En Taiwán al pan se le llama pan y abundan los nombres hispánicos
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En Taiwán al pan se le llama pan y abundan los nombres hispánicos

Francisco Luis Pérez Taipei, 29 ene (EFE).- En Taiwán, el dicho español "al pan, pan y al vino, vino" se cumple en la

Francisco Luis Pérez Taipei, 29 ene (EFE).- En Taiwán, el dicho español "al pan, pan y al vino, vino" se cumple en la parte del pan, que se llama así en la isla, donde hay miles de productos y lugares con nombres hispanos.

"El origen de los nombres en español es triple: la gobernación española de la isla de 1626 a 1642, la colonización japonesa de 1895 a 1945 y la influencia de los países occidentales", explicó a EFE el profesor de la Universidad Tamkang Bai Fangji, experto en el tema.

De la gobernación española de la isla, iniciada con el desembarco el 7 de mayo de 1626 de Antonio Carreño Valdés, procedente de las Filipinas, quedan romanizados algunos nombres geográficos y de construcciones.

Entre las huellas hispánicas en Taiwán están el cabo Santiago, el más septentrional de la isla; el puerto de la Santísima Trinidad y el Fuerte San Salvador en Keelung; el camino de los Españoles que une Keelung y Tamsui; el pueblo de Castillo y el Fuerte Santo Domingo en Tamsui, entre otros.

Los españoles también desarrollaron una intensa actividad misionera que logró la conversión de unos 5.000 indígenas, gracias a los esfuerzos de Bartolomé Martínez (1626-1629), Domingo de la Borda (1626), Francisco Váez de Santo Domingo (1626-1636), Francisco Mola (1627-1631), Ángelo Cocchi de San Antonio (1627-1632), Juan de Elgüeta (1627-1629) y Francisco de Acebedo (1627-1629).

La conquista del Fuerte Santísima Trinidad, por parte de los holandeses en 1642, acabó con la gobernación española de Taiwán, y durante siglos la presencia hispana se restringió a las misiones, restauradas en 1859 por el dominico español Fernando Sainz, de las que la iglesia católica local celebra este año su 150 aniversario.

La llegada de los japoneses a Taiwán trajo consigo palabras portuguesas y españolas tomadas de los contactos nipones con mercaderes y misioneros de España y Portugal, durante los siglos XVI y XVII, entre quienes destacó el jesuita San Francisco Javier, quien en 1549 desembarcó en Kagoshima, Kyushu.

"En taiwanés, al pan se le llama pan, siguiendo al japonés, y también hay palabras como la transliteración de la ´tempura´, fritura japonesa de mariscos y vegetales ligada a la costumbre cristiana de no tomar carne en las témporas, e introducida por misioneros ibéricos en Nagasaki", señala el profesor Bai.

Las influencias occidentales y los azares de la romanización del chino han traído a Taiwán miles de nombres españoles para establecimientos y productos, que van desde decenas de compañías llamadas "Amigo" a la cadena de venta de celulares "Aurora".

El profesor Chang Mauh-tsun, del Departamento de Español de la Universidad Tamkang, en sus numerosas investigaciones sobre la presencia del español en Taiwán, ha encontrado cientos de marcas y tiendas con nombres hispanos.

Las cafeterías Gusto, Maya y Oso; los alimentos Patata y Poca (patatas fritas), Viva (frutos secos) y Serena (galletas); o las pastelerías Rosa, Iris, Amo y Bravo son algunos de los nombres hallados por Chang en la isla.

"Muchas marcas pueden ser palabras españolas, pero en realidad proceden del inglés o de idiomas como el francés, italiano o portugués", advierte el profesor Bai.

En Taiwán los nombre españoles suelen denominar restaurantes, discotecas, edificios, y tiendas de moda, accesorios y alimentos, agrega Bai.

Por ejemplo, un gran supermercado en la ciudad de Taichung se llama Capitán, con su tilde; una cadena de tiendas de zapatos, se llama Playa y escribe debajo del nombre "ocasional & forma de vida"; y hay cientos de restaurantes con nombres que van desde El Toro a Hola.

Casa es el nombre de una cadena de televisión y de una empresa de electrodomésticos, Hola es una cadena de productos para el hogar, Dali es el nombre de numerosos pueblos y calles, Apple Sidra es el nombre de una bebida isleña.

Coco es una cadena taiwanesa de batidos, zumos y otros tipos de bebidas; Tacos Mexicanos es un pequeño puesto de batidos y té sin taco alguno; y Can-to y Vivo son tiendas de moda.

Miura es el nombre de una empresa de calderas, quizá procedente del apellido japonés Miura; Luna es el nombre de una cadena de restaurantes y de una empresa de fabricación de máquinas de coser.

El tema da para mucho, así como las anécdotas sobre los nombres españoles o similares, como el de la pasta de tomate Kagome, procedente de una especial romanización de palabras chinas que significan "delicioso alimento".

En fin, en Taiwán al pan se le llama pan, pero en el tema del vino no se logró imponer la palabra española, a pesar de que los caldos ibéricos son muy apreciados por estos lares. EFE flp/mz/mcd (foto)