a sonar en el Palacio de Congresos de Madrid en un concierto fantástico junto a sus inseparables y talentosos Johnsons.

 

¿Qué tendrá este grupo que gusta tanto? Anoche dieron unas cuantas razones convincentes para seguir adorándolos. Actuaron ante una sala llena a rebosar de gente que aplaudió con entusiasmo cada uno de los temas. Presentaban su último disco, The Crying Light, pero sin duda las canciones mejor recibidas fueron las que componen el trabajo que les dio fama: I’m a Bird Now y más concretamente su canción Hope There’s Someone. Eso sí, este tema que ha sonado en publicidad y que recogió en un momento perfecto de la película La vida secreta de las palabras su amiga Isabel Coixet, no llegó hasta el final, y ofreció el broche perfecto a una noche brillante

 

Conciertos como este demuestran que la calidad de los músicos está no solo en poder demostrar que en directo suenan a la altura del disco, sino también de que incluso lo superan. Su capacidad para dar espacios a la intervención de los instrumentos, para improvisar variaciones o cambiar arreglos originales, así lo ponen de manifiesto. Y no solo eso sino también el sentimiento que se pone en lo que se interpreta y la dificultad de interpretar unas composiciones de notas largas, un tanto minimalistas con las que Antony trufa todas sus creaciones. Sonaron For Today I’m a Boy y You are my Sister, que fueron de las más aplaudidas, pero también todas las canciones de su nuevo álbum excepto Dust and Water, una bellísima canción que se echó de menos. También repasó su primer álbum con temas como Twilight o Cripple and Starfish y sorprendió con I Fell In Love With A Dead Boy, incluido en uno de sus EP’s.

 

Pero, además, de la música hay que tener en cuenta la atractiva personalidad de este gran (en todos los sentidos) cantante y compositor, que se metió al público en el bolsillo gracias a una verborrea a veces un tanto entrecortada, pero siempre cercana y empática. En su discurso más largo defendió la necesidad de una visión femenina en la política y mostró su entusiasmo con que Obama estuviera en el poder, porque sabía que era Michelle (que en el pasado había sido su jefa) la que iba a mandar realmente. Antes de presentar una de las canciones de la noche habló de su particular visión de la segunda venida de Jesús: “Si tienes oportunidad de tomar una taza de té con el Papa dile que una bruja transexual te dijo que Jesús volvería a nacer en la piel de una niña de Afganistán”.

 

Hubo emoción, sensibilidad y sobre todo buena música. No se pudo pedir más.